
Fuente: Fish Information Services, FIS
Australia - Exito en la investigacion de bolitas de alimentos para el atun
Stan Gorton
martes 27 de agosto de 2002
Las investigaciones actuales sobre la alimentación del atún basada en bolitas han demostrado que existe una alternativa barata y ecológicamente viable a las tradicionales sardinas enteras y otros cebos frescos utilizados en las granjas de atún australianas.
Durante los últimos cuatro años, el investigador acuícola local Geoff Bayly ha estado perfeccionando la tecnología de bolitas para las granjas, y los resultados evidencian un gran progreso.
"Hemos avanzado mucho en los últimos cuatro o cinco años haciendo lo que los japoneses han estado intentando hacer durante 20 años", afirmó Bayly.
"Ahora Japón está considerando nuestra tecnología para sus granjas de atún aleta azul norteño".
Bayly dirige ahora la división atunera de Skretting, una parte de la corporación acuícola multinacional Nutreco, y el éxito obtenido no ha pasado desapercibido a nivel mundial, generando un fuerte interés por las bolitas en las principales naciones criadoras de atún, como España, Malta y México, entre otras.
Las ambiciones de Nutreco van más allá aún, ya que esta compañía europea también ha mostrado interés por participar en el cultivo de atún en Puerto Lincoln, informó Bayly.
"Después de participar en el cultivo del salmón, están viendo los beneficios de involucrarse en la industria atunera de Puerto Lincoln", dijo.
Las investigaciones sobre las técnicas de alimentación por bolitas han sido posibles gracias al apoyo del Centro Cooperativo de Investigación Aquafin y de la Corporación para la Investigación y el Desarrollo Pesquero, con la participación adicional del Grupo Stehr, afirmó.
Gran parte de las investigaciones se han realizado en cuatro pontones, dos de los cuales contenían peces alimentados con bolitas, mientras que los otros dos contenían ejemplares alimentados con el cebo de sardina tradicional.
Estos ejemplares de investigación, arrendados mediante la cooperación de la Asociación de Armadores de Barcos Atuneros, fueron cultivados por el Grupo Stehr, que también distribuye bolitas de alimentos entre cerca de la mitad de todos sus peces y planea expandir la práctica aún más en la temporada próxima.
Los resultados de los estudios muestran que los índices de conversión de alimento han mejorado considerablemente, de los 15 a 1 obtenidos mediante la utilización de la sardina, a un 5 a 1 para el caso de las bolitas (cinco toneladas de bolitas se transforman en una tonelada de carne de atún).
Las bolitas de alimento tienen un mayor contenido proteico y graso que las sardinas, y eso se traduce en la necesidad de menores volúmenes, ya que 220 toneladas de bolitas contienen el equivalente nutricional de 500 toneladas de sardina.
Las videocámaras remotas submarinas demostraron que gran parte del material de las bolitas atravesaba las jaulas, y que además atraían en menor grado a las gaviotas, afirmó Bayly.
Otro beneficio resultante fue que el proceso de cocido de las bolitas contribuía a eliminar enfermedades o patógenos.
Pero todos estos adelantos no significarían nada si los japoneses no estuvieran impresionados con la calidad del producto.
Bayly enfatizó que las bolitas no pretendían reemplazar a las sardinas capturadas localmente, sino que podían ser utilizadas en conjunto con el producto fresco, reduciendo así aún más la demanda del pescado para cebo, cuya importación es cara y restringida.
Añadió que los peces alimentados con bolitas estaban siendo bien recibidos por los compradores de atún, y que algunos de ellos señalaban incluso que los peces carecían del olor característico a sardina asociado con algunos peces cultivados.
"Hemos obtenido buen crecimiento de los peces, buen color y buen contenido graso", dijo Bayly.
Las bolitas contienen harina de pescado producida actualmente con anchoas y sardinas procedentes de Chile, suplementadas con aceite de pescado, una mezcla de vitaminas y minerales amalgamada con gluten de trigo.
Skretting comercializa las bolitas como libres de subproductos de animales terrestres, antibióticos, estimuladores de crecimiento o ingredientes genéticamente modificados, aseguró.
Uno de los mayores obstáculos que había que superar fue el de familiarizar a los peces silvestres de la Cuenca con las bolitas manufacturadas.
Bayly afirmó que se invirtió un tiempo considerable en el desarrollo de técnicas dirigidas a desalentar el consumo de cebo fresco entre los atunes capturados recientemente en favor de las bolitas, y que el proceso tardaba entre siete y diez días.
El interés de las compañías europeas en las operaciones australianas de cultivo del atún tampoco ha pasado desapercibido en la industria atunera local.
El hecho de que empresas multinacionales como Nutreco estuvieran demostrando interés en expandir su apuesta dentro de la industria no sorprendió al portavoz de la industria atunera australiana, Brian Jeffriess.
"Es comprensible que exista ese tipo de interés", dijo.
La compañía noruega Stolt Sea Farm ya era la segunda compañía de atún de Puerto Lincoln, en términos de tamaño, y no parecía irrazonable que uno de sus principales competid