Versatilidad para aprovechar el Mar de Grau
Autor: Francisco J. Miranda Avalos, Presidente de la J. Directiva de Oannes
miércoles 14 de octubre de 2026
El lunes pasado, en una reunión informativa dirigida a representantes del sector pesquero y beneficiarios de la Ley N.º 26920, el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) presentó los resultados y la metodología de su más reciente crucero de investigación sobre la anchoveta.
La operación montada por el IMARPE podría calificarse como un hito histórico, ya que se ejecutó en tan solo 22 días mediante el despliegue de una estrategia de muestreo de máxima intensidad, orientada a garantizar un barrido acústico denso y sin margen de fuga del recurso.
Para esta operación, la institución científica diseñó un monitoreo que incluyó dos buques de investigación y 15 embarcaciones comerciales —una de las cuales operó con ecosonda científica y otra como arrastrera de profundidad—, realizando en conjunto más de 400 lances de pesca.
Entre los principales resultados oceanográficos y biológicos expuestos, destaca que no existe una migración masiva de la anchoveta hacia el sur de la costa peruana. Sin embargo, en la zona comprendida entre Pisco y el límite sur predomina la peladilla (con una longitud promedio de 9 cm), fenómeno que la institución ya viene detectando desde hace algunos años y que merece un estudio particular.
Respecto a la distribución por tallas entre Callao y Chimbote, predominaron ejemplares juveniles de 10.5 cm. Más hacia el norte, hasta Sechura y mar adentro, se registraron ejemplares de mayor tamaño y a profundidades superiores a los 200 metros.
La fuerte anomalía térmica —que supera los 8 °C de calentamiento en Paita— está sometiendo a un intenso estrés ambiental a la costa norte. Desde Chicama hacia el norte, la presencia de anchoveta es sumamente rala; además, el evento ha ocasionado una pérdida del peso medio individual de entre 15% y 20% (pudiendo llegar al 30%, en un escenario muy similar al sucedido durante El Niño 1997/98).
Por esta razón, la biomasa total registrada se ubica casi un 25% por debajo de los niveles estivales normales. Pese a esta reducción en volumen, la estructura poblacional de la anchoveta peruana se mantiene sólida: existe presencia de juveniles, adultos jóvenes y adultos de mayor edad, lo que demuestra que la especie continúa desovando a baja intensidad, realizando el máximo esfuerzo biológico por su supervivencia.
La información provista por el IMARPE demuestra una vez más que la anchoveta posee la resiliencia genética necesaria para sobrellevar un evento climático como el que se desarrolla en el Pacífico oriental. Esto permite deducir que la velocidad de su posterior recuperación dependerá en gran medida del factor humano y de las decisiones de manejo pesquero.
Recordemos que el rol del IMARPE es estrictamente científico y se enfoca en observar el mar de manera continua y expedita antes de emitir cualquier recomendación. Con ello, la institución reafirma su capacidad para brindar respaldo científico oportuno, recordando la importancia de mantener abiertas y destrabadas las distintas pesquerías bajo un principio básico: "en el mar se puede hacer todo, pero siempre en el momento oportuno y en la magnitud prudente", es decir manejo Adaptativo de Pesquerías o Enfoque Ecosistémico de la Pesca (EEP).
Existe un principio de adaptación que resume la dinámica marina: "ante la variabilidad, versatilidad". Este concepto define la capacidad de reacción ante circunstancias en permanente cambio. Lamentablemente, es una premisa que los actores dedicados a la pesca parecen olvidar y que los burocrátas de sucesivos gobiernos escasamente comprenden.
Para pescar o cultivar el mar, la información científica es fundamental, pues evidencia la alta variabilidad de nuestro ecosistema. Sin embargo, en el Perú nos hemos concentrado en armar marcos normativos que traban la versatilidad necesaria para reaccionar ante dicha variabilidad, interpretando cualquier propuesta de flexibilización como algo opuesto a "hacer de todo en el momento oportuno".
Conceptos como la selectividad, la innovación en métodos de captura, el aprovechamiento de pesquerías alternativas o la visión de "mar presencial" han sido neciamente ignorados a lo largo de nuestra historia, perjudicando la explotación sostenible de uno de los caladeros más productivos del mundo.
Aunque ya sabemos que no habra segunda temporada de pesca de anchoveta. Cualquier decisión administrativa del Ejecutivo debe considerar, sobre todo, la sostenibilidad del empleo de cerca de un millón de personas que dependen directa o indirectamente de la pesca y la acuicultura nacional. Gobernar no es solo fiscalizar; también es brindar oportunidades de desarrollo.
Si la ciencia es la base para la toma de decisiones, los mitos y dogmas sin sustento deben ser desterrados mediante una docencia activa en todas las caletas, universidades, escuelas tecnicas o buscando en la prensa un aliado para esos fines.
Uno de estos mitos —"la pesca de arrastre es destructiva"— ha sido quizá el más perjudicial en la historia pesquera peruana. Quienes popularizaron esa afirmación minaron la posibilidad de ser versátiles en el aprovechamiento del mar, desconociendo que existen diversas tecnologías de red para un entorno tridimensional. Que algunas redes de arrastre de fondo sean destructivas no significa que no existan tecnologías altamente selectivas de fondo, de media agua o pelágicas.
Otro mito nefasto —"si tenemos tanto pescado, para qué necesitamos acuicultura"— levantó desde los años 70 una barrera ideológica y burocrática que ha frenado el desarrollo acuícola peruano por décadas.
La ciencia y la tecnología ofrecen diversas herramientas para enfrentar la variabilidad oceanográfica, pero este conocimiento debe acompañarse de decisiones administrativas dinámicas, oportunas y flexibles.
En los foros de discusión de Oannes, diversos profesionales coinciden en que la pesquería del calamar gigante (pota) requiere una visión estratégica realista: aunque la flota artesanal peruana cuente con cientos de embarcaciones registradas ante la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur (OROP-PS), si no realiza faenas fuera de las 200 millas no generará historial de captura. Sin historial, la futura asignación de cuotas de pota en alta mar favorecerá predominantemente a flotas extranjeras como la china.
El calamar gigante se desplaza dentro y fuera de nuestro dominio marítimo; por ello, debemos ser capaces de pescarlo eficientemente en ambos espacios, lo cual exige embarcaciones con mayor autonomía y un régimen legal adecuado. Pretender hacer pesca de alta mar exclusivamente con embarcaciones de 15 metros de eslora es una ilusión, y cuando el recurso se aleje de la costa, las consecuencias socioeconómicas afectarán a pescadores, procesadores y comercializadores.
Esta situación ya ocurrió en el pasado con el jurel. Al no consolidar una presencia pesquera efectiva en alta mar, Chile, con visión y organización, obtuvo la mayor parte de la cuota en la OROP-PS, mientras en el Perú prevalecía la pasividad del "mal de la abundancia".
Hoy, embarcaciones industriales equipadas con sistemas RSW de refrigeración, podrían buscar y capturar jurel en alta mar como alternativa a la suspensión de la segunda temporada de anchoveta, tal como lo han hecho de forma limitada este año al agotar la modesta cuota asignada al Perú en alta mar (34,169 toneladas). Debido a decisiones del pasado, empresas peruanas se ven hoy en la necesidad de comprarle a Chile cuota adicional de jurel para abastecer el mercado.
Cabe preguntarse: ¿Ocurrirá lo mismo con el calamar gigante en los próximos años? ¿Terminaremos comprando cuotas de pota a flotas extranjeras? ¿Nos limitaremos a pescar dentro de las 200 millas sin desarrollar capacidad operativa en alta mar?Las flotas extranjeras que compiten en alta mar cuentan con subsidios, embarcaciones adecuadas y apoyo logístico a miles de kilómetros de sus puertos, acumulando años de historial de pesca.
La actitud de ciertos pescadores no puede ser simplemente sostener que se vulnera nuestro dominio marítimo y se depredan nuestros recursos por flotas extranjera, cuando las autoridades navales competentes señalan lo contrario. Sabiendo perfectamente que mantener su estatus de "pesca artesanal" con un tamaño limitado a 15 metros de eslora de embarcación, como lo contempla la ley peruana, es precisamente la razón por la cual cuando el calamar gigante se aleja de nuestras costas, resulta para ellos inalcanzable.
La versatilidad es un concepto integral que exige el dominio de la ciencia, la tecnología y el derecho internacional del mar para identificar y comprender opciones estratégicas frente a la variabilidad climática.
FUENTES CONSULTADAS
IMARPE (2023/2024): Informes Técnicos de Evaluación de la Biomasa de Recursos Pelágicos (Cruceros de Evaluación Acústica de Anchoveta) e Indicadores del Fenómeno El Niño (ENFEN).
FAO (2024): El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2024 (SOFIA). La transformación azul en acción. Roma, FAO.
Seijo, J.C., Defeo, O., & Salas, S. (1997): Bioeconomía pesquera: Teoría, modelación y manejo. FAO Documento Técnico de Pesca No. 368. Roma, FAO.
OROP-PS / SPRFMO (2023/2024): Informes de la Comisión Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur sobre asignación de cuotas de Trachurus murphyi y monitoreo de Dosidicus gigas en alta mar.









