Fuente: Opciones, La Havana

Chile - Industria pesquera chilena potencia su comercio con Cuba

sábado 11 de diciembre de 2004

11 de Diciembre del 2004
Amado de la Rosa Labrada

Productores y proveedores de esa nación sudamericana constituyen un socio productivo y comercial seguro que aspira a seguir suministrando jurel y distintas variedades de pescados y mariscos al mercado cubano durante los próximos diez años

La industria chilena de productos del mar muestra crecimiento en sus exportaciones hacia diversas naciones, entre las que se encuentra Cuba, mercado que tiene asegurado un abastecimiento estable de pescado congelado y en conserva de la nación sudamericana para el consumo de la población de la Isla, e incluye también el área del turismo, destacó Nelson Gutiérrez Yáñez, representante de ese sector chileno en La Habana.

Significó que su país es reconocido por la excelencia de sus productos del mar "logrados con materias primas selectas, una moderna flota pesquera, centros de cultivos de punta; plantas de proceso de última generación -la más moderna de América Latina y una de las más avanzadas del mundo-, que garantizan altos estándares de calidad y precios competitivos".

Recordó que desde 1998, esta industria y los suministradores pesqueros chilenos se han convertido en el principal abastecedor de pescado para el consumo de la población cubana tanto en conservas como congelados.

No obstante, Gutiérrez Yáñez considera que en este campo hay grandes reservas productivas por desarrollar en beneficio del intercambio económico y comercial entre ambas naciones, que luego de interrupciones por diversos motivos, se potencia con exportaciones de pescados y conservas a Cuba aprovechando la reestructuración y modernización de la industria chilena de congelados, fundamentalmente de jurel, al aumentar la capacidad de capturas de su flota, la calidad de la materia prima para el consumo humano, y el incremento de la capacidad de las plantas de proceso y de los frigoríficos.

El cambio ejecutado por la industria chilena al transformar la producción de conserva y entero congelado hacia el jurel HG -sin cabeza y vísceras- posibilitaría a la Mayor de las Antillas adquirir el mismo volumen de productos, viabilizando un ahorro significativo en el flete naviero.

Pasar al HG significó fuertes inversiones para el sector pesquero de esa nación hechas para garantizar el suministro anual de 30 000 a 40 000 toneladas y estabilizar un negocio a largo plazo mutuamente ventajoso. El representante chileno reconoció que en este proceso de reconversión industrial se aprovecharon la experiencia y las recomendaciones de los ingenieros y técnicos cubanos.

Para Gutiérrez Yáñez no hay en ningún otro país un sector industrial pesquero como el chileno, capaz de ofrecer a Cuba un producto de excelencia y competitividad en calidad, precios, volúmenes y seguridad de abastecimientos, respaldada esta última por una flota con barcos refrigerados, muy modernos, que garantizan capturas y materia prima de óptima calidad.

Explicó que sus plantas han adecuado los sistemas de descarga y recepción del pescado; cuentan con entidades de proceso avanzado, capaces de lograr un jurel HG que cumpla con las exigencias normativas cubanas, incluido sistemas de control del producto terminado, frigoríficos con capacidad para almacenar más de 30 000 toneladas de este, así como disponen de puertos eficientes y un sistema de control de certificación de origen que implementaron técnicos cubanos apoyados por especialistas chilenos.

De esta forma, la fuente alternativa de suministro de jurel a la empresa cubana Caribex, son los barcos-factorías que operan frente a las costas chilenas. Sus productos son comercializados por la empresa española Pesca Fina.

Los productores y proveedores chilenos aspiran a seguir suministrando a Cuba distintas variedades de pescado y mariscos durante los próximos diez años, y se proponen abarcar todas las exportaciones de jurel a la Isla, que demanda unas 40 000 toneladas anuales, indicó Guitérrez Yáñez. Actualmente hay acuerdos comerciales para comprarles 20 000 toneladas de jurel HG y 600 de conservas y nuevos convenios se rubricaron durante la última edición de la Feria Internacional de La Habana.

Según los especialistas, un embarque de 4 600 toneladas de jurel HG de esa nación ahorraría a la Isla 1,6 millones de dólares en relación con igual volumen de jurel entero. De ahí el interés de esos productores por elevar su participación en el mercado cubano de 20 000 a 35 000 toneladas de jurel HG por año. El sector pesquero privado chileno renegoció la deuda que Caribex mantiene con este, en términos muy favorables a Cuba, y hoy busca junto con esa entidad cubana un armador que permita bajar el costo del flete naviero, mejorar la eficiencia en la fecha de arribo de los buques a puertos cubanos y posibilitar el pago del flete a 30 días, con el fin de evitar demoras en el puerto de destino e inicio de la descarga.

TAMBIEN PARA EL TURISMO

Del mismo modo, la industria chilena surte al turismo, hoteles, restaurantes, y tiendas de las diferentes cadenas cubanas, con mejillones, chiritos, almejas (media concha y masa), salmón congelado o frescos enfriados, salmón ahumado, truchas, calamar gigante, congrio negro y dorado, sierra, reineta, lenguado, mashi-mahi, corvina, jurel, conformados o apanados.

Gutiérrez Yáñez señaló que igualmente pueden suministrar a Cuba el volumen total de las importaciones con óptima calidad y a los precios más bajos del mercado mundial.

Destacó que la calidad del producto que se consume en los hogares cubanos está garantizada tanto por los sistemas y el personal técnico chileno de control de la calidad, como por los especialistas cubanos que inspeccionan y certifican en origen, supervisan la totalidad del ciclo productivo desde la captura, el paso por las plantas de proceso, control de productos terminados, su almacenamiento en bodegas de frío, estiba en puerto y transportación a destinos.

Las empresas chilenas productoras y proveedoras de pescados para el consumo de la población son San José, Cannex y asociados, y Tres Lirios asociados.