Fuente: La Voz de Galicia, Vigo
España - Cambados usará ramas de pino para favorecer el desove de la jibia
La iniciativa surge de aplicar el conocimiento de los marineros sobre estos cefa
Rosa Estévez
lunes 20 de febrero de 2006
19/02/2006 - El método aprovecha la querencia de la especie por las agujas para proteger sus huevos
Hay conocimientos que se tienen desde siempre. Los marineros, por ejemplo, saben desde hace generaciones que las jibias tienen una querencia especial por las ramas de pino. Tal es su pasión por ese vegetal de tierra adentro que algunos pescadores de la ría de Vigo lo utilizan como cebo para capturar al cefalópodo. Este, irremediablemente atraído por los brotes verdes, se mete de cabeza en la nasa sin pensárselo dos veces.
Los pescadores de la ría más meridional de Galicia han encontrado una forma de sacar partido a sus conocimientos. En Cambados, otros marineros han buscado una fórmula para sacarle provecho a la sabiduría tradicional y a las ramas de pino que sobran en la mayor parte de las explotaciones forestales de Galicia. Usando los más frondosos de esos follajes, han puesto en marcha un plan que permite mejorar el desove de la jibia, facilitando la reproducción de una especie que es vital para la supervivencia económica de un importante colectivo de la cofradía cambadesa.
El sistema
La técnica empleada por los marineros cambadeses -asesorados por el biólogo de la cofradía- es bien sencilla. En primer lugar se seleccionan las ramas de pino. Una vez escogidas, se atan a una piedra de unos dos kilogramos de peso mediante una cuerda de unos 20 centímetros. Luego, ese sencillo conjunto se lanza al mar. Para la prueba piloto se depositaron en las zonas más próximas a la costa de la ría -los lugares a los que por naturaleza acuden las jibias a desovar- dos centenares de estos curiosos paritorios para chocos.? ¿De dónde surge la pasión de este cefalópodo por las ramas de pino? El biólogo de la cofradía de Cambados, José Alberto de Santiago, explicaba ayer que el vegetal ofrece a este cefalópodo unas condiciones de reproducción cómodas y seguras. Las agujas de estas ramas mantienen alejados a peces y aves marinas, grandes depredadores del mar, de las futuras jibias. Y el movimiento de las ramas debido a las corrientes submarinas favorece la oxigenación de los grupos de huevas.? El proyecto de mejora del desove de la jibia iniciado por la Cofradía de Cambados cuenta con el visto bueno de la Consellería de Pesca. No es de extrañar: la iniciativa no tiene efectos secundarios ni sobre el medio ambiente, ya que los materiales que se utilizan son biodegradables y no tóxicos, ni sobre otras pesquerías.
Pero eso no es todo. El programa tiene un valor que va mucho más allá: supone un cambio en la mentalidad de los marineros cambadeses, que parecen empeñados en dejar de ser meros extractores. «Ao mar hai que axudalo», se oye cada vez más en los puertos. Dar para que él devuelva, con creces, los favores.
A los cambadeses, el mar les devolverá más jibias. De las huevas que ellos ayudarán a salir adelante, saldrán pequeñas crías que se marcharán lejos de la ría y que luego volverán a entrar convertidos ya en atractivos ejemplares de tamaño comercial. A su regreso, se enredarán en las nasas de marineros de todos los puntos de la ría, sin realizar distinciones geográficas ni premiar a sus padres adoptivos. «Este proyecto resulta algo positivo para todo el mundo», explica el biólogo del pósito cambadés.
Importancia económica
Para los marineros de la Cofradía San Antonio, sin embargo, repartir el beneficio es mucho mejor que compartir el desastre. La jibia es un recurso imprescindible para las 30 embarcaciones que se dedican al arte del bou de vara. Para muestra, un botón: los 50.000 kilogramos de este producto que se comercializan al año suelen mover alrededor de 250.000 euros. El 70% de los ingresos finales de ese magullado subsector de la flota de bajura que opera desde Tragove.
Ante semejantes números, los marineros tienen claro que mejorar las probabilidades de reproducción de esa especie es indispensable para «manter o seu nivel de pesca dun xeito sostible, sen comprometer a actividade das futuras xeneracións de pescadores».









