Bioeconomía del Calamar Gigante: Promoviendo un plan para la Soberanía Pesquera Peruana

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la Junta Directiva de Oannes

jueves 20 de noviembre de 2025

Bioeconomía del Calamar Gigante: Promoviendo un plan para la Soberanía Pesquera Peruana

El calamar gigante o pota (Dosidicus gigas) no es solo un recurso pesquero; es un pilar de la economía, la nutrición y la soberanía marítima del Perú. Generando ingresos significativos y siendo el principal recurso de consumo humano directo, por lo que su gestión sostenible y competitiva es un imperativo nacional. 


En el contexto actual, la pesquería de la pota se enfrenta a una encrucijada crítica: la necesidad de proteger el stock dentro de las 200 millas y el desafío de competir en la Alta Mar contra las flotas extranjeras, particularmente la flota china, que opera justo en el borde de nuestra jurisdicción.


Basándome en conceptos de Bioeconomía Pesquera (que exige un manejo dinámico y sostenible), las tendencias de gestión de recursos genéticos de la FAO, y la perspectiva de Oannes (que aboga por la formalización, tecnología y expansión), creemos que es posible generar un plan de ordenamiento integral dividido en tres frentes de acción: el fortalecimiento interno (Sostenibilidad y Formalización), la estrategia de expansión externa (Competencia y Soberanía) y,  algo crucial, el Refuerzo del Control y la Vigilancia.


La capacidad de dominar el recurso en Altamar comienza con una base interna sólida, responsable y científicamente gestionada.


Se debe mantener y perfeccionar la asignación del Límite Máximo Total de Captura (LMTC) anual, garantizando que el volumen de extracción se base estrictamente en el Máximo Rendimiento Sostenible (MRS), según la evidencia científica de IMARPE. La decisión no puede ser política, sino bioeconomía, considerando el valor de mantener el stock a largo plazo.


El Monitoreo Biológico Continuo del IMARPE debe continuar e intensificar sus cruceros de investigación para mapear la distribución, biomasa y comportamiento migratorio del recurso, suministrando datos en tiempo real para ajustar vedas preventivas y zonas de suspensión.


Es importante la Tecnificación de la Post-Captura: Es decir, fomentar, mediante líneas de crédito especializadas, la instalación de sistemas de refrigeración/congelación rápida a bordo en las embarcaciones formalizadas. Un producto congelado de alta calidad de exportación tiene un precio muy superior, aumentando el rendimiento económico y el valor para el país.


La Formalización y los Derechos de Pesca son muy importantes: El pago de derechos de pesca, por simbólico que sea para la flota menor, legitima al sector y genera fondos propios para la investigación científica y la fiscalización.


Pero también deberíamos tener una Estrategia de Expansión Competitiva y Soberanía (Fuera de las 200 Millas)


La pota es un recurso transzonal. El dominio peruano requiere que nuestra flota pesque donde está el recurso, compitiendo directamente en la Alta Mar.


La inscripción en OROP-PS y SIVIROP es un paso necesario, el Estado facilita  la inscripción de las embarcaciones peruanas de menor escala en el Sistema Virtual para el Registro en la OROP-PS (SIVIROP). Este paso es el puente legal y operativo que permite a los armadores nacionales operar bajo el marco de la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacífico Sur (OROP-PS).


Debemos pensar en la creación de incentivos para la exploración para motivar a los armadores y cooperativas a realizar viajes pioneros y exploratorios en aguas internacionales, capturando pota en zonas donde actualmente solo opera la flota extranjera.


La inversión en sistemas de Inteligencia Artificial (IA) y satelitales (VMS avanzados) para monitorear de forma continua y pública a las flotas extranjeras que pescan cerca del límite de las 200 millas, es necesaria, tanto para el control, como para el seguimiento de estas flotas que constantemente persiguen al recurso.


Utilizar el peso del Perú para liderar e impulsar reglas de gestión y conservación más estrictas dentro de la OROP-PS, especialmente en el control de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).


Para que el ordenamiento sea efectivo, debe existir una barrera infranqueable contra la actividad ilegal. La informalidad y la ilegalidad introducen costos ocultos, como se podría apreciar en cualquier análisis bioeconómico, porque erosionan los precios y afectan la imagen del producto peruano. El control debe ser inteligente, tecnológico y disuasivo.


La exigencia de que todas las embarcaciones formalizadas de pota operen con el Sistema de Seguimiento Satelital (SISESAT) activo, es  además un compromiso que los armadores deben asumir. Comprendiendo que esto va más allá de un simple rastreo; es la fuente de datos para la fiscalización.


Los datos del SISESAT deben estar integrados con sistemas de Inteligencia Artificial (IA) para analizar patrones de pesca inusuales (movimientos erráticos o "apagones" intencionales del transmisor), alertando automáticamente a DICAPI y PRODUCE sobre posibles actividades INDNR.


Establecer una trazabilidad de origen inquebrantable es posible de la calamarera a la Planta. El SITRAPESCA debe registrar digitalmente la captura desde el momento del embarque, enlazando el volumen con el reporte satelital y la bitácora electrónica. Esto es un reto para sistemas de pesca de predominancia manual como es nuestra pesquería artesanal.


Fortalecer a SANIPES para que sus certificados de exportación dependan de una trazabilidad 100% verificable desde la captura. Bloqueara la entrada de producto informal a la cadena de exportación, atacando la rentabilidad de la actividad ilícita.


Utilizar drones de largo alcance y tecnología de detección térmica, operados por DICAPI, para el patrullaje de las zonas críticas, especialmente cerca de las 200 millas. Mejora sin duda la vigilancia y el control de la pesquería.


El reforzamiento de los acuerdos con la OROP-PS y países vecinos permitirá compartir datos satelitales sobre las flotas en la región, creando un frente común de vigilancia cooperativa contra la pesca INDNR transfronteriza.


Proceso Único de Formalización: Implementar un proceso estricto y final para el sinceramiento del registro de embarcaciones, con un plazo perentorio. Las embarcaciones que operen fuera de este registro deben ser consideradas ilegales y sujetas a decomiso. La ilegalidad se combate cerrando las vías de entrada y haciendo que la infracción sea costosa.


La formalización debe ir de la mano con la adecuación tecnológica (ej. instalación de frío y SISESAT) para asegurar que el recurso extraído por la flota nacional cumpla con los requisitos mínimos de calidad y control.


Nuestros DPA deberían estar equipados con sistemas de pesaje y control digital vinculados a la bitácora electrónica de la embarcación.


Las multas deben ser elevadas a un nivel bioeconómicamente disuasivo, donde el costo de ser capturado pescando ilegalmente supere significativamente el beneficio potencial de la captura. En casos graves o de reincidencia, la sanción debe ser la cancelación definitiva del permiso de pesca y el decomiso de la embarcación.


Deberíamos mantener un registro público de las embarcaciones y empresas sancionadas, ejerciendo presión comercial y social para incentivar el cumplimiento de la ley.


Todo esto no quiere decir que debemos conformarnos con la flota que tenemos o adaptarnos con esa flota al enorme reto, porque finalmente la flota, sus características y su ubicación dentro del marco normativo es algo que debe repensarse. 15 metros de eslora no son suficientes, como tampoco lo es el predominio manual en las operaciones de pesca.


En conclusión; además de que es muy necesaria la comprensión de todos estos aspectos por parte de los armadores y pescadores. El camino para que la pesquería de pota domine su área de influencia marítima y compita eficazmente con flotas de terceros países requiere un cambio de paradigma: de la pesca reactiva a la gestión proactiva, tecnológica y rigurosamente fiscalizada. Al formalizar la flota, tecnificarla, expandir su radio de acción legalmente y establecer un sistema de control inteligente que eleve el costo de la ilegalidad, el  Perú no solo protege un recurso vital, sino que reafirma su soberanía y su capacidad de ser un actor bioeconómico de primer nivel en la Transformación Azul global. La pota no debe ser un punto de conflicto, sino un símbolo de liderazgo pesquero peruano en el siglo XXI.