Fuente: Diario Vasco, San Sebastian
Espanha - Crisis de la anchoa: La flota solicita el cierre del caladero de la anchoa por la falta de recursos
XABIER GALARTZA
lunes 29 de mayo de 2006
El año pasado los arrantzales secundaron una campaña de protesta por la situación de la anchoa.
LOS DATOS
Mala costera: La flota ha protagonizado la segunda peor costera de l historia. Ha capturado 147.000 kilos cuando la media de los últimos años se sitúa por encima de los 800.000.
Recurso: Se considera que la situación es de colapso cuando se contabilizan 21.000 toneladas de recurso pesquero. La cifra facilitada por Azti se sitúa en 20.400.
Parón: La flota de bajura permanecerá amarrada y solicita el cierre del caladero y que se evite que Francia reinicie la campaña el 1 de junio.
HONDARRIBIA. DV. La flota de bajura vuelve a experimentar la misma sensación de impotencia, desolación y enojo que tuvo el año pasado a raíz de la falta de capturas por la que se está caracterizando por segundo año consecutivo la costera de la anchoa, al tratarse de los dos peores registros obtenidos a lo largo de la historia.
El resultado de las pesquisas e investigaciones que a lo largo de los últimos meses han realizado los científicos de AZTI han confirmado, muy a su pesar, las sospechas fundadas sobre la situación precaria que atraviesa el caladero al ser calificado «de colapso».
Según los datos y cálculos realizados por Azti se considera que el caladero está en condiciones de pesca para garantizar su regeneración y continuidad de las labores en próximas ediciones cuando los recursos se cifran en 33.000 caladeros. El margen que se facilita antes de entrar a cuestionarse su estado es de 28.000 toneladas, pero es a partir de menos de 21.000 toneladas cuando verdaderamente saltan las alarmas al tildar la situación de colapso.
Las últimas investigaciones arrojan que en la actualidad el caladero de anchoa en el Golfo de Vizcaya se sitúa en las 20.400 toneladas, 600 por debajo del mínimo recomendado.
De ahí, que la primera e inmediata solución que se propone para evitar un mayor deterioro es el cese de las labores pesqueras. Toda la flota del Cantábrico se ha comprometido a permanecer amarrado, en pos de que se busque una solución al conflicto. A lo largo de la próxima semana tienen programado mantener varias reuniones con el Ministerio de Pesca. Las principales reivindicaciones que los arrantzales pretenden trasladar en estos momentos son que se ordene el cierre oficial del caladero y se faciliten indemnizaciones para compensar el grave desajuste.
La próxima reincorporación de la flota francesa a la costera de la anchoa el 1 de junio se considera una grave amenaza al considerar que se corre un alto riesgo de que desaparezca el recurso por completo, como ha ocurrido con otras especies en el entorno como la merluza.
«Quizá para cuando la Unión Europea se decida a declarar el cierre de la pesca de la anchoa como hizo el año pasado puede ser muy tarde, ya que esto podría ocurrir dentro de un mes. La reunión en Bruselas para tratar este tema está previsto que se produzca entre los días 14 y 16 de junio, luego es preciso esperar a la valoración científica antes de que se pronuncien los políticos»,comenta el abad mayor, Emazabel.
Medidas urgentes
Para los arrantzales es preciso que se tomen medidas de urgencia, por eso exigirá al gobierno español que presione a Francia para evitar que sus barcos contribuyan a acentuar la crisis.
La flota de barcos pelágicos galos tiene capacidad para localizar y capturar a la anchoa a grandes profundidades, mientras que los pescadores de bajura tradicional sólo pueden acceder cuando el banco de pesca se sitúa cerca de la superficie.
Para Emazabel es incongruente que «una país que tiene el 90% de la cuota disponga de 189 barcos y otro como es el caso de Francia que con el 10% emplea 83 barcos pelágicos para faenar en la anchoa. Hay que empezar por corregir esta situación por el bien de los recursos».
La flota de bajura exige responsabilidades a las autoridades políticas que permitieron la apertura del caladero, a pesar de disponer de datos en los que se exponía la delicada situación en la que se encontraba. «Este año nadie debería haber pescado anchoa, ha sido un gran error, ya que se han antepuesto los intereses políticos a los naturales. Por eso ahora es el momento de pedir responsabilidades a quienes tomaron esta decisión, al quedar demostrado que ya no hay recursos suficientes», exige el abad mayor.
Este año en Hondarribia se han capturado 147.000 kilos de anchoa cuando la media se situaba por encima de los 800.000. Los barcos locales de cacea son los únicos que han podido esquivar este temporal. Mañana se harán por tres semanas a la mar rumbo a aguas del Atlántico.









