ADN Azul: El Salto del Extractivismo a la Gestión Oceánica
Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de Oannes
martes 10 de febrero de 2026
En los albores de 2025, Oannes emprendió un ejercicio de reflexión estratégica sin precedentes para la pesqueria peruana, que paso desapercibido para muchos. A través de nuestra lista de correo y redes sociales nos propusimos desentrañar el ADN de las corporaciones pesqueras y acuícolas más influyentes del planeta. No fue una mera revisión de empresas, sino una suerte de auditoría técnica de los modelos de gestión que permiten a estas organizaciones dominar mercados globales, incluso en contextos de alta incertidumbre ambiental y volatilidad económica. El objetivo central era claro: proyectar esos "pequeños grandes detalles" del éxito global sobre el lienzo de la industria pesquera peruana, una de las más potentes del mundo, buscando trazar un camino hacia una madurez institucional que combine soberanía de recursos con una competitividad de vanguardia.
El análisis de las empresas líderes —desde los conglomerados noruegos y japoneses hasta las potencias emergentes en acuicultura— revelo un patrón recurrente que hemos denominado "La Triada del Éxito Azul": integración vertical estratégica, transparencia basada en evidencia y una simbiosis entre pesca y acuicultura. Quiza el hallazgo más interesante de la campaña que hizo Oannes en los inicios del 2025 fue la constatación de que las empresas pesqueras más exitosas no se ven a sí mismas como simples extractoras de biomasa, sino como gestoras integrales de proteínas y nutrientes. En el Perú, nuestra pesquería de anchoveta es el motor de una industria masiva de ingredientes marinos, pero el modelo global nos enseña que el valor real reside en el control total de la cadena, desde el diseño de la red hasta la distribución del producto final.
Las empresas que lideran el mercado han transformado la sostenibilidad de una obligación regulatoria en un activo financiero. Ya no se trata solo de cumplir con las cuotas asignadas por los gobiernos o de respetar las vedas; se trata de implementar sistemas de trazabilidad tan rigurosos que el consumidor final en Tokio, Londres o Nueva York pueda conocer no solo la zona de captura, sino el impacto de carbono de la embarcación que extrajo su alimento. Para la empresa peruana, el camino está trazado: pasar de la exportación de commodities (harina y aceite) a la especialización en soluciones nutricionales de alto valor añadido, garantizando que cada tonelada de anchoveta capturada se utilice con una eficiencia cercana al 100%.
Un detalle crucial observado en la revisión de las páginas web de las gigantes globales es la creciente participación de las pesqueras tradicionales en el sector acuícola, lo que representa un “salto evolutivo”. Durante siglos, la humanidad se comportó en el mar como cazadores-recolectores, una etapa que en la tierra superamos hace 12,000 años con la Revolución Neolítica. El modelo de éxito que Oannes destacó en 2025 subraya que las grandes corporaciones han entendido que la pesca extractiva es el cimiento necesario para la expansión acuícola, en una nueva era historica que en una editorial se bautizo como la “Revolucion neoproteica”. Sin la harina y el aceite de anchoveta peruana, la acuicultura mundial de especies de alto valor como el salmón, la trucha o el langostino simplemente no habría alcanzado su escala actual. No obstante, la lección para el Perú es que no podemos seguir siendo solo los "proveedores de insumos" para el éxito ajeno. Las empresas peruanas deben mirar hacia adentro y liderar la acuicultura nacional, utilizando nuestra propia ventaja comparativa —el acceso directo al insumo crítico— para desarrollar una industria de cultivo de especies nativas y foráneas que complemente la estacionalidad de la pesca industrial. El éxito global reside en esta dualidad operativa: capturar con responsabilidad para alimentar con eficiencia.
Otro "pequeño detalle" identificado es la forma en que estas empresas gestionan su comunicación. En un entorno plagado de fake news y ataques de sectores que desconocen la realidad operativa del mar, las líderes mundiales han optado por la "transparencia radical". Publican datos científicos, abren sus cubiertas a investigadores independientes y financian estudios sobre etología y comportamiento animal para mejorar la selectividad de sus artes de pesca. Aqui hemos insistido en que el sector pesquero peruano suele ser víctima de su propio silencio. La campaña de 2025 demostró que las empresas que prosperan son aquellas que generan información fidedigna para contrarrestar narrativas tendenciosas. Si el público percibe el arrastre como una técnica destructiva es porque, como discutimos previamente, no se ha comunicado con suficiente precisión técnica la diferencia entre el arrastre de fondo y el de media agua, ni se han mostrado los avances en selectividad que el Perú ya aplica. El éxito corporativo hoy depende de la "licencia social", y esta solo se obtiene mediante un diálogo basado en la ciencia y la apertura.
La revisión de inversiones para el 2025 en el sector local ya muestra señales de esta tendencia global: la automatización y el uso de Inteligencia Artificial en plantas de procesamiento para reducir tiempos de entrega y mejorar la eficiencia en la cadena de frío. Las empresas líderes en Noruega y Japón utilizan sensores oceánicos y modelos predictivos para optimizar sus rutas de navegación, reduciendo el consumo de combustible y la huella de carbono por tonelada capturada. El Perú, con su capacidad de flota, tiene el potencial de convertirse en un laboratorio global de tecnología pesquera aplicada a zonas de afloramiento, siempre que la inversión se dirija no solo a la bodega, sino al cerebro de la operación.
Hacia finales de 2025, las editoriales de Oannes reflejaron una transición hacia una "economía azul inclusiva y resiliente". Esto implica que el éxito de una gran empresa no puede estar divorciado del bienestar de la pesca artesanal y la salud integral del ecosistema. El modelo de gestión debe ser holístico, entendiendo que el océano es un sistema dinámico donde la interacción entre la gran industria, los pescadores artesanales y las autoridades debe basarse en la búsqueda de soluciones técnicas sobre la confrontación ideológica. La creación de marcas nacionales que representen no solo un producto, sino una forma de gestionar el mar —como ha logrado Islandia o Chile con ciertos recursos— es la asignatura pendiente para el empresariado peruano. Contamos con una de las pesquerías más importantes del planeta, pero el éxito real se medirá cuando el nombre de nuestras empresas sea sinónimo global de sostenibilidad, ciencia aplicada y valor nutricional insuperable.
Nuestro esfuerzo de busqueda mundial de empresas lideres no fue un aplauso al gigantismo corporativo, sino un llamado a la sofisticación institucional. El Perú tiene los recursos, tiene buena infraestructura y tiene la historia. Lo que falta, y lo que las líderes mundiales nos enseñan, es la voluntad de integrar la ciencia en cada decisión, de apostar por la acuicultura con la misma pasión que por la pesca, y de comunicar nuestra verdad técnica con la frente en alto. Sin embargo la pesca ilegal y el paternalismo sembrado en la pesca artesanal, sigue siendo una enorme piedra en el camino. Y esto se refleja en la asistencia paternal que el estado da a una pesca artesanal que deberia ser “industrial” como lo es la pesqueria del calamar gigante o del perico, cuya materia prima pasa por procesos industriales para su exportacion a los mercados del mundo, con una flota artesanal que enfrenta el reto de competir con grandes flotas extranjeras que ya ganaron un espacio maritimo por su necesidad de producto y mejor tecnologia de pesca.
Esta “piedra en el camino” se vuelve aún más pesada cuando la ilegalidad busca legitimidad política. Casos recientes revelan una preocupante simbiosis entre intereses empresariales sancionados y candidaturas al Congreso; actores vinculados a empresas con historiales de pesca en zonas prohibidas, deudas impagas y obstrucción a la fiscalización, pretenden hoy capturar espacios de decisión pública. Esta infiltración no solo busca perpetuar el paternalismo y la impunidad, sino que amenaza con derogar normas de control y multas, debilitando la institucionalidad que el Perú necesita para competir con estándares globales.
La verdadera transformación hacia un modelo de éxito exige que el sector pesquero rechace estos liderazgos que disfrazan de “defensa gremial” lo que es, en realidad, una resistencia sistemática al cumplimiento de la ley. Mientras las potencias pesqueras mundiales basan su éxito en la transparencia radical, el modelo peruano no podrá dar el salto definitivo si permite que el poder político sea utilizado como un escudo para la pesca ilegal o como una herramienta para normalizar la informalidad tecnológica y administrativa bajo el rótulo de “artesanal”.
Con los impuestos de todos los peruanos, se construyen grandes desembarcaderos pesqueros, invirtiendo millones de soles, que apoyan una pesca artesanal que ya no lo es, y que incluso llega al poder con representantes en el congreso, para favocerer demagogicamente todo tipo de paternalismo y normas que aseguren sus intereses, disfrazando con el “predominio manual” una condicion de artesanal, que en realidad representa un atraso tecnologico frente a sus competidores, lo que trae como consecuencia, una inferior calidad de materia prima que se refleja ademas en los precios internacionales frente a cualquier abundancia. Y quiza lo mas importante, ya existen desembarcaderos pesqueros privados, muy exitosos que prueban que la inversión estatal es redundante.
Para nosotros, la correcta diferenciacion de la pesca artesanal, es un reto enorme, pero necesario, ya que se favorece de manera paternalista a un tipo de pesqueria que bien podría mejorar su flota, pagar su propio progreso e investigacion para su sostenibilidad, frente a otras pesquerias de orilla, que no han sido estudiadas; que son de menor cuantia, diversificadas, de gran valor economico y fundamentales para el desarrollo de la red HORECA (Hoteles, restaurantes y catering) nacional que cada dia crece mas con la popularidad gastronomica peruana y que si necesitan asistencia. La transformacion hacia el éxito que Oannes propone a las empresas peruanas comprende no solo una gestión que respete la etología de las especies, que use la tecnología para ser quirúrgicamente selectiva y que entienda que, en el mar de hoy, la información es tan valiosa como la captura. Exige tambien, un reconocimiento de su realidad, sin disfrazarla, para ordenarla como como corresponde. Ya hemos visto el espejo del mundo frente a nosotros; es hora de que el Perú deje de ser solo una potencia extractiva para convertirse en el referente indiscutible de la gestión oceánica del siglo XXI.
Fuentes Clave:
Oannes (2025): Análisis a la revisión de las más importantes empresas pesqueras del mundo. Editorial, marzo 2025.
Oannes (2026): Resumen anual de contenidos, Oannes 2025. Editorial, enero 2026.
PRODUCE/SNP (2025): Reportes de inversiones y cuotas de pesca para el periodo 2025.
FAO (2024): El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2024. Roma.




