La verdadera dimensión de la crisis de IMARPE

Autor: Ulises Munaylla Alarcón, Ex miembro de la Comisión científica de la OROP-PS

viernes 7 de febrero de 2020

La verdadera dimensión de la crisis de IMARPE

LA VERDADERA DIMENSION DE LA CRISIS DE IMARPE


Ulises Munaylla Alarcón (Editorialista invitado)


Ex director científico de la Comisión Permanente del Pacífico Sur


Ex coordinador regional del Programa de Mares Regionales del Pacífico Sur (PNUMA- CPPS)


El Instituto del Mar del Perú- IMARPE, está siendo sometido a un desprestigio nunca ocurrido en su pulcro funcionamiento a través de la historia, como un organismo de investigación científica de uno de los mares más ricos del mundo. Dos acciones poco premeditadas han causado este daño difícil de revertirlo; 1) El Decreto de Urgencia  (que nada tenía de urgencia) que modifica el Decreto Legislativo 95, Ley del Instituto del Mar del Perú, que en su esencia solo busca cambiar de perfil al Presidente del Consejo Directivo a cargo de un Oficial Almirante de la Marina de Guerra del Perú, por un Presidente /a ejecutivo /a, del Consejo Directivo  designado por concurso público; 2) La investigación por la Segunda Fiscalía Provisional Penal Corporativa del Callao a 15 científicos probos ) por haber inflado supuestamente las cifras del volumen de la biomasa de la anchoveta, cuando no ha existido ninguna alteración de datos, tal como se demuestra en el propio informe oficial de IMARPE, cuando de manera clara y transparente informa a Produce sobre el uso de métodos de evaluación de población con sus correspondientes resultados.


El informe de IMARPE “Situación del stock norte- centro de la anchoveta peruana (Engraulis ringen)” al 05 de noviembre de 2019 y perspectivas de explotación para la segunda temporada de pesca 2019”con el que toma las decisiones Produce, señala en su página 18, lo siguiente: “Las variaciones oceanográficas observadas entre setiembre y octubre, particularmente las relacionadas a la dinámica de las masas de agua en la región central del mar peruano son el arribo de una Onda Kelvin a la zona costera, la misma que ha provocado una significativa redistribución de los cardúmenes de anchoveta. Esta situación se ha traducido en una menor capacidad de los instrumentos de detección acústica (ecosondas) para cuantificar adecuadamente la biomasa del stock, razón por la cual es necesario recurrir a procedimientos analíticos para estimar la biomasa”.

Con esta afirmación IMARPE está reconociendo de manera franca y honesta que en esta oportunidad su método de evaluación favorito que le ha dado satisfacciones en el conocimiento del estado de los recursos durante muchos años, no le ha funcionado debido a condiciones ambientales cambiantes. Es de reconocer que ya es tiempo de que IMARPE evolucione hacia la implementación de nuevas corrientes de enfoques de evaluación de recursos que ya en otras pesquerías del mundo se vienen implementado como el “Management Strategy Evaluación”, que más adelante abordaremos brevemente el tema. Lo más importante aquí es que IMARPE no da ninguna cifra del volumen de biomasa, ni alta ni baja. Aquí, viene la pregunta, ¿qué cifra hubiese alterado o inflado los científicos?, ninguna, pues simplemente no existió.


Seguidamente el documento científico en mención, señala lo siguiente: “ En sentido, se utilizó el método del Balance Poblacional para estimar la biomasa más probable y reciente del stock al mes de octubre del presente año. En detalle, este procedimiento consistió en proyectar la abundancia por tallas observada durante el Crucero de Evaluación 1902- 03 (febrero de 2019) hasta el  mes de octubre del presente año, descontando en el proceso las capturas obtenidas por la flota y los individuos muertos por causas naturales (mortalidad natural). Como resultado de este procedimiento se estimó que la biomasa del stock al mes de octubre del presente año ascendería a 8.34 millones t”.

Como puede observarse esa cifra es el resultado de la aplicación del método indirecto del Balance Poblacional y cualquier especialista en dinámica poblacional los puede repetir y los resultados serán los mismos. Se remarca esta parte para reafirmar que no ha habido ninguna alteración ni se ha inflado dichos resultados.


No obstante, el daño tremendo al IMARPE y a los 15 científicos especialistas en evaluación de poblaciones, capacitados en diferentes universidades e institutos científicos en el extranjero, está hecho y será muy difícil revertirlo.


El daño ocasionado no solo es al IMARPE sino a todo el sector pesquero, tanto a nivel nacional como internacional, tal como veremos seguidamente.


El daño ocasionado al sector pesquero a nivel nacional


Aunque parezca paradójico, el mismo Produce será uno de los perjudicados, pues no podrá cumplir con su función primordial de ordenamiento de las pesquerías a falta de una base científica creíble, que le suministraba IMARPE, dotado de buques de investigación científica, laboratorios costeros, y científicos especializados. Los informes de IMARPE en todas las medidas de conservación y ordenamiento que establecía eran mencionados como fundamento científico.


Produce no estaría cumpliendo con el que establece el Código de Conducta de Pesca Responsable, que en su artículo 12.1 indica lo siguiente. “Los Estados debería reconocer que la pesca responsable requiere de una sólida base científica que deberá estar disponible para asistir a los administradores pesqueros en la toma de decisiones. Los Estados deberán velar por la disponibilidad de instalaciones para la investigación y proporcionar capacitación a los investigadores. En su lugar ahora se desalienta y se somete a procesos judiciales a los investigadores científicos.


De otro lado, la Guía del Administrador Pesquero de la FAO, señala que un ecosistema marino es una red dinámica y complicada de poblaciones naturales que cambia y se mueve continuamente influenciado por ambientes oceanográficos variables usualmente impredecibles, para eso se requiere la información científica confiable y apropiada, que le permita comprender al administrador pesquero las causas de la situación actual de las pesquerías. Con un IMARPE desprestigiado y debilitado, Produce en un ambiente de desconfianza no podrá cumplir con su funciones de conservación, ordenación y desarrollo de las pesquerías.


El sector industrial de la pesquería de la anchoveta, es también uno de los “Stakeholders” perjudicados por esta situación. Aquí basta señalar lo que puede ocurrir con el cumplimiento del D. L. 1084, Ley sobre Límites Máximos de Captura por Embarcación. El Indicado Decreto Legislativo reconoce que la producción de la harina y aceite de pescado que se realiza exclusivamente a partir de la anchoveta, es una de las actividades más importantes del sector pesquero en términos de divisa y empleo.  Para ello se establece mecanismos de ordenamiento pesquero para asegurar el aprovechamiento responsable de la anchoveta en armonía con la preservación del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.  En el artículo 2 de la citada Ley se indica que el Ministerio fija en cada temporada de pesca el Límite Máximo Total de Captura Permisible de la anchoveta sobre la base del informe científico de la biomasa de dicho recurso preparado por IMARPE.

Como puede observarse el IMARPE es clave y fundamental para el funcionamiento de una de las medidas de manejo basado en derechos que ha funcionado exitosamente en los últimos 10 años, gracias a la intervención precisamente de estos científicos injustamente cuestionado. El daño a IMARPE y justo a los científicos de las áreas especializadas de la evaluación de poblaciones y el cálculo de los Límites Máximos de Captura Permisible Total. Está hecho y afectará la credibilidad del manejo basado en derechos de la pesquería de la anchoveta, la única pesquería sujeta a este sistema moderno de manejo en Perú.


Impactos en el contexto internacional


Para comprender en su amplitud la verdadera dimensión de la crisis de IMARPE y sus efectos en la pesquería peruana abordaremos aspectos relativos a las posturas mundiales sobre el aprovechamiento de las especies de bajo nivel trófico, como de la anchoveta, en la elaboración de harina y aceite de pescado, así como el comportamiento y exigencias del mercado internacional.


Cada vez las exigencias del mercado mundial para el comercio de los productos pesqueros se basan en el cuidado de la sostenibilidad, los cuales sean respaldadas por las certificaciones pesqueras. La pesquería de la anchoveta, la más grande en el mundo por los volúmenes de pesca, siempre ha estado en la atención y mira del mundo. Por la gran base científica (gracias a IMARPE) y las diversas medidas de conservación, ordenación y control implementadas, la pesquería tenía todas las condiciones para obtener su certificación bajo los exigentes estándares del Marine Stewardship Council (MSC). Muchas pesquerías a nivel mundial con menores requisitos que la pesquería de la anchoveta han logrado certificaciones, como el caso del jurel en Chile.


Un grupo de Stakeholder de la pesquería de la anchoveta, incluido IMARPE, ha preferido desarrollar una actividad previa que se denomina Proyecto de Mejoras o más conocido en inglés en el contexto internacional como FIPs (Fishery Improvement Projects). Después de 3 años de desarrollo ya estaba a punto de culminar el proyecto para iniciar la etapa de la certificación. IMARPE tenía la responsabilidad del desarrollo de un modelo para cumplir con la parte del estándar MSE relativo al impacto de la pesca de la anchoveta en los depredadores superiores. Con la crisis de IMARPE este proyecto se puede retrasar, en perjuicio de la industria pesquera de la anchoveta, por cuanto los certificadores examinarán también los métodos de evaluación de la población de la anchoveta, incluido la cuestionada evaluación reciente. 


De otro lado, se ha observado que en los últimos años el rol del manejo de las pesquerías ha cambiado sustancialmente de los sistemas tradicionales de manejo, en algunos casos pobres en resultados. Uno de los que más viene aplicándose en las pesquerías del mundo es la “Evaluación de las Estrategias de Manejo” o “Management Strategy Evaluatión (MSE)”, que comprende el uso de simulaciones e identificar la mejor estrategia de manejo sobre un conjunto de candidatos que puedan lograr los objetivos previamente establecidos. IMARPE tampoco ha dejado de pensar en el empleo de métodos modernos de manejo. Desde hace tres años IMARPE, Produce, SNP y la Universidad de Washington (Dr. Ray Hilborn), han trabajado en la elaboración de un Modelo Operativo para la aplicación del MSE en la pesquería de la anchoveta, el mismo que ya fue entregado por el propio Ray Hilborn en diciembre de 2019 en una ceremonia de entrega.


El impacto de la crisis de IMARPE que más preocupa en el contexto mundial es la tendencia de un grupo de científicos que combaten la pesca de especies de forraje como la anchoveta para la harina y aceite de pescado, aduciendo que la pesca afecta a los predadores superiores, además que causa contaminación y sirve para sostener el crecimiento de la acuicultura en China. Mientras que otras tendencias de científicos como el del Dr. Hilborn señalan que cada ecosistema tiene una estructura única, algunas especies de predadores no pueden ser afectadas, otras pueden ser un poco sensibles. Es más, el Dr. Hilborn, frente a los que sostienen reemplazar la harina de pescado por la soya que se cultiva en extensas zonas de Brasil, se hace las siguientes interrogantes de naturaleza ambiental:



  • Cerca de 60,000 kilómetros cuadrados de hábitat natural de Brasil podría necesitarse para el cultivo de la soya, para producir la misma cantidad de proteína de la producción de harina de pescado.

  • Esto significaría la pérdida de billones de plantas y animales


¿cuál se debería escoger?, se pregunta Ray Hilborn


La crisis de IMARPE, puede favorecer a la tendencia internacional de que la pesca de la anchoveta para harina afecta el ecosistema. La supuesta alteración de datos de la biomasa de la anchoveta podría abonar esta tendencia, en perjuicio de la gran industria de los ingredientes marinos que contribuye con el crecimiento de la acuicultura mundial y consecuentemente con la seguridad alimentaria.


Lo que se busca con la pesca es cumplir con los objetivos que la FAO y el Banco Mundial han definido, el cual es el aprovechamiento de los recursos en el marco del desarrollo sostenible, es decir buscando un equilibrio entre lo ambiental, económico y social.


No obstante a todos estos inconvenientes, es de reconocer que el manejo de la pesquería de la anchoveta en esta última segunda temporada, antes de la suspensión de la misma, ha sido la correcta y oportuna. Durante los pocos días de pesca se cumplió con la protección de juveniles a través de los cierres temporales de zonas con altas concentraciones de juveniles y cuando eso se hizo incontrolable con el sistema de cierres temporales se dictó la veda, dando por terminada la temporada, para el cuidado de los juveniles y el reclutamiento para las siguientes temporadas.


El presente informe no sería completo sino se buscaran soluciones. Las siguientes son las recomendaciones, que podría atenuar la crisis:



  1. Reivindicar a los científicos de IMARPE especializados del área de investigación de recursos pelágicos; el área de investigaciones hidroacústica y del área funcional de dinámica de población y evaluación de recursos.

  2. Organizar y desarrollar el Panel Internacional de la Pesquería de la anchoveta, con los mejores científicos especialistas del mundo, para evaluar el estado actual del recurso y del medio ambiente (Propuesta oportuna de científicos de IMARPE)

  3. Revisar y mejorar el método de evaluación hidroacústica para la evaluación de población de los recursos.

  4. Implementar el enfoque moderno “Evaluación de las Estrategias de Manejo” en la evaluación y manejo de los recursos. El Modelo Operativo para la Anchoveta ya se encuentra disponible, después de 3 años de desarrollo del proyecto.

  5. Concluir el Proyecto de Mejora de la Pesquería de la Anchoveta, que se encuentra en la fase final después de 3 años de trabajo.

  6. Concluido el proyecto PROME, gestionar el inicio de la certificación de la pesquería de la anchoveta.