Fuente: El Peruano, Lima

Perú - Recolectores de conchas negras manejan proyectos de conservación del recurso

Texto y fotos: Walter H. Wust

lunes 2 de diciembre de 2019

GUARDIANES DE LOS MANGLARES DE TUMBES

Perú - Recolectores de conchas negras manejan proyectos de conservación del recurso

De la captura indiscriminada de conchas negras que afectó hace dos décadas el hábitat del manglar tumbesino, hoy sus recolectores manejan proyectos de conservación y cultivo y se han convertido en los principales guardianes del recurso.

28/11/2019
Texto y fotos: Walter H. Wust

Don José Feijó conduce su canoa con la seguridad de quien ha pasado media vida sobre las aguas salobres de los esteros. Cada palada del remo de madera deja una estela idéntica en el agua, como si se tratara de una máquina de precisión. Navega por el laberinto de canales bordeados de bosques de mangle como quien camina por las calles de la ciudad. Unos minutos después hemos llegado.

Ata la canoa a una raíz y extrae de su morral un conjunto de prendas manchadas por años de lodo. Son casi retazos, imposibles de diferenciar. Y empieza el ritual de colocarse su “uniforme de conchero”, como él mismo dice. “Hay que proteger los brazos de los bordes filosos de las raíces, pero sobre todo los dedos, que son los más expuestos”. El resto de trozos de tela cubren su rostro, cabeza y cuello para evitar las picaduras de los mosquitos.

Trabajo intenso
Iniciamos la caminata descalzos, hundiéndonos hasta las pantorrillas en el fango oscuro del manglar. La marea baja acaba de dejar descubiertas algunas zonas del bosque donde José espera capturar las conchas que venderá en el mercado. Escojo un grueso árbol con raíces como zancos que se hunden en el lodo en todas direcciones. Excava de lado y busca, tanteando con los dedos.
Nada. Excava otra vez y captura una concha pequeña. La devuelve, ya que no tiene el tamaño mínimo. Camina unos pasos y vuelve a excavar.

Tras muchos años de sobreexplotación y malas prácticas en el uso del recurso, las conchas negras están volviendo a la vida en los manglares de Tumbes.

Gracias a sistemas de aprovechamiento sostenible y a proyectos de conservación y cultivo de este molusco que crece entre el fango del manglar, hoy es posible disfrutar de su estimulante sabor y con una cerveza helada para conjurar el calor del trópico.

La concha negra habita en el fango a profundidades promedio de 10 a 30 centímetros, donde filtra su alimento con ayuda de sus branquias. Los ‘concheros’ recorren los esteros e islas del manglar durante la marea baja y buscan las conchas entre las raíces introduciendo sus manos en el fango. Y hoy emplean mayor tiempo a la búsqueda de conchas negras para obtener menos de las que capturaban hace una década.

Tiempos difíciles
Entre 1996 y 2010, la captura de conchas negras disminuyó en casi 75% en los canales de marea de Puerto Pizarro, según el Instituto del Mar del Perú (Imarpe).

Ante esta situación, el Estado –por medio del Ministerio de Producción– decretó una veda reproductiva de este recurso entre el 15 de febrero y el 31 de marzo de cada año. Otro aspecto de importancia es el tamaño de la captura, pues se estima que un 70% de los individuos desembarcados están por debajo de su tamaño mínimo establecido, que es de 45 mm de longitud valvar.

La idea es asegurar la población de este recurso. Para eso hace falta un mayor estudio de la ecología de las conchas negras, así como más proyectos de conservación y recolección sostenible. (Conservamos por naturaleza).

Hábitat y preservación

-La concha negra o concha prieta (Anadara tuberculosa) es un molusco típico del manglar, hábitat que se extiende por el Pacífico desde el golfo de California hasta el departamento de Piura.

-Con los ‘corrales’ experimentales que se han establecido para la crianza y engorde de conchas negras en la zona de amortiguamiento del Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes, se busca la preservación del recurso.

-Estos corrales, de aproximadamente dos hectáreas, se hallan instalados en el centro poblado El Bendito, Zarumilla, y en ellos han sido sembradas cerca de 8,000 semillas.