Fuente: Voz Populi, Madrid
España - Arrojan esferas de hormigón de 400 toneladas en las profundidades marinas para jubilar las baterías actuales
miércoles 6 de mayo de 2026
España - Arrojan esferas de hormigón de 400 toneladas en las profundidades marinas para jubilar las baterías actuales
Por: Adrián Villellas
5 de mayo de 2026
Voz Populi, Madrid
https://www.vozpopuli.com/indux/arrojan-esferas-de-hormigon-de-400-toneladas-en-las-profundidades-marinas-para-jubilar-las-baterias-actuales/2890/
El proyecto StEnSea del Instituto Fraunhofer IEE instalará a finales de 2026 un prototipo de 9 metros de diámetro frente a la costa de Long Beach. Almacena electricidad aprovechando la presión de la columna de agua, con una vida útil estimada en más de 50 años y un coste de cinco céntimos por kilovatio-hora.
La red eléctrica alemana lleva desde 2018 chocando contra una pared invisible. En las semanas de Dunkelflaute, los periodos de calma oscura sin viento ni sol que se repiten cada invierno, la generación renovable cae a mínimos justo cuando el consumo eléctrico se dispara por la calefacción. Las baterías de iones de litio que se anuncian como solución universal del almacenamiento estacionario fallan cuando hay que retener energía durante días, no horas, a un coste que las redes nacionales puedan asumir. La respuesta del Instituto Fraunhofer IEE ha viajado seis mil kilómetros para convertirse en una bola hueca de hormigón de 400 toneladas que dentro de unos meses descansará a 600 metros de profundidad frente a la costa de Long Beach, en California.
La hidroeléctrica de bombeo que prescinde de la montaña
El mecanismo es el de toda central de bombeo, pero girado del revés. Cuando la red entrega más energía de la que demanda, una bomba vacía el agua del interior de la esfera contra la presión del océano que la rodea, y deja la cavidad seca en condiciones de máxima energía potencial. Cuando el viento se va, una válvula deja entrar el agua de vuelta a la cavidad y el chorro mueve una turbina que devuelve electricidad a la red. La diferencia con una presa convencional es que el desnivel hidráulico no se construye apilando agua en un embalse de montaña, sino bajando el cuerpo de almacenamiento al fondo del mar y dejando que sea la propia columna de agua la que haga el trabajo.
Ese cambio de planteamiento abre el almacenamiento de bombeo a países que no tienen relieve. Alemania ha construido apenas seis gigavatios-hora de bombeo en el último siglo porque sus montañas son bajas y los terrenos disponibles, escasos. Las costas profundas, en cambio, son abundantes y administrativamente más sencillas que cualquier embalse nuevo. Los cálculos publicados por Fraunhofer estiman un potencial global de 820.000 gigavatios-hora, suficiente para alimentar a más de 200.000 hogares europeos durante un año por cada ciclo. Solo los diez mejores emplazamientos del continente almacenarían cuatro veces toda la capacidad de bombeo que Alemania tiene operativa hoy.
Cinco céntimos por kWh frente a las celdas que se degradan
El coste proyectado es la cifra que la industria del litio mira con más atención. StEnSea apunta a un coste nivelado de cinco céntimos por kilovatio-hora almacenado, en una franja en la que las baterías estacionarias todavía pierden cuando el ciclo de carga es de varias horas y el almacenamiento dura más de un día. La esfera de hormigón no se degrada con los ciclos. Su vida útil se estima en más de cincuenta años, con revisiones mecánicas cada veinte. La bomba y la turbina son los únicos elementos que envejecen. Una celda de litio, por contraste, pierde capacidad útil tras unos miles de cargas y se vuelve un residuo industrial que la propia Unión Europea está intentando reciclar a marchas forzadas.
El prototipo de Long Beach generará 0,5 megavatios y almacenará 0,4 megavatios-hora, suficiente para mantener un hogar estadounidense medio durante dos semanas continuas. La cifra es modesta a propósito. El objetivo no es producir energía, sino validar el comportamiento estructural de la esfera bajo presión real, comprobar la durabilidad del hormigón armado en agua salada y refinar el diseño hacia las esferas de 30 metros de diámetro que el equipo alemán quiere desplegar a partir de la siguiente década.
Una financiación cruzada entre Berlín y Washington
La operación combina dinero público alemán y estadounidense en un modelo poco habitual fuera de la defensa. El Ministerio Federal Alemán de Asuntos Económicos y Acción Climática aporta 3,4 millones de euros y el Departamento de Energía de Estados Unidos pone otros cuatro millones de dólares. Junto a Fraunhofer participan la startup californiana Sperra, especializada en imprimir hormigón en 3D para infraestructuras de energía renovable, y Pleuger Industries, fabricante alemán de bombas submarinas con sede en Miami que pone la maquinaria que vacía y rellena la esfera bajo presión.
El proyecto arrancó en 2013 y probó una maqueta a escala 1:10 en el lago de Constanza durante 2016, en aguas dulces y poco profundas. La fase actual implica el primer salto a aguas marinas, profundas y agresivas para cualquier estructura metálica. Si el comportamiento del hormigón a 600 metros sostiene las simulaciones, el siguiente despliegue contempla baterías de varias esferas conectadas en serie en plataformas de hasta un gigavatio-hora, una capacidad equivalente a la mayor central de bombeo en operación en España.
El cronograma confirmado fija el hundimiento del prototipo californiano para finales de 2026, con la instalación coordinada por equipos alemanes y estadounidenses sobre buques de apoyo de la flota portuaria de Long Beach. La primera carga eléctrica desde la red llegará en los meses siguientes a la puesta en operación.
*Adrián Villellas
Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.








