Señor ministro de la Producción, piense en el futuro y pensara bien

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de la ONG Oannes

lunes 28 de septiembre de 2020

Señor ministro de la Producción, piense en el futuro y pensara bien

Decir que el estado peruano camina en líneas separadas con los intereses de los contribuyentes y su futuro, tanto en seguridad alimentaria, como en generación de riqueza y proyección de nuestra responsabilidad como proveedores de alimentos hidrobiológicos al mundo; es un “refrito”. Cierto, pero “refrito” al fin, porque muchos peruanos lo sabemos. Pero de vez en cuando surge un funcionario público diferente, que, se arriesga a comprender a los actores para los que gobierna.


Señor Salardi, si el estado se concentra en el último eslabón de la cadena productiva pesquero – acuícola, que es la acuicultura; descuida por completo los primeros eslabones donde el tema de la sostenibilidad de la anchoveta es fundamental y sin el, todo lo que pretendemos construir desde hace años, para el desarrollo de esta cadena productiva, se vendrá abajo cual castillo de naipes.


Ya hemos dicho muchas veces, que en el Perú la pesca y la acuicultura están entrelazadas para siempre. Pero entender esto requiere de comprender además que existen 3 tipos básicos de acuicultura, la de organismos filtradores, la de omnívoros y la de carnívoros. El Perú tiene el potencial para desarrollar las tres, y convertirnos en una súper potencia de abastecimiento de productos hidrobiológicos de la pesca y acuicultura marina o continental. La harina y aceite pescado son un eslabón vital y la sostenibilidad de la anchoveta es además la “llave del reino”.


La crianza de carnívoros como la trucha, el langostino, el paiche o nativos marinos como el lenguado, la chita, la corvina o la seriola, es sin lugar a dudas la que más retos enfrenta, la que requiere mayor inversión, y donde la demanda es fuerte. Ellos requieren más que ninguno, estos ingredientes marinos y el desarrollo de tecnología e innovación.


Por eso poner énfasis en el cuidado del buen trabajo de organizaciones como el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA) es fundamental. De la misma manera que lo es, cuidar de instituciones de investigación como el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) o pequeñas pero importantísimas instalaciones del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES), como la estación de investigación de Morro Sama, en Tacna. Estas son algunas piezas claves del futuro de esta cadena productiva de pesca y acuicultura.


Si hoy Chile produce más de US$4,000 millones en exportaciones de salmón del Atlántico, salmón del Pacifico y trucha, es por que consume toda la harina y aceite de pescado que produce, dándole valor a ese ingrediente a través de sus carnívoros de crianza. Nosotros no podremos criar salmón, pero si otros carnívoros y al igual que ellos, tenemos los ingredientes para su alimentación.


Sin embargo, la ignorancia y desidia de algunos funcionarios públicos del sector, brilla a plena luz, y llega a nosotros a través de nuestra red, frases pronunciadas por ellos, como: “el estado debe trabajar para el hoy y no para el mañana”. Los intereses políticos señor ministro, no deben nublar los criterios técnicos que se requieren para hacer que el sector pesquero y acuícola nacional no solo genere el 1.8% del PBI nacional, si muchísimo más.


La sostenibilidad de la pesquería de anchoveta es el principal eslabón de toda esta cadena productiva que los peruanos queremos construir. Y ella depende no solo de instituciones científicas y una práctica de pesca responsable. Depende también de normas claras y coherentes.


El Consumo Humano Directo de anchoveta, es una industria que muchos peruanos queremos desarrollar, y no desde ahora, sino de desde hace mucho tiempo. Hubo intentos incluso en la década del 70, abandonados y olvidados por más de 30 años, para desarrollar industrias como la conservería de este pelágico. Un esfuerzo que el desaparecido Instituto Tecnológico Pesquero del Perú (Ex ITP) rescato y profundizo desarrollando más de 50 productos de anchoveta para CHD.


Pero hoy resulta insólito que el estado obligue a empresas pesqueras a usar su anchoveta solo para CHI, impidiendo a estas empresas el uso de esta materia prima de su propia pesca y cuota, para el CHD.


Y lo que es peor, manteniendo una norma que es un “incentivo perverso” para que las lanchas que pescan para CHD, desvíen más del 50% de sus capturas a una industria de CHI, que en muchos casos; no solo es informal, sino además ilegal.


Resulta inédito que las capturas de estas embarcaciones, descarten pesca dirigida al CHD basándose en una norma existente. Si usted compara la pesca de nuestra anchoveta para CHD, con las pesquerías de engraulidos como la del bocarte del Cantábrico, o la de la anchoíta en Argentina. Vera que ahí no solo el producto es tratado como la joya que es, sino que los descartes prácticamente no existen.


Si descartamos anchoveta con porcentajes “barbaros”, es porque nuestras embarcaciones no tratan el recurso conservándolo o enfriándolo como se debe y además no les importa. Y la norma existente lo permite perversamente.


Necesitamos una firme posición estatal basada en la Ley General de Pesca (Articulo 21 – 2do párrafo) donde se dice muy claramente que: “El Estado promueve, preferentemente, las actividades extractivas de recursos hidrobiológicos destinados al consumo humano directo”. Sin embargo, las normas actuales del CHD hacen todo lo contrario, permitiendo “barbaros” descartes, que han generado una industria informal e ilegal, que a su vez se sustenta de una flota de bolichitos artesanales que interfiere con las pesquerías artesanales de orilla y amenaza a nuestra anchoveta, escondiéndose dentro del régimen artesanal.


Señor ministro, reducir a cero los descartes de la pesquería del CHD fomentando el uso de la anchoveta en conservas, congelados, salpresos y otros diversos productos; asi como orientar nuestra política pesquera y acuícola creando mecanismos que incentiven el uso de los ingredientes marinos del CHI en el desarrollo de nuestra acuicultura de carnívoros, o directamente en el consumo humano, como las harinas especiales e hidrolizados, son decisiones que su despacho debe tomar, solo así tendremos claro que usted si piensa en el futuro y sera capaz de establecer la direccion del sector.