Acuicultura y Pesca: La maestría de la perseverancia es la lección del fracaso.

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de la ONG Oannes

domingo 27 de octubre de 2019

Acuicultura y Pesca: La maestría de la perseverancia es la lección del fracaso.

Nadie quiere fracasar, pero el fracaso es omnipresente y los fracasos son solo la suma de nuestros errores, ignorancia o falta de previsión. Pero después de cada fracaso, uno debería aprender una lección, y la lección es clara…no vuelvas a hacer lo que hiciste, porque volverás a fracasar.


Creo que la perseverancia es una virtud magnifica, pero no hay que confundirla con la terquedad, son dos cosas totalmente distintas. Con la perseverancia se insiste en lograr el objetivo por un camino diferente, con la terquedad solo la pasión prima, no hay análisis, no hay lección aprendida.


Durante el Primer Simposio Internacional de Innovación y Competitividad en Acuicultura y Pesca – “Perú, acualimentos del futuro”, organizado por el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (22 y 23 de Octubre, 2019) Eli Barsimantov, actual Presidente de la Sociedad Nacional de Acuicultura, nos dio una lección de humildad, perseverancia generacional y maestría empresarial. Nos contó sobre sus reiterados fracasos y la enorme perseverancia de un grupo empresarial, que supo analizar sus errores, aprendiendo de ellos y renaciendo en cada oportunidad con más fuerza y eficiencia.


Los 350 participantes del simposio, tuvimos la oportunidad de escuchar durante dos días completos las ponencias de 7 expositores, entre nacionales y extranjeros así como el análisis de más de 20 panelistas, también nacionales y extranjeros, compartiendo con los participantes un bagaje de conocimientos y excelencia profesional en una circunstancia que pocas veces tenemos.


Mencionar a todos y cada uno de ellos en esta editorial, sería lo justo, pero extendería este escrito por varias páginas. Así que sin menospreciar tan abrumadora experiencia, me limito a comentar lo sustancial.


Y en ello, no puedo dejar de mencionar al Ingeniero Jorge Vigil, extraordinario representante de la Sociedad Nacional de Pesquería, que dijo algunas frases sumamente importantes, en una crítica constructiva a los administradores del sector. Vigil comenzó diciendo que no existe en el Perú una política de pesca y acuicultura, y si bien es cierto esta administración pretende definirla, parece no ser capaz de identificar políticas anteriores, con lo que de alguna forma la conclusión es que simplemente no existieron. Este simposio aporta ideas grandiosas para esta política y debería institucionalizarse como un evento anual.


En una contribución magistral y a manera de ejemplo, resumió de forma simple y contundente, la exitosa política espacial norteamericana de los años sesenta. “Objetivo: Ganar a la Unión Soviética en la carrera espacial, Meta: Llevar a un humano a la Luna, Política: Desarrollar y utilizar una tecnología e insumos 100% norteamericanos”.


Cada fracaso, enseño a la NASA muchas cosas, y los beneficios de la carrera espacial que se han extendido a toda la humanidad, son el resultado de una perseverancia bien canalizada. La Ley de Murphy, sin embargo está detrás de todo este éxito sin igual.


La ley de Murphy (Atribuida al Ing. Edward A. Murphy Jr. – 1949) se basa en un principio empírico que busca explicar diversos hechos; "Si algo malo puede pasar, pasará". La ley nació de pruebas hechas para medir las fuerzas G que experimentaba un piloto. Murphy propuso usar sensores de esfuerzo sujetos al arnés para medir la fuerza en la rápida desaceleración. Se colocaron los sensores en el arnés, pero no registraron ninguna lectura. Se advirtió entonces un error en la instalación: cada sensor se había cableado al revés.


La experiencia y la comprensión de la ley, hoy permite reducir el riesgo de errores con un sistema sencillo basado en una lista de revisión o “check list”. Cada error, mejora el “check list” y por supuesto disminuye la probabilidad de un error. Aprender de los errores y prevenir, es sin duda la gran moraleja, ya que sistematiza la perseverancia y conduce al éxito de cualquier emprendimiento.


Volviendo al simposio, la exposición del Biólogo Marino Martin Hevia, Director de Acuicultura de la Fundación Chile, me fascino. Y no es que sea algo nuevo, ya que desde que estaba en la universidad, seguía los progresos de nuestros vecinos en acuicultura, y Carlos Wurmann, primer gestor de Fundación Chile, ha venido muchas veces al Perú a dictar conferencias. Además Wurmann es seguidor de nuestra red de Oannes desde hace muchos años.


Martin Hevia, hizo un resumen fantástico de los logros chilenos en acuicultura, actualizo nuestros conocimientos de los esfuerzos de Fundación Chile, pero fundamentalmente dejo un concepto poderoso, “no le teman al fracaso, témanle a la inacción”. La historia del desarrollo exitoso de la acuicultura chilena, está llena de múltiples intentos fallidos, pero con una política decidida y perseverante han llegado a un punto que se sintetiza en una magnifica frase de Hevia: “no le teman a la inversión en investigación acuícola o pesquera, los resultados no son a corto plazo, son a largo plazo y requieren de una continuidad, que solo se logra con decisión y una política bien diseñada”.


Decisión, política definida a largo plazo, aprendizaje de los errores, perseverancia, son palabras y frases potentes que nos deja el Primer Simposio Internacional de Innovación y Competitividad en Acuicultura y Pesca – “Perú, acualimentos del futuro”. Un exitoso y ejemplar evento del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA). Es una pena que ni la ministra o viceministra estuvieran dentro de los 350 participantes. Más que en la inauguración o en la clausura, los concurrentes reclamaron su participación entre los oyentes.


No solo Chile nos mostró sus magníficos avances, John B. Stav, catedrático noruego nos habló sobre la gran importancia de una buena formación de capital humano, el escoses Mark James, nos mostró sus esfuerzos para la recopilación de data útil para la gestión de recursos costeros, Stefania Vannuccini oficial senior de la FAO, nos dio la visión estadística del mercado mundial de acualimentos. Don Carlos Wurmann volvió al Perú recargado para transmitirnos sus experiencias en gobernanza, junto con su claro mensaje: “continuidad en las políticas”. Y Adolfo Alvial, Biólogo Marino Director Ejecutivo del Club de Innovación Acuícola de Chile, refresco para todos los conceptos de innovación para la competitividad y sostenibilidad en pesca y acuicultura.


Los frutos tempranos del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA), fueron sin duda la cereza del pastel, la exposición de lo logrado hasta la fecha por el Sr. Hans Gomez, Jefe de la unidad de Gobernanza del PNIPA y la exposición de tres subproyectos exitosos, financiados por el programa, así como los videos bien logrados de las experiencias de diferentes comunidades del Perú profundo, nos permiten vislumbrar el prometedor futuro de nuestro país en pesca y acuicultura.


Todo magnifico, sin derroche y en abundancia, la justa medida de un valioso simposio. Para los que hemos participado en los numerosos talleres para la creación del PNIPA y fuimos invitados a la firma del convenio con el Banco Mundial en Palacio de Gobierno. Saber que pusimos un granito de arena en este este magnífico esfuerzo, nos entusiasma y nos alienta.


Perú, es una potencia mundial en pesca y acuicultura, estudiar nuestros recursos, obtener conocimiento sobre ellos, formar capital humano para generar innovación, promover esfuerzos de sostenibilidad en el tiempo, y todo lo que vaya en esa dirección es algo que siempre aplaudiremos sin mezquindad.


No todo está hecho en la pesca peruana, hay muchos recursos que preservar y aprender a explotar sosteniblemente, algunos de ellos son de menor cuantía y alto valor; muchos están en el borde costero, el medio ambiente en que la ONG Oannes se enfocado en los últimos años. La supervivencia de la pesca artesanal de orilla, embarcada o no embarcada, depende de ellos.


La acuicultura es una alternativa viable para el poblador costero o ribereño. Una extensa costa, miles de lagunas y lagos, una Amazonia por descubrir. Para el Perú, la potencialidad acuícola es única, envidiable para muchos países. Somos los más grandes productores de harina y aceite de pescado, con una pesquería de anchoveta que con gran esfuerzo y aprendiendo de sus errores, busca la sostenibilidad.


Podemos hacer acuicultura de carnívoros que usaran ese ingrediente marino y son los más rentables y cotizados por el mercado mundial. Pero también de herbívoros y omnívoros con muchas especies por descubrir para la domesticación acuícola, tanto en el mar como en aguas continentales. Podemos profundizar nuestros conocimientos en organismos filtradores y extendernos en el cultivo de algas…no hay límite.


El límite solo está en la mente de quien es incapaz de comprender esta realidad que puede convertir al Perú en el imperio del acualimento que requiere su población y el mundo entero. Termino con una gran frase del Ingeniero Jorge Vigil: “Si del Titicaca nació un imperio grandioso ¿Porque no puede surgir otro?”.