
Fuente: La Nacion, Lima
Argentina - La fragata Libertad arribo a Londres
Viaje de instrucción de la Armada
martes 6 de agosto de 2002
El viaje seguira por puertos europeos
La fragata argentina Libertad arribó anteayer a Londres y amarró en el Puerto Thames Quay, en West Indian Docks, sobre el río Tamesis, en el sudeste de la capital inglesa.
El comandante oficial de la fragata, capitán Jorge Rolando Bergallo, y su delegación a bordo fueron recibidos por el embajador argentino ante el Reino Unido, Vicente Berasategui, además de funcionarios de la embajada de nuestro país.
La fragata Libertad permanecerá en Londres hasta el 10 del actual y estará abierta al público los días 7, 8 y 9, de 14 a 18, con entrada libre y gratuita, informó la embajada argentina en Gran Bretaña.
Allí se podrá recorrer la cubierta de la embarcación, habrá promociones especiales de la Secretaría de Turismo de la Argentina y se exhibirá la mejor platería de Pallarols.
Durante la travesía, que comenzó en Buenos Aires el 19 de mayo último, la fragata Libertad amarró en varios puertos de América latina, Nueva York, Brest (Francia), hasta que anteayer llegó a Londres.
En los próximos días el viaje continuará con visitas a Alemania, Holanda, Bélgica, España y Brasil, para terminar su periplo en Buenos Aires el 9 de septiembre próximo.
A lo largo de su historia, la fragata obtuvo importantes premios. En 1966, la Gran Medalla por récord mundial de velocidad en el Atlántico Norte. En 1998, el Regata American Sail, y en ocho oportunidades el prestigioso Boston Teapot, por recorrer la máxima distancia a vela.
Mal comienzo
El 18 de mayo último era la fecha prevista para la partida desde Buenos Aires. Ese día, el intenso tránsito mercante en la entrada del puerto porteño y los residuos del fondo del río le jugaron una mala pasada.
Aunque a las 14, frente a más de 1500 personas que despedían a sus familiares embarcados, puso proa al Este, tuvo que regresar varias horas después al Apostadero Naval para limpiar las válvulas y las tomas de agua de refrigeración de los motores.
Apesadumbrados, los tripulantes se abocaron a las tareas de reacondicionamiento de las válvulas. A las 8 del día siguiente, la embarcación partió con 300 tripulantes a bordo y con un viaje de instrucción de 175 días por delante.