La ineludible responsabilidad política ministerial

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de la ONG Oannes

miércoles 22 de enero de 2020

La ineludible responsabilidad política ministerial

Si alguien quiere conocer la historia del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) le recomendamos leer “50 años de mar y ciencia” editado a propósito de los 50 años de creación de la institución en el 2014. Si están realmente interesados pueden buscarlo aquí: http://biblioimarpe.imarpe.gob.pe/handle/123456789/2301 De su lectura, inmediatamente destacamos el gran esfuerzo histórico de la Marina de Guerra del Perú, por apoyar la investigación marina.


Jorge Ortiz Sotelo, destacado historiador especializado en historia marina y marítima, además coordinador de la edición del mencionado libro, considera que el nacimiento del actual Instituto del Mar del Perú, es consecuencia de una larga cadena de acontecimientos que comienza en 1780, pero su punto culminante es la decisión del entonces jefe de estado mayor de la marina, contralmirante Guillermo Tirado Lamb, de proponer en 1952 la creación de un organismo que coordine el esfuerzo nacional por investigar científicamente el mar.


La propuesta fue aprobada y el 24 de noviembre de 1954 se creó el consejo de investigaciones Hidrobiológicas dentro de la Marina de Guerra del Peru, con la misión de “coordinar e intensificar los estudios hidrobiológicos con miras al mayor aprovechamiento y control de los recursos naturales”, que luego se transformó en el Instituto de Investigaciones de los Recursos Marinos, IREMAR que comenzó a funcionar en julio de 1960, y que finalmente se transformaría en el Instituto del Mar del Perú el 1ro de Julio de 1964.


Desde la creación del Consejo de Investigaciones Hidrobiológicas antecesor del IMARPE, la dirección estuvo a cargo de un Vicealmirante. Y es que para llegar a Vicealmirante, hay que pasar más de 35 años al servicio del país, sus intereses y en una institución con una historia indiscutible plagada de heroicidad y de amor al país. Es una carrera profesional donde la meritocracia prima, donde los valores nacionales se cultivan día a día, y donde la preparación de los oficiales es fundamental. ¿Por qué no encargar entonces a un Vicealmirante, la responsabilidad de ser presidente del consejo directivo del Instituto del Mar del Perú (IMARPE)?


No es un encargo cualquiera, es una enorme responsabilidad y el perfil de los oficiales que han pasado por ese encargo ha sido en su mayoría el adecuado. El consejo directivo del IMARPE está constituido además, por el Director Ejecutivo Científico, que siempre ha sido un científico de amplia trayectoria, un representante de la Dirección de Hidrografía y Navegación de la MGP, la entidad científica oceanográfica por excelencia de la MGP; un representante de la universidad peruana y tres representantes profesionales o científicos con especialidad afín a la actividad del instituto.


El actual Presidente de la institución, es un Vicealmirante en retiro, que además tiene un curriculum muy afín a los intereses de la institución ya que es graduado en las especialidades de Ciencias del Mar (Hidrografía) e Ingeniero de Sistemas. Tiene Maestrías en Administración Marítima y Portuaria de la Escuela Nacional de Marina Mercante, en Ciencias del Mar en la Facultad de Oceanografía y Pesca de la Universidad Nacional Federico Villareal, en Estrategia Marítima y en Política Marítima, ambas en la Escuela Superior de Guerra Naval.


Es diplomado en el Programa de Alta Dirección PAD de la Universidad de Piura, Curso de Altos Estudios en Política y Estrategia CAEPE del Centro de Estudios Nacionales CAEN, Dirección Estratégica de Recursos del Centro de Negocios CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Administración de Empresas en ESAN, Metodología para la Evaluación de la Contaminación Ambiental en el Perú en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en Gestión Portuaria e Ingeniería del Transporte Marítimo y Multimodal de la Facultad de Ingeniería Mecánica de la Universidad Nacional de Ingeniería. Nada menos.


Desde hace algunos años existen diversos intentos por cambiar esta situación institucional y provienen principalmente de ONGs, de filosofía “proteccionista”, con mucho dinero, pero sin representatividad. Quizá esto merezca una aclaración.


Nosotros consideramos que en el mundo existen dos ideologías ambientalistas, que predominan sobre otras y que están en constante conflicto entre sí.  Una es el “Proteccionismo” que lleva los niveles de la protección de la vida a una escala superior, donde la vida es para contemplarla y los animales o plantas no deben considerados como recursos. Aunque en el fondo lo son, por que la estructura que fomenta para la sostenibilidad de la vida se basa en el turismo, donde los seres vivos, son el recurso principal…para la contemplación claro.


La otra es la ideología “Conservacionista”, que difiere fundamentalmente de la anterior en que considera la vida en cualquiera de sus formas como recursos para la supervivencia y crecimiento de nuestra especie, los humanos. Un profesional con esta filosofía, cree que una buena administración de los recursos marinos vivos puede lograr la sostenibilidad en el tiempo de los mismos. Incluye entonces conceptos como la selectividad, la administración eco sistémica, acepta el desarrollo de técnicas acuícolas, etc.


También está el tema de la representatividad. Una ONGs se crea fundamentalmente como una sociedad civil sin fines de lucro que reúne dinero y esfuerzo voluntario para atender las necesidades de la comunidad o de los asuntos que el estado no puede atender por que desborda sus capacidades. Por supuesto con el transcurrir de los años, todo esto se ha tergiversado.


Hoy algunas ONGs, son solo la fachada de un negocio de recolección de fondos provenientes de filántropos, algunos millonarios, que ni siquiera tienen idea de adónde va a parar su dinero. Pero este dinero fluye producto de la buena voluntad de estas personas y termina defendiendo a ultranza los derechos humanos de terroristas, por encima de los derechos de los peruanos o de los militares encargados de la protección del país y sus intereses, por dar solo un ejemplo.


La representatividad entonces, no la tienen todas las ONGs. Algunas, por no decir muchas, no tienen ninguna representatividad colectiva. Pero si mucho dinero.


La ONG Oannes, es una ONG 100% peruana que tiene representatividad y muy poco dinero, sus logros han sido siempre producto del esfuerzo voluntario, que ha promovido la inversión de nuestros patrocinadores en nuestros objetivos de creación y desarrollo de redes de información para promover el dialogo organizado en pro del desarrollo costero sostenible y eco amigable.


Nuestro primer libro “Dialogo Organizado para el Desarrollo, la experiencia peruana en pesca y acuicultura” (https://www.amazon.com/Dialogo-Organizado-para-Desarrollo-experiencia-ebook/dp/B01DSL1J0C), se logró en un proceso de tres años, con más de 16 talleres en muchas regiones del país, donde participaron diferentes organizaciones, instituciones, asociaciones y empresas, con más de 2,000 participantes. Nosotros consideramos a ese libro como nuestra “biblia” ya que esta resumido ahí el conocimiento y voluntad de cientos de participantes que a su vez representaban a diferentes colectivos. Eso es representatividad.


La Asociación Nacional Armadores Ley 26920 y el Comité Multisectorial de Defensa del sector pesquero de la bahía de Sechura ha manifestado en sus redes su preocupación por la absurda presión que vienen ejerciendo ciertos pseudo dirigentes y algunas ONGs ambientalistas, quienes a toda costa solicitan la renuncia de los científicos y del directorio del IMARPE por los resultados de la II temporada del 2019. Siendo “supuestos agraviados” ellos expresan su total y absoluto respaldo al consejo directivo del IMARPE, agregando además que el poder ejecutivo, no debe ceder a las presiones de enemigos de la pesca industrial y del desarrollo del Perú, pues se crearía un nefasto precedente para que ciertas ONGs dominen un sector tan importante para el país”.


El Sindicato de Pescadores del Puerto de Chimbote “José Olaya Balandra”, el Sindicato Único de Motoristas Oficiales y Pescadores del Perú “SUMOPP”, el Sindicato Único de Capitanes Patrones Oficiales del Pesca del Perú “SUCAPOPP” y la Coordinadora Nacional Unitaria de Pescadores Jubilados y Activos de Trabajo y Lucha por la Reconquista de sus Derechos Sociales, han levantado la voz unificada en una carta dirigida al Presidente del Consejo de Ministros, Señor Vicente Zeballos Salinas, donde piden la renuncia de la actual Ministra de la Producción, Sra. Roció Barrios, por ser “responsable política” de la depredación de anchoveta, durante la última temporada de pesca. Más libera por completo al IMARPE de esa responsabilidad, agregando además, que esta institución ha cumplido con alcanzar sus informes y recomendaciones como es debido.


Este colectivo considera que la “decisión política” de la ministra es la responsable de los resultados de la segunda temporada de pesca 2019. Acusando además a la misma ministra, de generar una propuesta normativa para reestructurar el IMARPE, que solo pretende achacar su responsabilidad al ente científico, y de paso distraer a la opinión publica de su verdadera “responsabilidad política”.


Debemos tener claro que el IMARPE, estudia, analiza y recomienda. La ministra como administradora de turno del sector; decide. Siempre nos disgusta que los gobiernos de turno, no elijan adecuadamente a un especialista en pesca y acuicultura para administrar el sector, los conocimientos de un abogado no son ni por asomo, suficientes para administrar pesquerías y dirigir las políticas del sector ahora empeñadas en el desarrollo de la acuicultura.

Lo sucedido con la anchoveta en esta segunda temporada, es una rara mezcla de política, cambios oceanográficos y seguramente una mala decisión de la ministra.


Para nosotros este hecho por sí solo no es motivo suficiente, para solicitar la renuncia de la ministra. Si los científicos se equivocaron, deben corregir su error, pero eso no quita que sigamos confiando en los científicos, son objetivos y se basan en data eficientemente recogida y los errores del subjetivo estilo "al ojímetro" son mucho mayores que los errores que pueden cometerse siguiendo el método científico.


Si la ministra debe renunciar, existen también otras razones mucho más poderosas. La problemática que enfrenta el atún, por ejemplo.


La industria atunera ha crecido significativamente en el Perú, con la ley de promoción del atún y es importantísima como generadora de puestos de trabajo en sus plantas de producción de conservas. Si bien es cierto el Perú perdió derechos de pesca del atún que ahora le cuesta recuperar y le costará más aún. La ley de promoción del atún, permite que los barcos extranjeros que pescan en nuestras aguas en la temporada de verano, venden su pesca a productores nacionales con una tratativa arancelaria beneficiosa para el procesador nacional, considerando que son barcos extranjeros y que la venta de su pesca pueda considerarse como "importación".

La SUNAT ha roto todo esto, interpretando que como es una "importación" se debe cobrar aranceles. Ante el constante reclamo por parte de las empresas procesadoras que han realizado cuantiosas inversiones basadas en la Ley de Promoción del Atún, hoy representadas por Alfonso Miranda Eyzaguirre, que es además de Presidente de la Comisión Internacional del Atún Tropical (CIAT), Presidente de la Cámara Nacional del Atún.

La SUNAT y el Ministerio de Economía ha aventurado comentarios como por ejemplo: "si es más barato comprar las conservas de atún ya enlatadas en Tailandia" cómprenlas ahí y compitan con los otros importadores. La idea, aunque tecnocrática y económicamente viable, tiene un aspecto terrible por que destruye la incipiente industria atunera conservera nacional que está en crecimiento y que les da cientos de puestos de trabajo a gente que con su mano de obra cocina y enlata el atún "importado", así como a los fabricantes de latas y otras actividades que apoyan a la industria indirectamente. Esto es algo que le corresponde pelear a la Ministra de la Producción directamente en el consejo de ministros, para eso tiene silla ahí.


Pero no es lo único, podemos destacar dos temas más que ponen a la ministra en la picota: No se ha resuelto el problema de los moluscos bivalvos, cuya prohibición de exportar a la Unión Europea pesa sobre algunos empresarios que perdieron millones de dólares con esta prohibición. Y también está el tema de la intención de fusionar los organismos de innovación que canalizan fondos no retornables y concursable con préstamos del Banco Mundial (Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura) y del Banco Interamericano de Desarrollo (Innóvate Perú), donde los procedimientos resultan más que irregulares, diremos que hasta sospechosos.

Seguramente algunas otras personas, tendrán mucho más que decir o agregar, pero no nos equivoquemos, los errores que pueda cometer un científico se corrigen por que la ciencia es objetiva, considera la posibilidad del error como un elemento importante para mejorar el conocimiento y finalmente todos buscamos asegurar la sostenibilidad de la anchoveta. Pero los errores políticos producto de la acción o inacción de un ministro que no defiende su sector o que quiere modificarlo sin comprenderlo tienen una responsabilidad política.