Fortalecimiento del IMARPE y manejo adaptativo del Calamar Gigante
Gobernanza Pesquera Basada en la Ciencia
Autor:
lunes 10 de agosto de 2026
El mar peruano atraviesa un punto de inflexión donde convergen la variabilidad oceanográfica, la transición política e institucional y las apremiantes demandas socioeconómicas del sector pesquero. Las aguas del Pacífico Sudoriental, caracterizadas por el dinamismo del Sistema de la Corriente de Humboldt y su alta productividad biológica, se encuentran actualmente bajo la influencia del desarrollo de un evento El Niño. Esta variabilidad altera las condiciones fisicoquímicas de la oceano, reestructurando la distribución espacial, los patrones de agregación y la disponibilidad de recursos hidrobiológicos clave.
Históricamente, los eventos El Niño representan laboratorios naturales para comprender la resiliencia de las especies marinas. Sin embargo, para capitalizar estas coyunturas y transformar la incertidumbre en conocimiento científico, es indispensable un monitoreo oceanográfico y biológico-pesquero continuo, riguroso y en tiempo real. Lejos de basarnos en hipótesis teóricas, la toma de decisiones debe fundamentarse en datos de campo obtenidos mediante cruceros de evaluación bioacústica y demersal.
Lamentablemente, el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), ente científico rector de la investigación marina nacional, enfrenta limitaciones operativas. La gestión gubernamental saliente redujo el presupuesto del IMARPE en aproximadamente 10 millones de soles. A esto se suma que, desde la emergencia sanitaria por la COVID-19, la intangibilidad operativa de los fondos provenientes de los "derechos de pesca" asignados formalmente al Ministerio de la Producción (PRODUCE) y al Viceministerio de Pesca y Acuicultura, que en algunos años han llegado a ser de mas de 15 millones de soles, ha sufrido desviaciones o restricciones de uso. Históricamente, estos recursos propios de la actividad pesquera industrial constituían la palanca financiera principal para garantizar la logística y operatividad investigadora del IMARPE en todos los recursos pesqueros, y no únicamente en la anchoveta.
El impacto de toda esta restricción presupuestaria se ha evidenciado en la pesquería del calamar gigante o pota (Dosidicus gigas). En el presente año 2026, la Cuota Global de Captura recomendada por el IMARPE para todo el ejercicio anual se alcanzó antes del 28 de julio, lo que obligó al Poder Ejecutivo a suspender la actividad extractiva. Sin embargo, los reportes provenientes del sector pesquero artesanal e industrial indican una aparente alta disponibilidad y abundancia del recurso en la zona marina autorizada y en el litoral peruano.
Frente a esta aparente contradicción entre la cuota agotada y la abundancia percibida en la mar, resulta valido reflexionar detenidamente sobre los métodos de evaluación y el registro de información de la institución. En lugar de asumir una postura estática, es preciso reconocer que el registro de información de campo del IMARPE es permanente, sustentado en el programa diario de seguimiento de pesquerías mediante el monitoreo continuo en los puntos de descarga y a bordo de las embarcaciones comerciales. Esta toma de datos en tiempo real captura la variabilidad propia de la actividad pesquera y constituye la verdadera información de base para alimentar los modelos analíticos con los que se estiman las cuotas de captura.
No obstante, calificar el actuar de la autoridad científica como meramente "conservador" supone asumir sin reservas que existe un excedente explotable no aprovechado, cuando realmente necesitamos confirmar la magnitud real de la biomasa disponible. La pota es una especie enigmática cuya dinámica espacial y temporal aún no comprendemos a plenitud. Por lo que la falta de presupuesto no impacta únicamente en la ejecución de cruceros bioacústicos; limita de forma integral la capacidad de intensificar el seguimiento de pesquerías, de contar con una red amplia de observadores a bordo (alcanzando idealmente al menos un 5% de la flota), de capacitar a científicos en modelación matemática avanzada y de fomentar alianzas con expertos internacionales en cefalópodos.
Asimismo, resulta imprescindible tener presente la limitación metodológica del uso exclusivo de la tecnología acústica, la cual, si bien es altamente efectiva para peces gregarios que forman cardúmenes densos como la anchoveta, no posee el mismo grado de efectividad para estimar la abundancia de un organismo de la naturaleza de la pota. Por ello, los cruceros científicos cumplen un rol complementario dentro de una estrategia de evaluación más amplia, la cual debe complementarse con la colaboración organizada de los armadores y pescadores para realizar muestreos y "fotos instantáneas" de la población.
La compleja biología del calamar gigante exige evitar simplificaciones. Hablamos de un organismo de vida corta (entre uno y dos años) que se reproduce una sola vez en su vida, pero lo hace mediante puestas parciales y múltiples antes de morir. Presenta además morfotipos y una estructura genética sumamente compleja, alcanzando la madurez reproductiva en rangos de longitud de manto tan variables que van desde los 35 cm hasta superar los 80 o 90 cm. A esto se suma que sus estadios iniciales se detectan tanto en aguas jurisdiccionales como mar adentro, y que ante eventos como El Niño el recurso puede dispersarse temporalmente, dejando crías que generan posteriores e intensas temporadas de pesca a lo largo de la costa y más allá de las 200 millas.
Por consiguiente, ante la ausencia de certidumbres concluyentes y considerando la dificultad de medir la biomasa mediante métodos convencionales, la aplicación del enfoque precautorio (Principio 15 de la Declaración de Río) responde a la necesidad de salvaguardar el stock. No obstante, si dicho marco se aplica sin una actualización de campo constante debido a la falta de recursos económicos integrales, se genera un severo impacto socioeconómico en una pesquería de alto contenido social que sustenta a miles de familias de pescadores artesanales y procesadores de la cadena de valor nacional.
Las estadísticas de captura de Dosidicus gigas en el Perú durante la última década (2016-2025) reflejan la magnitud económica y social de esta pesquería. El Perú se ha consolidado como el principal desembarcador mundial del recurso en sus aguas jurisdiccionales, registrando capturas anuales fluctuantes entre las 400,000 y más de 550,000 toneladas métricas. Estas variaciones responden directamente a las condiciones ambientales asociadas a las fases cálidas y frías del ciclo del ENOS o ENSO (Por su termino en ingles), las cuales modifican las tasas de crecimiento, reclutamiento y migración horizontal del calamar gigante.
A nivel comercial, las exportaciones de pota peruana —procesada como congelada (tubos, tentáculos, filete) y en menor medida en conservas o harina— han generado ingresos de divisas anuales que superan los 600 a 800 millones de dólares, teniendo como mercados principales a la Unión Europea (España e Italia), Asia (China, Japón y Corea del Sur) y Estados Unidos. La producción nacional destinada al Consumo Humano Directo (CHD) sostiene la infraestructura de procesamiento en las regiones de Piura, Lambayeque, Ancash, Lima e Ica, siendo una fuente clave de proteína marina accesible y empleo directo en las plantas procesadoras.
En el contexto regional, la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS / SPRFMO) monitorea la dinámica del calamar gigante en aguas internacionales. Las capturas globales en la convención OROP-PS, realizadas por flotas de gran calado de países como China, República de Corea y China Taipéi, alcanzan volúmenes equivalentes a las 300,000 a 500,000 toneladas métricas anuales.
En este ámbito internacional subyace un aspecto crítico: aún no existe una certeza científica fundamentada sobre la conectividad biológica entre la biomasa de pota dentro de las 200 millas peruanas y las poblaciones presentes en alta mar, manteniéndose hasta la fecha solo como hipótesis de trabajo. Asumir geográficamente un stock único e independiente para el manejo interno es una premisa operativa, pero la falta de sustento biológico definitivo exige una postura prudente y firme dentro de la OROP-PS para evitar el aislamiento diplomático frente a potencias pesqueras extranjeras, al tiempo que se combate el desorden en el frente interno.
Frente a la actual coyuntura, el nuevo gobierno tiene la oportunidad y la responsabilidad de implementar reformas estructurales y normativas que fortalezcan la institucionalidad pesquera. Por lo que podrian tomarse en cuenta algunas propuestas:
Reorganización Presupuestaria Integral y Restitución de Fondos: Se requiere una inyección presupuestaria inmediata para reponer los 10 millones de soles recortados al IMARPE. Asimismo, resulta imperativo revisar y modificar el marco regulatorio del uso de los "derechos de pesca", cobrados principalmente a la industria anchovetera, garantizando legalmente que un porcentaje fijo de estos recursos propios sea canalizado directamente a PRODUCE e IMARPE. Estos fondos no solo deben financiar cruceros de investigación, sino también la intensificación del seguimiento de pesquerías en puerto y a bordo, el fortalecimiento del equipo de observadores científicos y el desarrollo de capacidades en modelación matemática.
Evaluación Adaptativa y Modelación de Escenarios: Con el presupuesto restituido, el IMARPE debe ejecutar evaluaciones biológico-pesqueras continuas y prospecciones integrales de medio año. Dado que no es posible manipular ni experimentar directamente en el ecosistema marino, las hipótesis de manejo alternativo deben someterse primeramente a experimentos de modelación numérica y al escrutinio científico internacional antes de su aplicación formal. Este monitoreo adaptativo permitirá evaluar el estado de la biomasa de Dosidicus gigas y de otros recursos clave (como anchoveta, jurel y caballa) bajo la variabilidad térmica actual.
Sustento Científico para la Revisión de Cuotas: Si las evaluaciones y los modelos validados ratifican una biomasa saludable y altamente disponible —favorecida por la alta fecundidad y rápido crecimiento del recurso—, el IMARPE contará con el sustento técnico actualizado para recomendar de forma segura una ampliación de la cuota de captura para la segunda mitad del año 2026. Esta medida brindará estabilidad socioeconómica a la pesca artesanal, garantizando al mismo tiempo que el esfuerzo extractivo no comprometa la sostenibilidad biológica del stock a largo plazo.
Integración con Sistemas de Información y Colaboración de los Usuarios: Resulta clave diferenciar la percepción puntual del pescador, de la visión integral que debe mantener la institucion cientifica investigadora. Mientras los pescadores observan las condiciones inmediatas de su zona de pesca, la ciencia debe evaluar el comportamiento global del recurso. Para cerrar esta brecha, se debe consolidar la cooperación organizada de los usuarios, integrando el conocimiento bitácora y la ejecución de muestreos científicos participativos, es decir "fotos instantáneas" al estilo de las “operaciones Eureka”, que se han realizado con la anchoveta durante años, reduciendo costos de información y consolidando un modelo de gobernanza colaborativa.
En conclusión, la brecha de información y las limitaciones financieras del IMARPE deben convertirse en el catalizador para institucionalizar un modelo de gestión pesquera basado en la investigación continua, robusta y multidisciplinaria. Solo mediante el financiamiento adecuado, el fortalecimiento de las capacidades científicas y la aplicación de una ciencia adaptativa será posible equilibrar la protección de la biodiversidad marina con la seguridad alimentaria y el bienestar socioeconómico de la nación.
FUENTES CONSULTADAS
ENFEN (Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño). (2026). Boletín Científico y Comunicados Oficiales sobre el Estado del ENSO en el Perú. Límite Regional del Pacífico Sur.
FAO. (1997). Bioeconomía pesquera: Teoría, modelación y manejo. FAO Documento Técnico de Pesca No. 368. Roma: FAO.
IMARPE (Instituto del Mar del Perú). (2024-2026). Informes Institucionales sobre el estado biológico-pesquero del recurso Calamar Gigante (Dosidicus gigas) en el mar peruano. Repositorio Institucional IMARPE.
Oannes. (2026). Pescadores de Piura se van al paro en rechazo a medidas del Viceministerio. Sección Noticias Pesca y Acuicultura.
Oannes. (2026). Perú: La oportunidad para fortalecer la pesca peruana. Sección Noticias Pesca y Acuicultura.
PRODUCE / Viceministerio de Pesca y Acuicultura. (2026). Resoluciones Ministeriales sobre la suspensión y establecimiento de cuotas de pesca para recursos hidrobiológicos. Diario Oficial El Peruano.
SPRFMO / OROP-PS. (2025). Reports of the Scientific Committee and Jumbo Flying Squid Working Group. South Pacific Regional Fisheries Management Organisation.








