
Fuente: La Nacion, Buenos Aires
Argentina - Una expedicion auscultara el corazon de la ballena franca
Valeria Shapira
miércoles 21 de agosto de 2002
Se inicia hoy, en Chubut, dirigida por el investigador colombiano Jorge Reynolds
Estudiarán las causas por las que la frecuencia cardíaca de estos cetáceos desciende bruscamente durante la inmersión
El trabajo develaría incógnitas sobre patologías humanas
Escuchar latidos gigantes en aguas azules no será una emoción nueva para el colombiano Jorge Reynolds, ni para muchos de los expertos argentinos que hoy inician en Puerto Madryn, Chubut, la expedición "Corazón de ballena". Sin embargo, la aventura que encabeza este hombre que ya acumula más de 30 expediciones a la intimidad de los mamíferos marinos tendrá su lado
singular: por primera vez, los científicos registrarán un electrocardiograma y un fonocardiograma (grabación acústica de los sonidos cardíacos) de la ballena franca austral, y estudiarán su funcionamiento cardíaco comparado con el de individuos de la misma especie muertos por causas naturales. Para ello, recuperarán los corazones de dos ballenas que aparecieron varadas -muertas- en julio último, muy cerca del sitio del que partirá la expedición.
.
Los alcances de semejante desafío llegarán hasta las puertas del corazón humano, no sólo por la emoción que Reynolds y sus colegas locales manifestaron ayer en una conferencia de prensa realizada poco antes de emprender el viaje a la Patagonia, sino porque la investigación podría responder interrogantes acerca del funcionamiento cardíaco en el hombre.
.
"Los cetáceos son los únicos mamíferos que evolutivamente han adquirido la capacidad de descender su frecuencia cardíaca durante la inmersión: de los
45 a 60 latidos por minuto que registran en la superficie, la frecuencia puede descender a 4 cuando descienden 50 metros por debajo del agua -explicó la doctora Marcela Junín, a cargo del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y responsable del grupo de científicos argentinos que participarán de la expedición-. Si el ser humano, por diferentes problemas, tiene una disminución de la frecuencia cardíaca por debajo de 60 latidos por minuto es probable que la persona sufra una muerte súbita."
.
Los expertos apuntan a dilucidar de qué modo las ballenas logran bajar naturalmente la frecuencia cardíaca... sin morirse. Todo un tema para la
cirugía: actualmente, muchas operaciones cardíacas requieren descender el ritmo del corazón para resultar exitosas, y los científicos deben recurrir a sofisticados y cuidadosos procedimientos.
.
"Queremos develar las claves fisiológicas por las que la bradicardia (baja frecuencia cardíaca) es tan normal en las ballenas. Hasta ahora, con respecto al corazón, sólo conocemos mucho acerca de su anatomía", dijo el doctor Reynolds.
.
Ingeniero de profesión, este hombre creó e implantó el primer marcapasos cardíaco en Colombia, y fue compañero de ruta del doctor René Favaloro en Houston, Estados Unidos. Es capaz de hablar durante horas acerca de los vericuetos del corazón de las ballenas. "Es fascinante -asegura-. La azul, por ejemplo, el animal más grande que haya existido jamás, tiene un corazón que puede pesar dos toneladas y cuyas dimensiones son las de un automóvil pequeño. A pesar de ello, es similar al nuestro, con dos aurículas y dos ventrículos, lo que nos permite realizar comparaciones con el músculo cardíaco humano."
.
Mar adentro
.
Ahora, en el Sur, la expedición incluirá la aproximación, mar adentro, a una ballena franca austral para registrar sus latidos cardíacos. Para eso, se empleará la tecnología que Reynolds ha adaptado en los últimos diez años, y que incluye sonares, computadoras, y consolas de audio que le permiten captar los latidos cardíacos de las ballenas -"se sienten como pequeñas explosiones", describe-, sin molestar al animal en su medio natural.
Empleando dardos que penetran en la piel, con los que ya logró realizar electrocardiogramas a ballenas jorobadas, cahalotes, orcas y delfines, Reynolds espera acceder al desempeño del ritmo cardíaco de la ballena franca austral.
.
La segunda parte de la expedición consistirá en extraer in situ los corazones de las ballenas muertas, que con estrictas condiciones de conservación serán trasladados a Buenos Aires. Una videoendoscopia, un ecocardiograma bidimensional y una resonancia magnética -procedimientos en los que participará la Fundación Favaloro- servirán para estudiar en detalle las estructuras del corazón. El procedimiento será seguido por videoconferencia por expertos colombianos y argentinos. Finalmente, se realizarán inclusiones de resina que permitirán visualizar y preservar correctamente las piezas, que podrán verse en el Museo Argentino de Ciencias Naturales.
.
El desafío que hoy se inicia cuenta con la participación de la Administración de Parques Nacionales, la Secretaría de Turismo de la Nación, la Prefectura Naval Argentina, Naturatur y la Dirección de Fauna de Chubut, Ecocentro, y la Fundación Tierra Salvaje, entre otras.
.
Para Reynolds, "lo más atractivo es que no sabemos con qué nos vamos a encontrar, aunque estamos seguros de que una vez más podremos aprender algo del corazón de las ballenas y utilizarlo en beneficio humano".
.
Por Valeria Shapira
De la Redacción de LA NACION