Fuente: El Diario, Manta
Ecuador - Manta: El astillero se niega a morir
ElDiario.com.ec
miércoles 29 de marzo de 2006
TRABAJOS Son pocos los barcos que se construyen en el astillero de Manta; en la actualidad tienen más demandas las obras de reconstrucción. La construcción de barcos artesanales en el astillero de Manta ya no es lo mismo de otros años. Actualmente, este negocio no representa una demanda fuerte de trabajo.
Los casi 60 carpinteros navales que trabajan en este lugar son conscientes de que la construcción de barcos no tiene el mismo nivel de expectativas de hace cinco años atrás. Eudoro Palacios, quien treinta años lleva trabajando como ebanista naval, dijo que antes se construían entre veinte y treinta barcos por año, por lo que más gente se dedicaba a este oficio.
En la actualidad la demanda es otra. Ahora sólo se entregan entre ocho y nueve embarcaciones cada año.
La dolarización y la escasa pesca han llevado a que sean pocos los armadores que se decidan a comprar barcos nuevos. La mayoría sólo los manda a reconstruir.
Mientras una embarcación nueva cuesta de 60 a 70.000 dólares, la refacción apenas alcanza precios de entre 8 y 9.000.
Cuando se elabora un barco nuevo, lo que se vende es el casco, que incluye camarotes, bodega, cocina y el departamento de máquinas. El propietario tendrá que comprar aparte el motor e instalarle los sistemas eléctricos y satelital.
Hay poca
demanda
Esta semana, alrededor de 15 personas trabajaban en la reconstrucción de una nave que, se estima, estará lista en dos meses.
En ese mismo lugar, a varios metros, hay otro grupo de obreros que construye un barco nuevo, y se espera que lo entreguen en cuatro meses.
La madera que utilizan es guayacán y la traen de la parroquia Pedro Pablo Gómez, de Jipijapa. Sólo en tablones habían invertido unos 15.000 dólares. A esto se suman otros materiales y la mano de obra, ya que cada carpintero gana semanalmente entre 80 y 90 dólares. La fabricación de los navíos cumple con todos los requisitos establecidos por las autoridades marítimas. Durante los últimos años, se ha convertido, incluso en un atractivo turístico.
Eudoro Palacios también dijo que en Manta ya son pocos los que compran barcos; casi todos los pedidos vienen desde Santa Elena, Ancón, Crucita, Puerto López, Esmeraldas, e inclusive de los puertos peruanos de Chimbote y Callao.
Carpinteros obtienen títulos
Después de varios cursos realizados, los trabajadores del astillero, agremiados en una asociación de carpinteros, obtendrán el título de maestros constructores navales, otorgado por la Dirección General de Marina Mercante, Digmer. En total, 60 personas recibirán este nombramiento que los avala como profesionales en el área naval de la construcción de barcos artesanales.
Eudoro Palacios, miembro de esta agrupación, dijo que este título es un objetivo que se anheló desde hace varios años, y se consiguió gracias al apoyo de la Digmer.
También indicó que coordinarán varias actividades con la Capitanía del Puerto de Manta para seguir capacitándose, no solamente en la rama en la cual ellos se desenvuelven sino en varios temas marítimos que deben estar relacionados, sobre todo en las exigencias de seguridad en la construcción de barcos artesanales.









