Fuente: La Voz de Galicia, Vigo
España - Un grupo de paises liderados por Japon boicotea la retirada de los monocasco
martes 22 de julio de 2003
La discusión clave en la Organización Marítima Internacional se retrasa a diciembre
Las delegaciones están apoyadas por la industria naviera y petrolera
Un sector de los afectados presenta una factura de 90 millones al Fidac
(Pablo González | redacción)
Las medidas unilaterales tomadas por la Unión Europea (UE) para la retirada anticipada de los buques monocasco tendrán una influencia limitada si no se consigue que la Organización Marítima Mundial (OMI) haga suyas estas propuestas. De momento, la resistencia es dura y un amplio grupo de países encabezado por Japón y apoyado por los grupos de presión de la industria naviera y petrolera han conseguido que el debate que estaba en curso en la OMI se retrase hasta diciembre. El tiempo juega en contra de la seguridad marítima.
En el comité de Protección del Medio Ambiente Marino celebrado estos días en Londres, los países europeos lograron enmendar el convenio MARPOL para que los monocasco de más de 20.000 toneladas sean retirados antes del 2005, dos años antes de lo establecido en la normativa que es fruto del consenso internacional. Los que cumplan 23 años también serán eliminados. Otro logro fue arrancar la declaración de Zona Marítima Especialmente Sensible para la fachada atlántica europea, descafeinada por no ir acompañada de una prohibición al tráfico de buques con casco simple que transportan hidrocarburos pesados.
Pero la manzana de la discordia surgió a la hora de adelantar la eliminación del resto de los monocasco en el 2010 y no en el 2015, como está previsto en las directrices de la OMI. Fue entonces cuando Japón, tras recabar apoyos en un docena de países, esgrimió informes proporcionados por la industria naviera que, al parecer, demostraban que la jubilación anticipada de estos buques «provocaría una grave perturbación en el mercado».
La política de tomar todas las decisiones por consenso que reina en las reuniones de la OMI volvió a planear sobre la sede londinense del organismo y se optó por retrasar la discusión a diciembre.
Informe favorable
La demora en el debate del asunto se decidió a pesar de que la propia Organización Marítima Internacional encargó un informe a un grupo de trabajo para que evaluara las consecuencias que tendría el adelanto en el mercado del transporte de crudo.
Las conclusiones fueron claras: «La aceleración del fin de los monocasco no acarrearía problemas severos a la industria». La decisión no afectaría, por tanto, a la liquidez de los armadores a la hora de renovar su flota, ni generaría problemas de abastecimiento, argumentos enarbolados por Japón esgrimiendo informes de la patronal de los armadores y de la de las petroleras.
Contra esta doctrina, el secretario general de la OMI, William O'Neill instó a que no se tomen medidas «que pongan en riesgo el aprovisionamiento de combustible y confundan a la industria marítima».




