Fuente: El Diario, Santiago de Chile
Chile - Camanchaca: “Quiero dejar muy en claro que no nos interesa vender”
Cristián Rivas N.
lunes 3 de abril de 2006
Publicado : 31/3/2006, 5:28 horas - La compañía pesquero-acuícola, que optó por mantener un camino propio, facturará este año por primera vez sobre los US$ 300 millones, objetivo que logra tras varios años de diversificación en pesca, salmones, y cultivos de distintos mariscos.
Camanchaca es por excelencia una de las compañías pesqueras más importantes del país, y también una de las principales con capitales exclusivamente chilenos. Lo que al parecer, se mantendrá así, pese a que la propiedad de la industria salmonera -donde también están entre los principales productores- esté moviéndose aceleradamente en el último tiempo y haya rumores sobre su venta.
Así lo defiende tajantemente Francisco Cifuentes, quien junto a Jorge Fernández comparte la propiedad de la empresa. “Somos una compañía atractiva y no discuto que haya mucha gente interesada en comprarnos, pero lo que quiero dejar muy en claro es que no nos interesa vender. Camanchaca se va a mantener con los mismos dueños. Somos socios hace 26 años y no tenemos ninguna razón para vender, todo lo contrario, es una compañía que es una joya y que nuestro interés es seguir desarrollándola, diversificándola y consolidándola”, explica el además gerente general de la firma, enfrentando así la serie de rumores que surgieron en las últimas semanas desde Noruega, donde Cermaq, una de las principales salmoneras de ese país, dijo que estaba interesada en ampliar su producción en Chile a través de compras, con un fuerte interés en compañías locales, precisamente como el área de salmones de Camanchaca.
El interés
Pero, ¿cuál es el atractivo que genera la compañía? Según Cifuentes eso está directamente asociado con el tamaño que han logrado en los últimos años, y donde la tónica principal gira en torno al mayor valor agregado que han dado a sus productos. Ello, sumado a que a fin de cuentas son la empresa más diversificada en el sector pesquero. Hoy además de dedicarse a la pesca extractiva y la producción de harina y aceite de pescado están también trabajando otras áreas con éxito. A los salmones -donde entraron en 1999- se suma la producción de langostinos, ostras, abalones y choritos. Todas, áreas donde están desarrollando diferentes proyectos.
Así, se transformaron en los últimos años en una compañía de tamaño significativo. Para este ejercicio la proyección de ventas del holding pesquero-acuícola apunta a alcanzar los US$ 312 millones, lo que implicaría un aumento de 16% respecto a los US$ 268 millones que registraron en sus ingresos en 2005 y que ya les significaron un crecimiento significativo.
Pero eso no es todo, lo más relevante según Cifuentes es que el crecimiento les permite seguir trabajando en forma individual todos los proyectos que tengan en mente, sin la necesidad de incorporar socios o de abrirse a bolsa por ejemplo. De hecho, este año la firma generará flujos por US$ 75 millones, lo que les permitirá enfrentar sin problemas los planes de inversión del ejercicio, que suman alrededor de US$ 30 millones.
Por otro lado, destaca que tienen líneas de crédito normales con los bancos, lo que les ha ayudado a solventar sus procesos expansivos. De hecho, la firma concretó a mediados de 2005 un crédito sindicado por US$ 132 millones, monto que nunca antes había sido obtenido por una empresa de este tipo. Por eso, hay quienes opinan que esta operación marcó no sólo un antes y un después para la firma, sino también significó un hito a nivel industrial.
Las áreas de negocio
A nivel de holding, en pesca la empresa tiene operaciones en Iquique y Talcahuano, donde producen harina y aceite de pescado. Cifuentes explica que actualmente están en plena etapa de construcción de una nueva planta en Coronel, que reemplazará su unidad productiva de Talcahuano.
A través de una inversión de US$ 12 millones, el proyecto duplicará el tamaño de sus actuales dependencias e incorporará otros productos, principalmente para consumo humano, como congelados y conservas. Cifuentes la describe como una planta “versión bicentenario”, por la alta incorporación de tecnología que conlleva. A priori tienen estimado que producirá unas 3 millones de cajas de conserva anuales. Se espera que una primera parte de sus instalaciones comience a operar en diciembre, mientras que el resto lo hará hacia marzo de 2007.
La segunda área relevante la constituyen los salmones. En 2005 la firma exportó US$ 132,4 millones, lo que la ubicó en el cuarto puesto a nivel nacional, detrás de AquaChile, Marine Harvest y Mainstream. El detalle particular es que considerando sólo empresas de origen local, son la segunda en importancia, detrás de AquaChile (holding controlado por las familias Puchi y Fischer). En términos de volumen, los envíos de salmón alcanzaron las 25.951 toneladas.
Pero los planes de la firma en el largo plazo para esta área apuntan a seguir expandiéndose. Cifuentes habla de lograr una producción de entre 50 mil y 60 mil toneladas en los próximos años, lo que implicaría más que duplicar su situación actual. En este camino, la compañía se ha valido además de crecimiento propio en la adquisición de otras firmas, como ha sido la tónica en la industria. A fines de 2004 adquirió la salmonera Fiordo Blanco, filial de la canadiense Heritage, por la que desembolsó un monto cercano a US$ 20 millones.
La tercera línea de acción de la empresa la constituye el cultivo de mariscos. En esta área Camanchaca tiene experiencia reconocida en las áreas de ostiones, abalones, ambos con instalaciones en el norte del país. En el sur el enfoque principal hasta ahora eran las ostras, a lo que se sumó durante 2005 el cultivo de choritos. Sector que aunque representa menores ingresos en comparación a otros mariscos, logró atraer la atención de los empresarios. De hecho, a esta área ingresaron recién el año pasado, con la compra de una empresa en Chiloé. De ella esperan obtener ventas por US$ 12 millones este año.
Así las cosas, la definición de lo que viene para los próximos años en palabras de Cifuentes es “crecimiento muy grande”. Pero ojo, se trata de un proceso que requiere de trabajo. “Hay que crecer en forma ordenada y equilibrada. No es solamente crecer en base a recursos económicos. Hay que crecer en mercados, en desarrollo de productos. Tenemos oficinas hoy en día en Miami, Tokio y en Europa. Entonces, el trabajo que va vinculado al crecimiento para que la compañía sea armónica es muy grande”, puntualiza. Un trabajo que el empresario espera prolongar al menos por los próximos 25 años, como explica relajadamente.
“Un dólar bajo nos dice: contrate poca gente e invierta en tecnología”
“Vamos a tener un muy buen año, porque estamos con una alta demanda de salmones en casi todos los mercados y también estamos en un periodo con un fuerte consumo en harina de pescado. Entonces, esperamos que sea positivo”. Así define Cifuentes lo que será el ejercicio 2006 para la industria en general.
Claro que no todo es positivo, también hay factores como mayores costos y la baja del tipo de cambio que han afectado el comportamiento sectorial, y con el que han tenido que luchar las empresas. “Los costos están muy altos, porque tenemos un petróleo caro y un dólar bajo, pero también tenemos buenos precios”, comenta.
Agrega que en el sur tuvieron que cambiar desde carbón a petróleo sus instalaciones principalmente por motivos ecológicos. La alternativa gas nunca les fue de confianza, por eso, los recortes desde Argentina no tuvieron efectos mayores sobre sus instalaciones de la Octava Región. “Nunca confiamos en el gas y los que tuvieron poco lo han aprovechado”.
El trabajo principal de la firma para contener los costos ha estado asociado a la incorporación permanente de tecnología. “Por ejemplo, nuestra área de salmones y todas en general, están incorporando máquinas avanzadas de fileteo, cortes, para sacar espinas, hay muchas áreas donde uno puede invertir. Por lo demás es la señal que está dando el gobierno. Un dólar bajo le está diciendo a uno que contrate poca gente e invierta en tecnología. Es lo que estamos haciendo y todos me imagino que están haciendo lo mismo”.









