
Fuente: La Voz de Galicia, Vigo
España - Un barco gallego explora nuevos caladeros en Costa de Marfil
miércoles 21 de agosto de 2002
El buque, un antiguo cefalopodero expulsado de Marruecos, se dedicará a extraer marisco
Armadores de Marín buscan alternativas al banco sahariano en el Atlántico y el Índico
Las aguas del Golfo de Guinea son el último punto hacia donde los armadores de Marín han dirigido sus esperanzas de poder recolocar a parte de los barcos expulsados del banco canario sahariano en 1999, cuando expiró el acuerdo pesquero de la UE con Marruecos. Un antiguo cefalopodero con base en Marín partió recientemente para explorar la viabilidad comercial del marisco en el caladero de Costa de Marfil, un país nuevo para la flota gallega.
El patrón mayor de Marín, Ignacio García, explicó que se trata de una campaña experimental de cinco o seis meses de duración. Los intereses de los armadores se dirigen, en este caso, a la comercialización de gamba y langostino.
La venta no será posible en Galicia como consecuencia de la distancia, por lo que, en principio, su lonja será la de Huelva, donde ya hay una gran tradición de venta de este tipo de productos. Tripulaciones y capital seguirán siendo gallegos.
Ignacio García manifestó que los propietarios de este buque han realizado una importante inversión para transformar el barco de un cefalopodero a un pesquero dedicado al marisco. Han tenido que adaptar redes, parque de pesca y otros aparatos. El coste de estas mejoras oscila entre 180.303 y 210.354 euros (30 y 35 millones de pesetas).
El patrón mayor marinense apuntó que se barajó la posibilidad de reubicar este pesquero en Sierra Leona, pero que, finalmente, se desechó por la falta de seguridad ciudadana. Sierra Leona padece una cruenta guerra civil desde hace muchos años, mientras que Costa de Marfil es un país bastante estable, que salió de un gobierno militar hace dos años.
Armadores gallegos también han recolocado otro cefalopodero -el Tarsis - en Mozambique, en el océano Índico, hacia donde partió a finales del pasado invierno. También se dedica a la captura de marisco.
Dos pesqueros más se encuentran faenando en Sudáfrica bajo la fórmula de empresas mixtas. Esta última es una alternativa poco deseada por los armadores, porque supone desprenderse de los derechos absolutos sobre sus buques.
Las reticencias a la fórmula de empresa mixta llegan al punto de que algunos armadores prefieren el desguace de sus barcos, una decisión a la que está abocada la mitad de la flota cefalopodera marinense.
Alternativas decepcionantes en el Magreb y en Sudamérica
Los armadores de la antigua flota cefalopodera han convertido la recolocación de sus buques en una carrera, a veces desesperada, por evitar el desguace. En los últimos dos años, las opciones de encontrar nuevos caladeros se han desvanecido con la rapidez con que surgieron. Primero estuvo la oferta del Magreb, apoyada por el Gobierno español, que patrocinó una exploración con la patronal Anacef. Pero ni Argelia ni Túnez convencieron a los armadores: poca infraestructura, reducidos recursos y gran inseguridad ciudadana.
Las aguas de Brasil parecieron otra solución. Incluso la Xunta y el gobierno del país sudamericano anunciaron un convenio, que nunca se formalizó. Las pocas capturas hacen, por ahora, inviable la empresa.
Marcos Gago (marín)