Fuente: Fish Information Services, FIS

Brasil - Urge asegurar la sutentabilidad de la pesca de langosta

viernes 10 de diciembre de 2004

BRASIL
Friday, December 10, 2004, 22:50 (GMT + 9)

El Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables
(Ibama) puso en funcionamiento el 9 de diciembre, en Brasilia, el Comité de Gestión del Aprovechamiento de la Langosta, con el objetivo de establecer una serie de prácticas que garanticen la continuidad de la pesca de este crustáceo para las futuras generaciones.

El comité está formado por funcionarios de los Ministerios de Medio Ambiente; Trabajo y Empleo; Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, y Marina, y de la Secretaría Especial de Acuicultura y Pesca (SEAP), y por representantes de la industria, de los armadores, de los pescadores y de las comunidades que viven de la pesca de langosta en el litoral brasileño.

La misión del nuevo organismo es establecer de manera conjunta medidas que garanticen la sustentabilidad de la pesca de langosta, las que deben ser discutidas en el ámbito interno y cumplidas por todos los integrantes del sector pesquero.

La langosta representa junto al camarón el 66% de los productos pesqueros exportados por Brasil. Pero el exceso de capturas y las prácticas predatorias han ocasionado una disminución de la producción nacional del crustáceo, que pasó de 10.000 toneladas anuales en la década de 90 hasta cerca de 6.000 toneladas en los últimos años.

Esta caída no sólo compromete a la balanza comercial brasileña, sino que también pone en riesgo a la industria pesquera y a la sustentabilidad de los recursos para el futuro.

Las autoridades gubernamentales estiman que alrededor de 150.000 personas están relacionadas en forma directa con el sector langostero, en actividades que van desde la construcción y el mantenimiento de los barcos hasta la fabricación y el transporte de hielo para preservar los productos. Sólo la flota langostera emplea a alrededor de 5.000 personas.

Según información suministrada por la SEAP, la flota legalizada en 2001 comprendía 1.249 barcos, mientras que la ilegal tenía 2.511 embarcaciones, es decir, casi el doble.

La pesca ilegal de langosta amenaza la supervivencia de la especie al no respetar los límites impuestos por el Gobierno en relación con el tamaño mínimo de captura de los ejemplares y de los períodos de reproducción y migración hacia el mar.

La preocupación principal de los integrantes del sector langostero es que muchos barcos no motorizados continúan pescando en aguas someras, donde se encuentran las langostas más jóvenes, de tamaños inferiores a los permitidos para su captura.

El uso de métodos de pesca predatorios también ocasiona importantes daños al recurso.

Por Analia Murias
www.fis.com