Entre la Alerta del ENFEN y la Brecha Financiera: El Impacto de El Niño 2026-2027 en la Pesca Peruana

Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de Oannes

viernes 19 de junio de 2026

Entre la Alerta del ENFEN y la Brecha Financiera: El Impacto de El Niño 2026-2027 en la Pesca Peruana

El Niño 2026-2027 nos preocupa a todos y es el momento de tomar acciones. Resumir la situacion en una breve editorial, quiza no sea lo ideal, pero pretendo con ella enfocarnos en analizar lo mas importante, con vistas al cambio de gobierno.


El litoral peruano y el Sistema de la Corriente de Humboldt se encuentran en una coyuntura oceanográfica crítica terminando junio de 2026. Marcada por el colapso clásico de la circulación de Walker, el debilitamiento sistemático de los vientos alisios del este ha propiciado que las masas de agua cálida del Pacífico occidental se desplacen en sentido oeste-este hacia el continente sudamericano, deteniendo el avance de la corriente fría de Humboldt mucho más al sur de su posición habitual. 


La declaración formal de la Alerta de El Niño Costero por parte del Comité Multisectorial ENFEN, respaldada por las lecturas del Climate Prediction Center de la NOAA que registran una anomalía térmica promedio de +2.1 °C en la región Niño 1+2, confirma que este calentamiento no es un pulso transitorio, sino el anuncio de un evento de magnitud fuerte en pleno desarrollo. Esta irrupción masiva de Aguas Superficiales Tropicales y Subtropicales altera la estructura térmica de la columna de agua, debilitando los procesos de surgencia costera y desplazando el ecosistema verdoso habitual por las denominadas "aguas azules", caracterizadas por su extrema transparencia y baja concentración de clorofila.


El Índice Costero El Niño (ICEN), basado en las medias corridas trimestrales de las anomalías de la Temperatura Superficial del Mar (TSM), indica que El Niño se ha iniciado formalmente y su persistencia se proyecta con firmeza hasta el próximo verano de 2027. Para el trimestre inmediato de junio a septiembre de 2026, los modelos predictivos señalan una alta probabilidad de que el evento mantenga una magnitud fuerte, con una ligera transición hacia el rango moderado entre octubre y diciembre. Sin embargo, la proyección estival 2026-2027 plantea un escenario sumamente reñido y complejo para la toma de decisiones, estimando un 48 % de probabilidad para una magnitud fuerte y un 46 % para una magnitud moderada. A esto se suma el El Niño Advisory global emitido por la NOAA, que advierte sobre anomalías subsuperficiales profundas en el Pacífico central y un alarmante 63 % de probabilidad de que el evento alcance la categoría de "muy fuerte" de cara al invierno del hemisferio norte, lo que agrava de forma severa el pronóstico local debido al acoplamiento océano-atmósfera de gran escala.


La física del océano altera de manera directa los indicadores biológicos del ecosistema pelágico, interrumpiendo el aporte de nutrientes esenciales hacia la capa fótica del mar, debido al debilitamiento del afloramiento. Este quiebre de la cadena trófica provoca una disminución drástica en la producción de fitoplancton y zooplancton, afectando la disponibilidad de alimento para los eslabones superiores. Como respuesta inmediata a este estrés térmico y a la profundización de la isoterma de 13 °C, el stock norte-centro de la anchoveta (Engraulis ringens) ha adoptado dos estrategias claras de supervivencia: la migración latitudinal acelerada hacia el sur en busca de focos de afloramiento remanentes y la dispersión vertical por debajo de los límites operacionales habituales de la flota industrial de cerco. Esta respuesta conductual del recurso mermará significativamente las tasas de captura e incrementará de manera sensible los costos logísticos operativos de la industria harinera, justificando plenamente las medidas precautorias del Ministerio de la Producción (PRODUCE) e IMARPE orientadas a suspender temporalmente las actividades extractivas para salvaguardar la biomasa juvenil y asegurar la sostenibilidad del recurso a largo plazo.


Paralelamente, la pesquería del calamar gigante o pota (Dosidicus gigas), eje socioeconómico de la flota artesanal, experimenta una severa fragmentación de su hábitat óptimo debido a su alta sensibilidad a las variaciones térmicas y a la disponibilidad de oxígeno disuelto. Los monitoreos biológicos indican un proceso combinado de dispersión oceánica y migración latitudinal descendente, forzando muy probablemente al calamar gigante a desplazarse mar afuera, superando las 60 u 80 millas náuticas y alejándose de las zonas de operación histórica de las embarcaciones artesanales menores. Este alejamiento geográfico se complica por alteraciones fisiológicas inducidas por el incremento térmico, el cual acelera sus metabolismo provocando una maduración sexual precoz a tallas menores, un fenómeno documentado por la FAO que reduce el rendimiento comercial por unidad de esfuerzo. Esta escasez en las zonas costeras tradicionales impacta directamente en el suministro de las plantas de procesamiento del norte del Perú, y muy probablemente obligara a los pescadores a realizar faenas más prolongadas y costosas, donde además compiten con flotas internacionales en el límite de la Zona Económica Exclusiva, una dinámica de desplazamiento latitudinal que ya ha sido corroborada aguas abajo por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) de Chile y el Instituto Nacional de Pesca de Ecuador.


En el ámbito de los recursos pelágicos medianos de aguas templadas, el jurel (Trachurus murphyi) y la caballa (Scomber japonicus) existe una dinámica adaptativa particular ante las intrusiones de masas de agua cálida. Si bien el calentamiento debilita el sistema costero tradicional, estas especies transzonales suelen reconfigurar su distribución espacial acercándose a la costa en ciertos frentes térmicos o desplazándose latitudinalmente hacia el sur, lo que altera los patrones de pesca de la flota de consumo humano directo. Por otro lado, especies epipelágicas oceánicas con marcada afinidad térmica positiva, como el bonito (Sarda chiliensis), registran incursiones inusuales en el litoral norte y centro, aproximándose a las zonas costeras y alterando de manera favorable la composición de las capturas de la pesca artesanal frente a la ausencia de los recursos tradicionales.


El escenario de este El Niño 2026 proyecta un horizonte excepcionalmente favorable y dinámico para la pesquería del mahi-mahi o perico en la primavera y verano proximos (Coryphaena hippurus), una especie que prospera óptimamente en rangos térmicos de entre 20 °C y 28 °C. Los modelos de la NOAA y el ENFEN anticipan una llegada inusualmente temprana e intensa de este recurso a las costas peruanas para la temporada primavera-verano 2026-2027, es muy probable que se adelante a su estacionalidad clásica que va de noviembre a marzo. Los pescadores esperan que esta intromision de aguas tropicales expandirá la distribución geográfica del perico desde Tumbes hasta Tacna en altas densidades comerciales, lo que podria funcionar como una válvula de escape socioeconómica para los armadores artesanales afectados por la parálisis de otras pesquerías. 


Sin embargo, esta abundancia proyectada plantea retos logísticos y regulatorios severos para el Viceministerio de Pesca y Acuicultura, debido al riesgo latente de saturación en los puntos de desembarque y la consecuente caída de los precios en playa. El manejo sostenible del perico exigirá un estricto cumplimiento de su Reglamento de Ordenamiento Pesquero (ROP), asegurando cuotas globales sustentadas, la selectividad del espinel de superficie y el respeto irrestricto a la talla mínima de captura de 160 centímetros, mientras que el Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (SANIPES) deberá intensificar la fiscalización sanitaria en los Desembarcaderos Pesqueros Artesanales (DPA) para controlar los niveles de histamina potenciados por el calor extremo, protegiendo así las certificaciones de inocuidad requeridas por los mercados de exportación.


Por otro lado, la pesquería de la merluza (Merluccius gayi peruanus), recurso demersal emblemático de la plataforma continental norte, es posible que  sufra un impacto estructural significativo bajo las condiciones de El Niño. Al ser un pez ligado fuertemente al fondo marino y condicionado por la estructura de la Capa Mínima de Oxígeno, la irrupción de las Aguas Superficiales Tropicales y el descenso de la termoclina alterarian su hábitat bentónico. Ante el calentamiento de las capas subsuperficiales, la biomasa de merluza tiende a profundizarse o a desplazarse latitudinalmente hacia el sur en busca de aguas más frías y con niveles estables de oxígeno disuelto. Este desplazamiento altera significativamente los rendimientos y la Captura por Unidad de Esfuerzo (CPUE) de la flota industrial de arrastre, obligándola a operar en zonas de mayor profundidad o en latitudes más australes de su área de distribución tradicional. Desde la perspectiva regulatoria, este comportamiento demanda un monitoreo biológico-pesquero continuo por parte del IMARPE para reajustar las cuotas de captura, definir zonas de veda dinámicas que protejan las concentraciones de reproductores y evitar la captura incidental de ejemplares juveniles que migran huyendo de la alteración térmica.


Más allá de las dinámicas estrictamente biológicas de los recursos hidrobiológicos y demersales, la gestión de este evento ENSO 2026-2027 exige un análisis muy pragmático sobre la ventana de oportunidad técnica y la compleja realidad financiera del Estado. La inestabilidad atmosférica generada por el sobrecalentamiento del mar impactará severamente la dinámica hidrológica entre septiembre de 2026 y abril de 2027, proyectando altas precipitaciones destructiva de entre el 600 % y 900 % en el norte del país, frente a un déficit hídrico crítico de hasta el 75 % en la sierra sur. 


Desde una perspectiva de ingeniería preventiva, el Perú cuenta con un periodo de oportunidad único de 120 días, de julio a octubre de 2026, para realizar intervenciones de ingeniería en seco y descolmatación de cauces. No obstante, el corte financiero a junio evidencia una brecha presupuestal alarmante: mientras sectores como Vivienda y Educación reportan recursos para sus metas, el eje medular de la prevención agrícola y acuícola —el MIDAGRI, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y Agrorural— carece de los fondos necesarios para intervenir los 1,400 puntos críticos identificados, una parálisis presupuestal que también afecta a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) y al sector Defensa.


De materializarse un Fenómeno El Niño de magnitud extraordinaria sin una corrección presupuestal inmediata en estos 120 días, las pérdidas económicas estructurales podrían ascender a S/ 42 mil millones de soles, golpeando con severidad el Producto Bruto Interno (PBI) nacional y la infraestructura productiva del país. 


En conclusión, las señales físicas de El Niño 2026-2027 ya constituyen un hecho oceanográfico verificable que exige abandonar los esquemas de manejo rígidos y monoespecíficos. La aparente crisis que deprime temporalmente la disponibilidad de anchoveta y puede dispersar cardumenes de pota debe transformarse en el catalizador definitivo para una gobernanza ecosistemica integral, donde la flexibilidad regulatoria, el monitoreo satelital obligatorio, la diversificación hacia recursos de oportunidad como el perico y el bonito, y la agilización de la burocracia financiera estatal aseguren la resiliencia y la sostenibilidad de todo el sector pesquero y acuícola nacional ante los desafíos que enfrentaremos.


Fuentes Clave Utilizadas


 




  • Comisión Multisectorial ENFEN (Perú, 15 de junio de 2026): Comunicado Oficial ENFEN N° 11-2026. Alerta de El Niño Costero, Índice Costero El Niño (ICEN) y escenarios probabilísticos regionales.




  • NOAA - Climate Prediction Center (EE.UU., junio de 2026): EL NIÑO/SOUTHERN OSCILLATION (ENSO) DIAGNOSTIC DISCUSSION. Reporte global de anomalías térmicas en la región Niño 1+2, anomalías subsuperficiales y activación de El Niño Advisory.




  • Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres / INDECI (Perú, 17 de junio de 2026): Reporte Técnico "Perspectivas del Fenómeno El Niño 2026-2027" y declaratorias de Estado de Emergencia por peligro inminente.




  • CENEPRED / ENFEN / SENAMHI / ANA / INGEMMET (Perú, 2026): Edición Técnica "El Fenómeno El Niño: Distribución Geoespacial Histórica de su Ocurrencia en el Perú" y metodología de Variación Porcentual (VP) de precipitaciones.




  • IMARPE / PRODUCE (Perú, junio de 2026): Informes técnicos de monitoreo biológico-pesquero sobre el comportamiento de anchoveta, pota, perico y merluza frente a anomalías térmicas positivas.




  • Instituto de Fomento Pesquero - IFOP (Chile, 2026) / Instituto Nacional de Pesca (Ecuador, 2026): Reportes regionales de monitoreo de la pesquería de Dosidicus gigas y variabilidad latitudinal de recursos pelágicos en el Pacífico Sur.




  • FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, 2026): Directrices técnicas y literatura científica sobre las alteraciones metabólicas en cefalópodos y el manejo adaptativo de pesquerías artesanales frente al cambio climático.