Fondo soberano del Mar de Grau (3ra parte): El Valor de la Anticipación
Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la Junta Directiva de Oannes
martes 14 de julio de 2026
En el debate público, la palabra "especulación" suele tener una connotación negativa. Sin embargo, en la ciencia, la economía y la planificación estratégica, la especulación informada —el ejercicio de construir escenarios hipotéticos basados en datos técnicos— es la única herramienta que permite a las naciones adelantarse a su propio destino.
Queremos ser categóricos desde las primeras líneas: actualmente no existe un descubrimiento de petróleo oficialmente confirmado o declarado comercialmente viable en los lotes offshore de la Cuenca Trujillo (Z-61, Z-62 y Z-63) ni en las demás cuencas del litoral peruano. El consorcio operador integrado por Anadarko, Chevron y Westlawn se encuentra aún en una fase de exploración, con miras a perforar su primer pozo estratégico (con una inversión de US$ 100 millones) entre fines de 2026 e inicios de 2027. La explotación comercial, de ser exitoso este pozo, demoraría entre 5 y 10 años en materializarse.
Es por el crecimiento de la marcada tendencia a creer que la frase: “Pesca si, petroleo no”, es lo que definirá nuestra forma de administrar los recursos del subsuelo del zócalo continental, y eso es lo que nos preocupa.
Entonces, ¿Por qué calcular hoy el tamaño de un fondo de dinero que aún no existe? La respuesta es simple: porque el propósito de esta especulación no es vender falsas certezas, sino darle un valor estimado y tangible a una propuesta de política pública que podría cambiar para siempre el destino de las poblaciones costeras peruanas dedicadas a la pesca y la acuicultura.
Las proyecciones matemáticas no nacen de la nada. Al cruzar la información de producción estimados por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) en escenarios óptimos para la Cuenca Trujillo (entre 100,000 y 150,000 barriles diarios) con los precios promedio del mercado internacional de mediados de 2026 (con un crudo Brent rondando los US$ 76.56 y el WTI los US$ 72.20), los números revelan un potencial fiscal inédito que debe ser revelado para quien todavía cree que la explotación petrolífera es incompatible con el desarrollo sostenible de recursos renovables.
Tal cual como hemos propuesto la creación del fondo, solo la cuenca de Trujillo podría inyectar al Fondo Soberano del Mar de Grau entre 219 y 438 millones de dólares anuales bajo un esquema estándar de regalías e impuestos, acumulando más de US$ 4,300 millones en una década. Si sumamos el potencial latente de las otras siete cuencas marinas del país —como la Cuenca Tumbes-Progreso, donde empresas como Condor Energy evalúan estructuras con recursos prospectivos de hasta 3,374 millones de barriles—, el impacto económico total se multiplica exponencialmente.
Dejar esta riqueza potencial a la improvisación histórica del Estado peruano sería una irresponsabilidad. Para las comunidades pesqueras artesanales y los acuicultores de Lambayeque, La Libertad, Piura o Ancash, estas cifras significan la oportunidad histórica de financiar no solo la modernización de los Desembarcaderos Pesqueros Artesanales (DPA), plantas de frío, cadenas de valor hidrobiológicas o blindar la seguridad alimentaria del país ante crisis climáticas; significa mucho más. Incluso solo con las regalías petroleras, la creación del fondo representa la posibilidad de financiar la ciencia y tecnología para un desarrollo sostenible, y en función a cómo se estructure podría significar también el financiamiento de educación y salud. Todo es posible si trabajamos con visión prospectiva.
Sin embargo es imperativo la decisión política y acciones, que podrían representar trascendencia política positiva, es decir visión de estadista.
Para que este escenario deje de ser una hipótesis y se convierta en bienestar real, la decisión política es el motor fundamental. Esperar a que el petróleo brote del subsuelo marino para empezar a discutir qué haremos con el dinero es la receta perfecta para repetir los errores del pasado (como el centralismo o la ineficiencia en el uso del canon).
El Estado peruano debe mostrar determinación, activando acciones específicas de preparación ante la eventualidad de descubrimientos positivos:
Diseño Institucional Anticipado: Iniciar desde ya el debate legislativo en el Congreso de la República y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para dictar la Ley Orgánica que cree el Fondo Soberano del Mar de Grau, definiendo reglas intangibles de ahorro intergeneracional y co-inversión.
Fortalecimiento de la Ciencia Marina: Destinar recursos preventivos para que el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) las universidades robustezcan las líneas base oceanográficas y biológicas del litoral. La única forma de garantizar una coexistencia productiva y proteger la biomasa de la Corriente de Humboldt es con ciencia de vanguardia.
Gobernanza Ambiental Predictiva: Capacitar y coordinar los marcos regulatorios del SENACE y la OEFA para asegurar que las futuras evaluaciones de impacto ambiental de aguas profundas cumplan con los estándares internacionales más estrictos, protegiendo los recursos renovables (la pesca) con los ingresos del recurso no renovable (el petróleo).
La especulación que planteamos es, en última instancia, un ejercicio de responsabilidad democrática. Nos permite visualizar el tamaño de la oportunidad para exigir que las autoridades estén a la altura del desafío. El subsuelo del Mar de Grau podría albergar una de las mayores riquezas energéticas del siglo; preparémonos hoy para que esa riqueza sirva, antes que a nadie, a los hombres y mujeres que siembran y cosechan en nuestro mar o en nuestras costas. La posibilidad de una extracción petrolífera blindada con alta tecnología para evitar catástrofes ambientales, pesca sostenible, acuicultura en el mar o en tierra, acuaponia, turismo costero, etc., desarrolladas con el financiamiento de un recurso no renovable, existe. “Petróleo no, pesca si”, es solo una frase sin visión, que no soporta ningún análisis.
Fuentes de Información Utilizadas para este Análisis:
PERUPETRO S.A.: Informes técnicos de prospección geológica, mapas de delimitación de lotes offshore y comunicados oficiales sobre la modificación de contratos en las Cuencas Trujillo y Tumbes-Progreso.
Ministerio de Energía y Minas (MINEM): Direcciones Generales de Hidrocarburos; estadísticas de producción de hidrocarburos y estimaciones de potencial productivo en el zócalo continental.
Financial Times / Forbes Markets Data: Reportes técnicos de cotizaciones de futuros de los crudos Brent y West Texas Intermediate (WTI).
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO): Documentos técnicos sobre bioeconomía pesquera, internalización de externalidades y gobernanza de recursos marinos renovables.








