Fuente: El Comercio, Quito

Ecuador - Los invernaderos son una salida para las camaroneras

miércoles 4 de septiembre de 2002

Guayaquil.
Los camaroneros encontraron una nueva forma de producir y evitar las consecuencias nefastas de la mancha blanca en épocas de frío.

El montaje de invernaderos sobre las piscinas, construcciones compuestas de plástico y pilares, otorga al crustáceo la temperatura ideal para aumentar sus defensas y contrarrestar el ataque del virus.


El mecanismo fue estudiado en el 2001 por expertos del Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas (Cenaim) de la Escuela Superior Politécnica del Litoral y llevado a la práctica este año, en la zona de Taura, una de las más afectadas por el virus.

"Estaba científicamente comprobado que las temperaturas altas mejoran la supervivencia del camarón, pero queríamos experimentar el efecto forzando el calor durante los meses de frío", explica Jorge Calderón, director del Cenaim.

La idea es mantener las piscinas a temperaturas entre 29 y 33 grados centígrados y ello se logra con un techado plástico en los invernaderos, que calienta el agua y el ambiente con la radiación solar.

La alternativa tiene costos altos. Para una sola hectárea de cultivos, calcula el Cenaim, se requiere invertir 28 000 dólares: 20 000 para plásticos y pilares de hierro con cemento que los sostienen y 8 000 para aireadores. Ello sin contar gastos de producción, que en una hectárea y por siete semanas implican 9 867 dólares más en pre cría y 6 303 en engorde.

No obstante, con los invernaderos existen dos opciones: hacer la pre cría y el engorde del animal bajo el invernadero, o hacer solo la pre cría en invernadero y el engorde bajo el sistema tradicional.

Pero un grupo de productores de Taura y Chanduy intenta aplicar el método con caña guadua, por ejemplo, para bajar gastos a 13 000 dólares.

Álex Holsen, de Corporación Lanec practica este sistema hace más de un año.
En su camaronera del km 19 de la vía a la Costa, construyó un invernadero de
678 m2.

Utiliza plástico amarillo verdoso de 150 micras y los pilares que lo sostienen son de PVC de cuatro pulgadas con varillas de concreto. La supervivencia del crustáceo alcanzada allí oscila entre el 75 y 95 por ciento. La técnica requiere de constante monitoreo de los biólogos. Deben cuidar que la temperatura no supere 33 grados si no se pierde el cultivo.

La idea de estos camaroneros es que haya un mayor grupo con estos proyectos para obtener créditos de la banca.