Fuente: La Voz de Galicia, Vigo

España - Pesca ve posible cambiar el modo de controlar la toxina del mejillón

La decisión implicaría un mayor seguimiento del bivalvo en mercados y depuradora

martes 21 de marzo de 2006

21/03/2006 .- Una de las reivindicaciones que originaron las protestas de bateeiros de principios de este año fue la modificación del sistema de análisis de toxinas. Ante la virulencia de la marea roja que padeció durante varios meses, el sector mejillonero solicitaba que se aplicase el método integral, consistente en mezclar los ejemplares de las diferentes alturas de la cuerda. Los productores sostenían que este sistema permitiría una mayor agilidad a la hora de abrir los polígonos que el que se emplea actualmente, consistente en realizar muestreos por alturas.

Ante las peticiones del sector, la Consellería de Pesca se comprometió a elaborar un estudio sobre la posibilidad de aplicar esa metodología integral para determinar la toxicidad de un polígono de bateas. Ayer, representantes de la consellería, encabezados por el secretario xeral, Miguel López Sieiro, y el director del Instituto de Acuicultura de la Universidade de Santiago, Óscar García, presentaron al sector las primeras conclusiones de ese informe.

Los datos obtenidos hasta el momento dejan la puerta abierta a la implantación de este nuevo método de muestreo. Efectivamente, las primeras conclusiones revelan una coincidencia bastante alta entre los resultados del análisis integral y los que se obtienen a través del sistema actual.

Sin embargo, este dato hay que analizarlo con ciertas reservas. Y ello por dos motivos. En primer lugar, porque esa coincidencia no es total, ya que existen puntos de divergencia entre ambos análisis. Por ello, Pesca aclara que, si el sector opta por la aplicación de los muestreos integrales, sería necesario acordar con Sanidade un nuevo protocolo de control del producto. Además de los análisis que se realizan actualmente en las bateas, sería preciso realizar el seguimiento del bivalvo en depuradoras, centros de expedición y mercados. El estudio, una vez concluido, también permitiría cambiar los puntos en los que se recogen las muestras para determinar si hay marea roja.

Por otro lado, los datos derivados del informe presentado ayer no son definitivos. La falta de más análisis en esta época de baja incidencia hace necesario continuar recabando datos hasta que se puedan establecer unas conclusiones definitivas. ¿Cuánto tiempo habrá que esperar? Por ahora, es una incógnita. Todo depende del comportamiento de la toxina.