Fuente: Transporte y Logistica, Barcelona
España - La CE insta a los Veinticinco a analizar el tercer paquete de medidas de seguridad marítima
SEGURIDAD MARÍTIMA
jueves 2 de febrero de 2006
El buque cisterna Ece que colisionó la madrugada del lunes con un mercante en el Canal de La Mancha terminó por hundirse ayer debido a una vía de agua abierta en su casco. El malogrado buque iba cargado de ácido fosfórico. A pesar de que el vertido no ha supuesto una amenaza para la zona, según la Agencia Marítrima Costera, la Comisión Europea (CE) instó ayer a los países de la Unión Europea (UE) a que comiencen “inmediatamente” a discutir el tercer paquete de medidas de seguridad marítima, que prevén un aumento de la responsabilidad en caso de contaminación.
La CE aprovechó, pues, la ocasión para pedir que los Veinticinco comiencen a estudiar la propuesta, presentada el año pasado, ya que el Consejo de Ministros aún no ha comenzado a tratarla, algo que “lamenta” el Ejecutivo comunitario, según indicó un comunicado.
Las medidas propuestas incluyen que todos los barcos que entren en aguas comunitarias estén cubiertos por una póliza de seguros que cubra su responsabilidad en caso de daños a terceras partes.
Además, la Comisión propuso que los estados miembros apliquen una convención internacional que establece niveles de compensación “que serán suficientes” para permitir una “reparación adecuada” de los daños en la mayoría de los escenarios posibles.
“La colisión en el Canal de la Mancha muestra los riesgos de la contaminación marítima. Debemos asegurarnos de que los que causan daños son responsables en caso de una negligencia grave y son obligados a pagar compensaciones”, afirmó el comisario de Transportes, Jacques Barrot.
En este sentido, la UE reclamó recientemente una normativa para la construcción de petroleros y buques cisternas. Según un estudio elaborado por la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA, en sus siglas en inglés), los tanques de doble casco para buques petroleros no son la solución, en este momento, para evitar los vertidos de crudo en el mar en el caso de accidentes como el del Prestige. El estudio asegura que se ha detectado un número limitado, “pero significativo”, de petroleros de doble casco con problemas de corrosión acelerada en determinadas zonas de los tanques de carga y lastre.








