Gestión adaptativa en tiempo real: La reapertura de la pesca industrial y el enfoque precautorio frente al ENSO.
Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de Oannes
martes 9 de junio de 2026
No es el primer ENSO (El Niño Southern Oscillation) que enfrentamos; quizá está de más decir que este es un evento recurrente año a año y que en el Perú siempre deberíamos estar preparados para afrontarlo desde sus diversos ángulos: anomalías en la pesca, inundaciones, variantes agrícolas, etc. La única variable del ENSO es su intensidad, que fluctúa de un escenario frío a uno cálido, un hecho que ha parido diversos nombres que a veces confunden al lego.
En mi experiencia de pescador —algo que siempre priorizo sobre todo—, me ha tocado ser testigo como buzo de los ENSO más fuertes y destructivos de la historia moderna, que sin duda fueron los de 1982-1983 y 1997-1998. Ambos eventos alcanzaron una magnitud "extraordinaria", causando alteraciones climáticas severas, lluvias torrenciales, destrucción de infraestructura y graves pérdidas económicas y humanas.
En el mar, lo primero que vimos fue la aparición de especies típicamente de mares tropicales en las áreas costeras al sur de Chimbote, al igual que la profundización de la anchoveta. Esto último ocasionaba grandes mortandades de lobos marinos, cuya dieta se constituye en alrededor del 80% de este pelágico, así como el desprendimiento de las grandes praderas de algas que prosperaron durante los períodos fríos.
Hoy el escenario comienza a ser preocupante, no solo por los informes científicos, sino por las incidencias en la pesca industrial anchovetera y también por los inusuales reportes de buzos a través de nuestras redes sociales, que nos indican la presencia de aguas tropicales azules y especies de aguas cálidas desde el sur de Antofagasta.
Mañana 10 de junio reiniciaremos una temporada de pesca centro-norte, un hito regulatorio que hay que comprender en un marco de madurez en el manejo adaptativo de recursos como la anchoveta, los cuales han sido exitosos para la sostenibilidad del recurso.
Hace un mes, el Ministerio de la Producción (PRODUCE) determinó una paralización obligatoria de 30 días —tras una extensión del plazo inicial de 15 días— debido a un escenario biológico crítico: la alta presencia de cardúmenes multimodales donde los adultos se encontraban fuertemente mezclados con ejemplares juveniles bajo la talla mínima de 12 centímetros. Este reinicio de actividades extractivas se perfila como un laboratorio en tiempo real para evaluar la resiliencia de la pesquería uniespecífica más grande del planeta bajo las severas presiones del ENSO o ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), como se le llama en castellano.
Para comprender la dinámica de la anchoveta en los últimos 30 días, es indispensable analizar los informes de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), que mantiene al país en estado de "Alerta de El Niño Costero". Los modelos predictivos para este 2026 confirman la intensificación de las condiciones cálidas en el Pacífico ecuatorial central (región Niño 3.4) y en la región Niño 1+2 frente a nuestras costas, previéndose que el evento se prolongue con una magnitud entre débil y moderada, alcanzando su mayor intensidad justamente en el bloque trimestral de mayo a agosto.
El calentamiento anómalo de la capa superficial del mar altera drásticamente el hábitat ecológico de la anchoveta, una especie estenoterma que depende de las aguas frías y ricas en nutrientes de la Corriente de Humboldt. Ante la presencia de ondas cálidas, el recurso experimenta una contracción de su espacio vital. Como advierte el IMARPE, la anchoveta responde replegándose hacia la costa dentro de las primeras 30 millas o profundizándose bajo la termoclina para hallar refugio térmico.
Este confinamiento forzoso genera una densa agregación biológica, provocando que la flota comercial registre una falsa percepción de abundancia (alta capturabilidad aparente), cuando en realidad el stock se encuentra vulnerable y los cardúmenes de adultos y juveniles coexisten mezclados en espacios reducidos.
La Primera Temporada de Pesca 2026 de la zona norte-centro se definió bajo rigurosos criterios de sostenibilidad y modelamiento de biomasa antes de la paralización de mayo: Comenzamos a pescar con un Límite Máximo Total de Captura Permisible (LMTCP) con el que PRODUCE autorizó una cuota total de 1,914,049 toneladas métricas (TM), cifra que, además, refleja la prudencia regulatoria ante la variabilidad climática del año en curso. Al momento de decretarse la suspensión obligatoria por la alta incidencia de juveniles, la flota industrial había reportado un desembarque total de 439,535 toneladas métricas (TM). Un volumen de captura equivalente al 23% del total de la cuota asignada. Quedando un saldo de cuota pendiente disponible para su extracción a partir del 10 de junio de 1,474,514 toneladas métricas (TM), correspondientes al 77% restante de la cuota global.
De acuerdo con los reportes de monitoreo biológico-pesquero y los registros automatizados del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) y las oficinas de estadística de PRODUCE, la contracción del hábitat costero generó patrones de agregación espacial muy definidos. La actividad extractiva industrial y sus correspondientes descargas con destino al consumo humano indirecto (harina y aceite de pescado) se concentraron de manera asimétrica en la costa norte-centro, liderada por Áncash con un 38%, La Libertad con un 24%, Lima con un 22%, Ica con un 11% y Piura con un 5%. Esto muestra un claro incremento de las capturas hacia el sur de las zonas tradicionales de pesca.
La paralización de 30 días decretada por PRODUCE, que termina este 10 de junio, nos muestra la efectividad de una gobernanza regulatoria basada en el enfoque precautorio de la FAO.
A diferencia de las vedas estacionales fijas, los cierres temporales focalizados constituyen herramientas de gestión adaptativa en tiempo real. La detección de la alta incidencia de juveniles que gatilló esta veda no fue una casualidad, sino el resultado del andamiaje tecnológico estructurado bajo el Decreto Supremo N° 024-2016-PRODUCE, que regula el uso mandatorio de la Bitácora Electrónica. Este instrumento digital obliga a los patrones de pesca a reportar por medios satelitales (SITRAPESCA) los datos de cada cala, la posición geográfica exacta y la composición biométrica de la captura de manera inmediata. Cuando los algoritmos centralizados de PRODUCE detectan que el volumen de ejemplares menores a 12 cm excede el umbral de tolerancia legal del 10%, el sistema emite alertas inmediatas, permitiendo suspender las operaciones en cuadrículas específicas en cuestión de horas.
La escalada en la gravedad de las lecturas biométricas durante mayo obligó a una intervención estructural: congelar la temporada por un mes para conceder una "ventana de escape" biológica, mitigando la mortalidad por pesca sobre la cohorte recluta y permitiendo el crecimiento somático del recurso. Desde el prisma de la bioeconomía pesquera, plasmada en los modelos clásicos de Gordon-Schaefer y las directrices de la FAO, la paralización de 30 días representa una inversión para evitar la disipación de la renta económica.
El Perú regula su pesquería industrial mediante el sistema de Límites Máximos de Captura por Embarcación (LMCE). Si bien este régimen de cuotas elimina la irracional "carrera olímpica", el retraso de las operaciones introduce presiones financieras severas por el incremento de los costos fijos y el costo de oportunidad del capital detenido para las grandes inversiones pesqueras que existen en el país.
Sin embargo, reiniciar la pesca con cardúmenes "limpios" de adultos es una necesidad económica imperativa. Capturar juveniles bajo el pretexto de completar las cuotas destruye el valor del commodity final: los individuos jóvenes poseen un bajísimo rendimiento lipídico (menor contenido de aceite) y un factor de conversión ineficiente en las plantas de harina de pescado.
La reapertura este 10 de junio busca que la flota, tras un mes de dispersión y desarrollo biológico del recurso, capture biomasa con tallas comerciales idóneas, optimizando el esfuerzo pesquero y aproximando la operación al Máximo Rendimiento Económico (MRE), donde la captura genera el mayor valor neto posible por tonelada métrica procesada. La reanudación de la pesca coloca a la industria en un escenario de alta incertidumbre y aversión al riesgo. Científicamente, los efectos del ENSO 2026 no han desaparecido; por el contrario, pareciera que este año no habrá un invierno típico.
El IMARPE ha determinado que la anchoveta se encuentra en una fase de reposo gonadal, cumpliendo con su patrón histórico previo al desove principal de invierno. Sin embargo, persisten las anomalías térmicas y la tendencia de los cardúmenes a profundizarse.
Al reactivarse la pesca, las empresas pesqueras no se enfrentan a un cheque en blanco, sino a un monitoreo electrónico y satelital (SISESAT) que operará de forma implacable. Si los primeros lances reportan que la mezcla multimodal persiste a pesar de los 30 días de tregua, PRODUCE podría verse obligado a aplicar de inmediato cierres preventivos focalizados o, en el peor de los escenarios, a dar por clausurada la temporada de manera anticipada.
El fin de la paralización este 10 de junio pone a prueba la madurez del sector industrial: la autorregulación de las flotas y el respeto a los datos científicos de la Bitácora Electrónica serán los únicos mechanisms capaces de salvar la temporada económica sin hipotecar la sostenibilidad biológica de la anchoveta peruana frente a los embates climáticos globales.
Para terminar, a mis amigos pescadores, solo me queda desearles: ¡Buena Pesca!, lo demás, solo la mar lo dirá.
Fuentes Clave Utilizadas:
Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN): Comunicado Oficial N° 10-2026 (29 de mayo de 2026). Alerta de El Niño Costero y pronósticos oceanográficos.
Ministerio de la Producción (PRODUCE) / Diario Oficial El Peruano: Resoluciones Ministeriales de suspensión temporal ampliada y directivas de reactivación de la Primera Temporada Norte-Centro 2026.
Decreto Supremo N° 024-2016-PRODUCE: Reglamento y marco normativo del Sistema de Bitácora Electrónica para naves de mayor escala.
Instituto del Mar del Perú (IMARPE): Informes Técnicos de monitoreo biométrico, estructuras de tallas y comportamiento del hábitat de la anchoveta bajo condiciones ENSO (2026).
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): Documentos Técnicos sobre el enfoque precautorio y modelos bioeconómicos aplicados a pesquerías de pequeños pelágicos.








