El langostino de profundidad peruano: ¿Una nueva pesquería?

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de Oannes

jueves 27 de agosto de 2026

El langostino de profundidad peruano: ¿Una nueva pesquería?

Foto: Género Heterocarpus, INaturalist.


El ecosistema marino de Humboldt es reconocido mundialmente por ser una de las áreas de mayor productividad biológica del planeta, sosteniendo la pesquería pelágica más grande del globo basada en la anchoveta (Engraulis ringens). No obstante, esta inmensa riqueza ha opacado históricamente otros componentes del megabentos que habitan en la zona nerítica profunda y el talud continental superior. Por debajo del estrato habitualmente frecuentado por la flota artesanal e industrial se extiende un ecosistema bentónico de aguas frías, caracterizado por temperaturas estables de 4 a 8 grados centígrados en una oscuridad casi absoluta, altas presiones hidrostáticas y niveles fluctuantes de oxígeno disuelto. Es en este dominio subsuperficial, entre los 300 y 800 metros de profundidad, habita el langostino o camarón de profundidad peruano.


A diferencia del langostino blanco o café de la zona intermareal y somera, esta especie presenta una biología adaptada a la lentitud metabólica de los fondos marinos fríos, caracterizándose por una dinámica de crecimiento longeva y una carne de alta firmeza, rendimiento de cola apreciable y un valor gastronómico excepcional en mercados de alta gama. Aunque su existencia en el mar peruano ha sido documentada a través de prospecciones biológicas e investigaciones oceanográficas del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), este recurso permanece formalmente inexplotado desde una perspectiva comercial. Evaluar la viabilidad de su aprovechamiento requiere una mirada integral que descomponga sus atributos biológico-pesqueros, sus implicaciones bioeconómicas, las lecciones aprendidas de pesquerías homólogas a nivel sudamericano y global, y la selección estratégica del arte de captura ambientalmente más sostenible.


El IMARPE ha reportado siete especies bajo la denominación de “langostinos de profundidad” en el Perú; por tanto, no se trata de una sola especie. La más destacada en ese informe es Haliporoides diomedeae, llamada gamba y también referida por IMARPE como langostino rojo de profundidad. En la publicación Localización, distribución y concentración de langostinos rojos de profundidad. Crucero BIC Humboldt 9607-08 (IMARPE, 1997), se registraron: Heterocarpus vicarius — camarón naylon, Haliporoides diomedeae — gamba, Nematocarcinus agassizii, Heterocarpus hostilis, Psathyrocaris fragilis, Plesionika trispinus, Pasiphaea magna. Pero IMARPE identifica al Haliporoides como el principal langostino rojo de profundidad, fue la especie con mayor frecuencia durante el crucero, mientras que Heterocarpus vicarius fue identificado como camarón naylon. El estudio del IMARPE evaluó el sector entre Puerto Pizarro y Huarmey, a profundidades de 254 a 1,021 m. Los principales langostinos rojos se hallaron especialmente al sur del Banco de Máncora, entre aproximadamente 382 y 1,021 m.


El langostino de profundidad es un crustáceo decápodo adaptado a los fondos fangosos y limo-arenosos del talud continental. Su ciclo de vida difiere de forma radical respecto a sus parientes de aguas someras tropicales. Mientras que los langostinos de estuario presentan tasas intrínsecas de incremento poblacional sumamente elevadas, madurez precoz y vidas medias cortas que les permiten soportar una alta presión de pesca, los crustáceos de profundidad exhiben dinámicas poblacionales distintas.


Estas especies profundas suelen caracterizarse por un crecimiento individual lento, una longevidad superior y fecundidades relativas ajustadas a la estabilidad de su hábitat. De acuerdo con modelos de crecimiento poblacional, la capacidad de carga del talud para estos decápodos se mantiene estable en escalas interanuales, pero su tasa de recuperación ante la remoción de biomasa es reducida. Algo que muy importante que considerar en esta pesquería potencial. En términos de dinamismo oceánico, durante eventos de gran escala como El Niño Oscilación del Sur (ENSO), mientras las aguas cálidas advectadas desplazan la biomasa de anchoveta o estresan los cultivos intermareales, la masa de Agua Profunda del Pacífico Suroriental se mantiene relativamente amortiguada térmicamente. Esto proporciona a la población de langostino de profundidad una estabilidad espacial valiosa frente a la variabilidad climática regional, convirtiendose en una pesquería alternativa.


No obstante, esta estabilidad biológica representa una vulnerabilidad intrínseca ante la pesca que por ser inexplotada, aun no esta regulada. Al poseer una tasa de mortalidad natural baja, la aplicación abrupta de una tasa instantánea de mortalidad por pesca elevada puede deprimir la biomasa reproductiva por debajo del umbral de resiliencia, conllevando riesgos de sobrepesca de reclutamiento. Por ello, el desarrollo de su pesquería demanda una caracterización matemática y bioeconómica muy rigurosa antes de proceder a cualquier escalamiento industrial.


Para entender el potencial del langostino de profundidad en el Perú, resulta indispensable analizar brevemente pesquerías de crustáceos de profundidad consolidadas en Sudamérica y en otras latitudes del globo.


Chile (Heterocarpus reedi) - En el Pacífico Suroriental, el referente más cercano se ubica en Chile con la pesquería del langostino amarillo (Cervimunida johni) y el langostino colorado (Pleuroncodes monodon), así como el camarón nailon (Heterocarpus reedi). Históricamente explotadas mediante arrastre de fondo, estas pesquerías experimentaron severos ciclos de sobreexpansión en el siglo XX, seguidos por caídas drásticas de la Captura por Unidad de Esfuerzo (CPUE). Esto obligó a la autoridad pesquera chilena (SUBPESCA) e IFOP a implementar un estricto régimen de Cuotas Individuales Transferibles (CIT), vedas biológicas estacionales y programas de congelamiento del esfuerzo pesquero para restaurar la biomasa virgen hacia niveles de Máximo Rendimiento Sostenible.


Argentina (Pleoticus muelleri) - En el Atlántico Sudoccidental, la pesquería del langostino patagónico representa uno de los motores económicos más consolidados de la región. Se opera predominantemente con embarcaciones tangoneras que aplican red de arrastre con portones pesados. Si bien la biomasa de esta especie es altamente productiva, la pesquería ha enfrentado constantes retos regulatorios y ambientales debido a la captura incidental (bycatch) de especies bentónicas y demersales de elevado valor ecológico (como la merluza Merluccius hubbsi), obligando al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) a imponer vedas dinámicas en tiempo real y obligatoriedad de dispositivos de selección de capturas.


Mediterráneo (Aristeus antennatus) - En el Mar Mediterráneo, la pesca de la gamba roja de profundidad (Aristeus antennatus) opera en cañones submarinos a profundidades superiores a los 600 metros. Esta pesquería ha alcanzado el Máximo Rendimiento Económico gracias al altísimo valor comercial del producto en puerto, el cual compensa los elevados costos operativos asociados a la quema de combustible en maniobras de calado y virado a gran profundidad. Sin embargo, los modelos bioeconómicos aplicados advierten que la pesquería opera al límite de la sostenibilidad debido a los altos costos de exclusión y de monitoreo en aguas profundas.


Desde la perspectiva de la teoría bioeconómica pesquera (Gordon-Schaefer), un recurso virgen e inexplotado representa una oportunidad única para evitar el ciclo histórico de la "trampa social" y el colapso por acceso abierto. En un escenario sin regulación, la presencia de beneficios netos positivos actúa como un incentivo irrestricto para el ingreso de flota.


Si el langostino de profundidad peruano fuera entregado al libre acceso, la flota competiría por capturar la mayor cantidad de recurso en el menor tiempo posible para maximizar sus ganancias de corto plazo. Esto desplazaría el nivel de esfuerzo desde el punto óptimo de Máximo Rendimiento Económico donde la renta económica se maximiza hacia el punto de Equilibrio Bioeconómico, donde los costos totales igualan a los ingresos totales, disipando por completo la renta económica de la pesquería e imponiendo externalidades del stock severas sobre la biomasa.


El marco regulatorio peruano deberia estructurar un modelo de manejo donde el punto de referencia objetivo sea un Rendimiento Óptimo Sostenible (ROS). Esto garantiza la rentabilidad financiera de las empresas operadoras y la conservación a largo plazo del recurso.


Esta pesquería enfrenta ademas un dilema tecnológico: Arrastre versus Nasas y Trampas. El factor decisivo para la viabilidad técnica, económica y ecológica del langostino de profundidad peruano radica en la elección del arte de pesca. Históricamente, los crustáceos profundos han sido capturados mediante dos métodos principales: las redes de arrastre de fondo y los sistemas de trampas o nasas.


Redes de arrastre de fondo - El arrastre de profundidad ofrece la ventaja de registrar una alta tasa de captura por unidad de tiempo, haciendo atractiva la operación inicial para embarcaciones industriales de gran tonelaje. Sin embargo, sus desventajas operativas e impactos ambientales en la zona del talud continental son severos:


Erosión del Hábitat: Las portones y malletas del aparejo de arrastre alteran la estructura física del sustrato blando, destruyendo comunidades bentónicas asociadas de lento crecimiento (como corales de agua fría y esponjas). Esto genera externalidades tecno-ecológicas que degradan el hábitat esencial del propio recurso.


Captura Incidental No Deseada (Bycatch): El arrastre poco selectivo en el talud captura peces de profundidad de crecimiento sumamente lento (como los granaderos de la familia Macrouridae), los cuales sufren barotrauma irreversible al ser elevados a la superficie, impidiendo su descarte con vida.


Gasto Energético: Mover aparejos pesados a profundidades de 500 metros o más requiere una fuerza de tiro sustancial, lo que incrementa el consumo de combustible por tonelada capturada y reduce el margen neto de beneficio en escenarios de precios elevados del petróleo.


Trampas o nasas profundas - El uso de sistemas de líneas de trampas o nasas (módulos de trampas cónicas o cilíndricas unidas a una línea madre fondeada) surge como la alternativa tecnológicamente superior para la pesquería del langostino peruano:


Alta Selectividad: La luz de malla de las trampas y la incorporación de anillos de escape permiten la salida de ejemplares juveniles, garantizando que solo los adultos de tamaño comercial sean retenidos. Esto minimiza el impacto sobre la estructura por edades de la población.


Calidad de Producto Desembarcado: A diferencia del arrastre, donde el langostino sufre aplastamiento y pérdida de apéndices dentro del copo de la red por la presión de la masa capturada, el crustáceo capturado en trampas ingresa vivo y sin daño físico. Esto permite comercializar un producto de categoría "Extra Premium" para la exportación de congelado a bordo o fresco de alta calidad.


Bajo Impacto Béntico: La trampa únicamente tiene contacto con el fondo marino en su punto de posado, eliminando el barrido continuo del sustrato y preservando la integridad del ecosistema del talud.


Eficiencia Energética: La pesca con trampas es una técnica pasiva. El consumo de combustible se limita al tránsito hacia el caladero y a la maniobra del halador de línea (pot hauler), reduciendo dramáticamente los costos variables operativos del viaje de pesca.


Viabilidad estratégica y ruta regulatoria para el Perú - La eventual apertura comercial de la pesquería del langostino de profundidad en el Perú representa una oportunidad histórica para estructurar una pesquería modélica desde sus cimientos, aplicando un enfoque precautorio de ordenación pesquera (FAO).


En el marco legal peruano, regido por la Ley General de Pesca (Decreto Ley N.º 25977) y su Reglamento, el acceso a recursos no explotados debe articularse bajo un Régimen de Acceso Controlado. Para asegurar la viabilidad económica y biológica integral de esta actividad, la estrategia institucional debe fundamentarse en los siguientes pilares:


Evaluación Científica de Biomasa: Es imperativo que el IMARPE consolide las prospecciones hidroacústicas y pesqueras a lo largo del talud continental peruano para definir la biomasa virgen, las áreas de mayor densidad de agregación, la talla de primera madurez sexual y la estructura poblacional de la especie.


Definición de Puntos de Referencia Precautorios: Ante la falta de series históricas de tiempo de captura y esfuerzo, el ordenamiento de la pesquería debe fijar cuotas anuales de captura cautelosas basadas en la tasa de mortalidad natural de la especie, evitando la concesión masiva de permisos de pesca industriales.


Reglamentación del Arte de Pesca: El Ministerio de la Producción (PRODUCE) debe establecer mediante un Plan de Ordenamiento Pesquero (POP) específico el uso prioritario o exclusivo de trampas o nasas para la extracción del langostino de profundidad, prohibiendo el uso de redes de arrastre de fondo en la franja del talud continental vulnerable.


Valor Agregado y Mercados Internacionales: La biología del langostino profundo entrega un insumo de altísima demanda en mercados gourmet europeos, asiáticos y norteamericanos. Promover una flota orientada a la calidad y no al volumen maximizará el ingreso de divisas por tonelada extraída, garantizando rentabilidad con un bajo volumen de remoción biológica.


El langostino de profundidad peruano es un tesoro sumergido en el talud continental de nuestro mar. Abordar su aprovechamiento bajo la luz de la teoría bioeconómica moderna, la experiencia regional comparada y las tecnologías de captura pasivas convertirá a esta especie en un símbolo de la nueva era de la pesca peruana: sostenible, selectiva, altamente rentable y profundamente respetuosa con los misterios y la fragilidad del océano profundo.


Fuentes consultadas


FAO. (1997). Bioeconomía pesquera: Teoría, modelación y manejo (Documento Técnico de Pesca No. 368). Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (Seijo, J.C., Defeo, O., & Salas, S.).


Gordon, H. S. (1954). The Economic Theory of a Common-Property Resource: The Fishery. Journal of Political Economy, 62(2), 124-142.


Schaefer, M. B. (1954). Some aspects of the dynamics of populations important to the management of the commercial marine fisheries. Inter-American Tropical Tuna Commission Bulletin, 1(2), 27-56.


SUBPESCA / IFOP Chile. Informes Técnicos de Evaluación de Stock de Heterocarpus reedi y Crustáceos Demersales.


INIDEP Argentina. Publicaciones Científicas y Boletines Técnicos sobre la Pesquería del Langostino Patagónico (Pleoticus muelleri).


IMARPE. Informes Institucionales sobre el Megabentos y Recursos de Profundidad en el Mar Peruano.