
Fuente: Fish Information Services, FIS
Argentina - El conflicto de la pesca del langostino se expande en el sur argentino
miércoles 21 de agosto de 2002
El conflicto en la provincia argentina de Chubut, originado en un enorme aumento de los valores de los permisos de pesca de langostino, podría también enfrentar al Gobierno de esa provincia y con el de Santa Cruz. Las autoridades de esta última han advertido a sus pares chubutenses que las acciones unilaterales que la provincia ha tomado en materia pesquera estarían constituyendo una violación al Convenio de Administración Conjunta del Golfo de San Jorge.
Ese convenio, firmado en febrero de 1998, tomó en cuenta la naturaleza migratoria del langostino existente en el Golfo de San Jorge para regular y ordenar de manera conjunta las pesquerías de ambas provincias. Entre sus cláusulas -que se concentran en investigación, compatibilización de la legislación de fondo y equiparación de aranceles de permisos de pesca, entre
otras- figura el tratamiento particular por parte de cada provincia para el otorgamiento de permisos de pesca a buques de empresas que tuvieran plantas industriales instaladas en cualquiera de ellas.
Algunas de las compañías que están planeando modificar su estructura productiva y mudar parte de sus actividades a Santa Cruz a raíz de los altos costos de los permisos son Harengus, Pescargen, Argenova, Arbumasa y Conarpesa. Como indicó Alejandro Cagliolo, el director ejecutivo de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), es posible que se utilicen las plantas establecidas en Chubut sólo para conservar o procesar los productos capturados en aguas nacionales.
Cagliolo, en declaraciones a El Patagónico, también dijo que se está evaluando que la flota de esas empresas, algunas de las más importantes de la industria pesquera argentina, opere sólo en aguas santacruceñas. Al parecer, la provincia gobernada por el aspirante a presidente nacional, Néstor Kirchner, brinda una serie de beneficios tanto de estabilidad política y jurídica, como de menores precios y cánones de pesca, puertos y estibas mejores y más baratos, y una "clara bienvenida a empresas que inviertan y den trabajo".
Esa mudanza sería posible, sobre todo si se tiene en cuenta que el convenio de administración conjunta permite que las empresas que hayan radicado inversiones en Chubut y no en Santa Cruz puedan operar de todos modos en las aguas del Golfo hasta con seis barcos.
Mientras tanto, la respuesta del subsecretario de Pesca de Chubut, Jorge Riobó, quiso minimizar las acciones de las empresas, al declarar al mismo medio que "lo que ellos (los empresarios) están buscando es conservar su rentabilidad, y no creo que mudar a Santa Cruz sus inversiones favorezca sus finanzas".
Por FIS Latino