En tiempos de crisis; los inteligentes buscan soluciones y los inútiles culpables

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de la ONG Oannes

sábado 18 de abril de 2020

En tiempos de crisis; los inteligentes buscan soluciones y los inútiles culpables

Estimados amigos de Oannes, hemos conversado mucho en estos días de cuarentena, me han escuchado y los he escuchado con atención, tenemos claro que el coronavirus de Wuhan nos plantea un escenario totalmente nuevo, en el que nuestra experiencia ayudara solo si somos creativos e innovadores, pero sobre todo si estamos decididos a enfrentar nuestros miedos y la realidad.


El mayor capital de nuestra organización es la experiencia y el conocimiento que nuestros miembros tienen del sector, nuestra red de comunicaciones y nuestra gran capacidad para acceder a información de calidad, que confirme, sume o corrija nuestra posición. La seriedad con la que la mayoría de nuestros miembros tratan los temas de interés común es notable. Por eso en 23 años de historia hemos estado aquí siempre para estudiar, analizar y proponer, también para protestar, pero jamás para destruir.


La pesca de consumo ha caído estrepitosamente. Al 14 de abril se registró el ingreso de 167 TM de pescado en los mercados de nuestra capital, Lima tienen un promedio superior de recepción a las 350 TM día. Hablar de un  50 % de reducción en el promedio, dice estadísticamente mucho. Asi que la verdad es solo una, el mercado de Hoteles, Restaurantes y Catering (HORECA) se cayó y seguirá cayendo a su mínima expresión, tanto en el Perú, como en casi todo el mundo. Todo ha cambiado.


Esto perjudica principalmente a cerca de 70 mil pescadores artesanales y 9 mil armadores artesanales, que como ya hemos dicho muchas veces, no son lo mismo. El primero es el trabajador y el segundo el dueño del barco con que cada tripulación pesca, sus ingresos per cápita y capital de trabajo son muy diferentes, incluso en la repartición de los beneficios de la pesca del día, obviamente.


No olvidemos también, que alrededor del 40 % de los pescadores industriales, se convierten en artesanales cuando la temporada de pesca se acaba, porque en nuestra pesquería todo esta interrelacionado. Este pescador busca ubicarse con alguna lancha o toma su propio bote y sale a la pesca. Él hará pesca de subsistencia por lo menos, un buen pescador sabe que esto es real y a un buen pescador nunca le falta pescado en su casa, y si es sabio, sabrá guardar pescado o ahorros para los meses difíciles.


Hay energía eléctrica en la mayoría de caletas y puertos de la costa peruana, es posible congelar IQF, guardando productos empacados individualmente (IWP) e incluso empacar al vacío (IVP). La calidad de su congelado no será la de una planta que baja más de -30 grados centígrados y cuyo producto dura 2 años. Pero se puede congelar en  8 horas en un congelador horizontal expendedor de helados y durara 6 meses con toda seguridad y también con la misma seguridad, se consumirá en menos de 1 mes. Porque la pesca fina, tiene demanda y se paga muy buenos precios. Oannes propone capacitar al pescador y sus familias en estos temas, virtualmente incluso, usando la Internet. Hoy hay computadoras en casi toda la costa, lo mismo que celulares.


Una recomendación que puede cambiar todo, para estos productos de corta vida de pesca fina congelada; es escamar el pescado. Filetearlo con piel y lavarlo bien para que no queden escamas. La piel del pescado es su “marca”, no hay que removerla, eso asegura al consumidor que no le estas vendiendo “gato por liebre”. La piel de la cabrilla es diferente, a la del bonito, mero, jurel, o chita. Algunos pescados como el tramboyo, pueden venderse escamados, enteros eviscerados.


Podemos agregar valores adicionales como el ahumado, alarga su tiempo de conservación y además le da un sabor especial. Todo pescado se puede ahumar, hasta el que no tiene mucha grasa. Si tiene grasa como el bonito o la caballa quedara espectacular. Recordemos que antes de ahumar, hay que saborizar el pescado.


Ni que decir de las posibilidades que tienen las conservas artesanales en vidrio. Las habilidades culinarias de las esposas de los pescadores y los mismos pescadores, se podrían desplegar al máximo, una olla a presión de casa, te permite cocinar unas 12 conservas de vidrio de 170 gr por batch. Generando una micro industria artesanal pesquera, que es lo que Oannes propone desde su existencia para capacitar a pobladores costeros, que son pescadores de verdad, que aman la pesca y quieren seguir viviendo de ella, sin la dependencia de un intermediario y escalando los nichos de mercado desde la subsistencia, para pasar a la familia, los amigos, la caleta, el puerto, etc.


El resto es etiquetado, asuntos sanitarios y otros detalles que también son importantísimos, como la venta por internet, por ejemplo. Las redes sociales, no solo son para los “trolls” o diálogos intrascendentes de personajes que buscan figuración o divulgan noticias falsas. Las redes nos ofrecen extraordinarias herramientas de venta para mercados locales y regionales, y nosotros podemos capacitar a los interesados en estas herramientas.


El estado no debería tener miedo de lanzarse a apoyar al pescador artesanal de orilla en el desarrollo de una micro industria pesquera artesanal. Aunque tal vez lo que sucede es que no sabe que tiene todos los instrumentos en sus manos o quiza; no sabe cómo usarlos. El estado tiene a FONDEPES, ITP, SANIPES, A comer pescado, al PNIPA y la billetera con cerca del 50 % de las reservas monetarias que los peruanos formales han juntado con sus contribuciones durante más de 10 años…hay que poner a trabajar a esa burocracia para enseñarle a nuestros pobladores a “hacer cosas” innovadoras que no solo aseguren su sobrevivencia después de la cuarentena, sino que además les permitan prosperar en este nuevo escenario. Las reservas monetarias de nuestro país, no son ilimitadas, por lo que más que salvadoras, debemos convertirlas en una inversión.


Hoy el coronavirus de Wuhan inunda nuestras vidas de miedo convirtiéndose en un elemento en la ecuación de la decisión. Debemos entender por qué los empresarios quieren volver a trabajar; si no trabajan, no pagaran sus deudas y tendrán que quebrar sus empresas despidiendo a los empleados. Tienen miedo, porque no tienen suficiente dinero para seguir sin trabajar indefinidamente, seguir pagando empleados y otros gastos fijos, como energía, agua, etc. Muchas empresas están realmente comprometidas con sus trabajadores, decenas, cientos y miles de trabajadores o prestadores de servicios, toda una cadena de pagos. El empresario no es un maniático genocida, planeando como explotar a todo el mundo para acumular riquezas. Esa imagen mezquina, que solo está en las mentes más abyectas, una frase lo repite desde tiempos ancestrales: “el ladrón cree que todos son de su condición”.


El miedo también nos hacer quedarnos en casa, todos queremos proteger a nuestra familia y por supuesto a nosotros mismos, nadie quiere enfermarse. Y no por eso somos los vagos perezosos que prefieren quedarse cómodamente seguros en su casa. Los ahorros no duran para siempre, el estado no ayuda suficiente. En mi caso en particular, el proceso de adaptación a la cuarenta ha sido relativamente fácil porque el 60% de mi trabajo lo hago desde mis computadoras ya que desde ahí manejo mi empresa y dirijo esta organización. Puedo estar en cualquier lugar del mundo y si no tengo problemas de internet todo estará bajo control. Obviamente el otro 40% esta postergado por la cuarenta y de él dependen los nuevos ingresos, la cuarentena nos sorprendió con algunos contenedores de pota llegando a sus destinos, fue complicado desaduanarlos y hacerlos llegar a los clientes. Otros seguramente tienen el 100% de sus asuntos laborales y económicos, postergados y eso preocupa.


Estamos entre un virus que ha matado más de 300 personas en Perú, mientras mata a miles de personas en el mundo; y un tétrico escenario económico futuro, que parece una escena apocalíptica de miseria, hambre, desempleo y violencia, que podría traer más perjuicios y probablemente más muertes que el mismo virus.


“Imagínate una bomba atómica explotando en milésimas de segundo y todas las consecuencias posteriores en un día, semanas, meses y años, producto de la radiación residual que sigue matando. Esto es igual, solo que la explosión no se da en milésimas de segundo, sino en más de 40 días. Los efectos residuales seguirán matando después de la explosión en cámara lenta. La escala de tiempo, hace la diferencia”. Esto fue un ilustrativo comentario de uno de los miembros de Oannes hace un par de días.


El miedo también nubla nuestra mente durante el encierro, hemos visto en las redes sociales, como la gente hace mala catarsis, sembrando odio o desencadenando estallidos de envidia. Comenta con el hígado, sin pensar, sin razonar. Pero el respeto al prójimo debería ser un lema nacional que nos unifique. Por qué ahora hay que escuchar a los que tienen algo que aportar. En tiempos de crisis; los inteligentes buscan soluciones y los inútiles culpables.


En el Perú existen 2,612 mercados de abastos. 44 son mayoristas y 2568 minoristas. Quizá PRODUCE podría poner a trabajar una estrategia que reduzca aglomeraciones y ordene el proceso de venta, para mejorar las condiciones sanitarias y controlar la epidemia, la aglomeración de los mercados es el paraíso del virus. Este es un punto es clave. La guerra contra este coronavirus de Wuhan la podríamos perder en los mercados de abastos.


¿Necesitamos reactivar toda la pesca más allá de los miedos? Sí, no me cabe duda. Pero si los mercados no se reordenan, lo que ganemos en cuidados y protocolos, lo perderemos en el desorden de los mercados. La pesca artesanal debe reactivarse con protocolos sanitarios estrictos, pescamos o morimos de hambre, es nuestra decisión.


La pesca industrial genera trabajo y toda una cadena de servicios que alimenta a cerca de 700 mil personas en el Perú. La actividad pesquera anchovetera representa las dos terceras partes de todas las divisas y contribuciones al estado de la pesquería nacional. Reactivarla es fundamental porque además el dinero que reparte la pesca cuando se activa, se redistribuye en la sociedad de mil formas. La pesca industrial le da trabajo al chofer de un ómnibus que lleva personal a la planta, tanto como al soldador, pintor, al carpintero o a la tiendita de abastos de la esquina.


Pero debe ser oportuna, hay un tiempo para pescar. Con todo este lio del coronavirus, no ha habido conferencia de prensa para exponer el informe del IMARPE, que parece que arroja más de 10 millones de toneladas como biomasa. Pescar el 35 % en 30 o 45 días, nos haría mucho bien. Sabemos que la anchoveta esta grande y ya tuvo su pico de desove. El 1ro de Mayo sería una buena fecha. No sabemos que espera el PRODUCE para trabajar de la mano con la industria los protocolos de seguridad que minimicen los riegos de contagio entre los trabajadores, durante las faenas de pesca y producción, esto es fundamental.


El contagio es una maldita lotería del 2.5% al 5% de letalidad. En los días que ya pasaron de la cuarentena, el estado debería haberse preparado para recibir este porcentaje de enfermos graves que podrían morir si no tienen atención UCI COVID – 19 (Unidad de Cuidados Intensivos). Porque es un hecho que nos contagiaremos ya que la cuarentena solo le está dando tiempo al gobierno para montar la logística de atención que no tenemos; medicinas, implementos, camas y respiradores. Algunos contagiados lo pasaran como un malestar, otros con fiebres y fuerte tos y otros muy gravemente. Nadie detendrá este virus en Perú sin una vacuna o una cura probada. No somos China, ni tenemos su experiencia y sus recursos. Si seguimos sin reactivar las actividades económicas, las consecuencias serán peores y no solo tendremos un problema de epidemia, sino una verdadera catástrofe.


Amigos de Oannes, nuestro buzón de correo y nuestros teléfonos están abiertos siempre, desde el inicio de la cuarentena nuestras redes han difundido todo tipo de comunicado que las entidades del sector marino pesquero y acuícola nos hacen llegar. Lo seguiremos haciendo, esa es nuestra misión principal, así que mantendremos a nuestra red informada. El otro objetivo importante de esta organización es proponer soluciones para salir de esta crisis, pronúnciense. Nosotros siempre respetamos las ideas y propuestas de todos. Las necesitamos…sobretodo la ministra.