Fuente: Transporte y Logistica, Barcelona
España - Libro Blanco: El sector pide compartir responsabilidades en la seguridad del transporte contenerizado
miércoles 17 de septiembre de 2003
Seis claves para un contenedor 'inteligente'
El Consejo Marítimo Mundial, junto a dos asociaciones estadounidenses de cargadores y transportistas multinacionales, ha editado un Libro Blanco sobre la seguridad en el transporte contenerizado, dado que este aspecto ha sido uno de los más afectados por las nuevas normas de seguridad aplicadas a la mercancía a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001. El documento resalta que la seguridad del comercio internacional es una "responsabilidad compartida entre cargadores, proveedores de transporte, puertos, terminales marítimas y Gobiernos" y establece una clara distinción entre los papeles a jugar y las responsabilidades de cada uno de ellos. El objetivo es establecer una serie de protocolos y requisitos para mejorar la seguridad en tránsito de los envíos de mercancía contenerizada.
El Libro Blanco califica a los Gobiernos como los principales valedores de la seguridad de los contenedores, tanto por el coste económico de las medidas de seguridad necesarias como por los obstáculos que en ocasiones pueden representar para el comercio internacional.
Precintos electrónicos
El documento insta a todas las partes implicadas en el transporte y manipulación de un contenedor a "jugar las mismas cartas" y al mismo nivel, ya que si una empresa aumenta sus costes por una mayor seguridad y la competencia no hace lo mismo, "las medidas de seguridad no serán efectivas y su cumplimiento será inadecuado".
El Libro Blanco se muestra escéptico acerca de los precintos electrónicos que se colocan en los contenedores para hacer su seguimiento. "Existe todavía incerteza acerca de sus posibilidades, operabilidad, eficacia y coste" ya que, a corto plazo, este tipo de precintos no van a poder ser adoptados de forma masiva. A ello se unen las dificultades para encontrar un modelo de radiofrecuencia único y universalmente disponible. El documento añade que muchos de los factores que convierten a un contenedor en un contenedor inteligente no tienen fundamento y, "de hecho, pueden añadir problemas de seguridad".
A corto plazo, el Libro Blanco propone una serie de requisitos que deberían establecer los Gobiernos para todos los cargadores y operadores de transporte. Estos requisitos pasan por la obligación para el cargador de precintar el contenedor y de fijar un estándar para todos los precintos -el Libro Blanco recomienda el estándar ISO-, así como una fecha límite para su aplicación en todos los contenedores.
Cambios intermodales
Cada intercambio intermodal que protagonice un contenedor, como barco-camión o barco-tren, debe ser verificado y registrado en el precinto, tanto su número como su condición de recepción. De producirse alguna anomalía, la parte que lo recibe deberá informar tanto al cargador como al siguiente eslabón de la cadena.
El documento señala que la tecnología aplicada a la seguridad será más efectiva aplicada en puntos de inspección concretos que en los millones de lugares que implica el comercio internacional. Para el sector, la prioridad pasa por la utilización de equipos de inspección que impidan la entrada de elementos nocivos en los contenedores. La infraestructura puesta en marcha por la iniciativa Container Security Initiative (CSI) de la Aduana estadounidense deberá utilizarse no sólo en los puertos de descarga de Estados Unidos, sino en los puertos de origen de todo el mundo.
El objetivo de las tres organizaciones es realizar una "contribución constructiva al esfuerzo" que suponen iniciativas como la seguridad en buque, en las instalaciones portuarias, del personal, de la carga y de la inspección del contenedor. Todas las medidas del Libro Blanco requerirán el diálogo entre Gobiernos y operadores para desarrollar un calendario de actuaciones.
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