Fuente: La Voz de Galicia, Vigo

Espanha - El calentamiento del mar en Galicia propicia la llegada de especies tropicales

El Instituto Oceanográfico detecta una subida de la temperatura del Atlántico de

R. Romar

martes 20 de noviembre de 2007

Fecha de publicación: 19/11/2007
La Tierra se calienta, pero el mar también. Si la temperatura del aire en Galicia se está elevando a un ritmo de casi 0,5 grados por década desde los años setenta, las aguas próximas a la comunidad tampoco escapan a este fenómeno. Una investigación realizada por el instituto de Investigacións Mariñas de Vigo, dependiente del CSIC, y en el que se analizaron series históricas ha constatado que la temperatura superficial del agua oceánica próxima a Galicia -menos de 50 millas- ha experimentado un incremento de un grado en los últimos cuarenta años (1960-2006).

«É un aumento moi significativo e importante, e en concreto é espectacular o incremento que se ten experimentado nos últimos trinta anos, que foi bárbaro», confirma el investigador Xosé Antón Álvarez Salgado, el responsable de un estudio que forma parte de los encargados por la Consellería de Medio Ambiente para conocer los posibles impactos del cambio climático en Galicia.

Frente a las Rías Baixas, a menos de 50 millas mar adentro, la temperatura media anual del agua aumentó desde los 15,22 grados en 1950 hasta los 16,16 del 2006, con un margen de error muy escaso en la medición. Un calentamiento similar no se había observado desde el denominado Período Cálido Medieval, un lapso de tiempo transcurrido entre el 850 y el 1250 que dejó un tiempo cálido poco común en Europa y que coincidió con un período de gran actividad solar. Sin embargo, existe una importante diferencia que da un mayor valor a la medida obtenida ahora: entre el año 0 y el 1.000, el máximo cálido, la temperatura del agua se elevó en torno a un grado y medio, cuando en la actualidad, en poco más de cuarenta años, el incremento registrado ya es de un grado.

Aceleración

«O verdadeiro problema -constata Salgado- é a velocidade en que está aumentando a temperatura». Pero, qué consecuencias tendrá este fenómeno. La subida del termómetro de un grado en el agua no es un tema menor. Por un lado, porque un océano más cálido tiene una consecuencia directa en los patrones del clima. El primer aviso ya se dio hace más de un año con la irrupción de la tormenta tropical Delta en Canarias, donde tradicionalmente las aguas frías de la zona no tienen capacidad para provocar efectos meteorológicos de estas características. Un agua más caliente altera el régimen de precipitaciones, ya que las tormentas se retroalimentan y refuerzan cuando se encuentran con este caldo de cultivo propicio. El riesgo, por tanto, de que que Galicia experimente en el futuro borrascas más fuertes o incluso tempestades ciclónicas es mayor. Será una comunidad más vulnerable, aunque la medida en que puede llegar a serlo y el plazo en el que se podrían desatar fenómenos meteorológicos extremos es algo que aún tendrán que determinar los expertos. La amenaza, en cualquier caso, existe.

Otra consecuencia de la mayor calidez del mar será una pérdida de productividad de las aguas. Las más calientes son menos propicias que las frías para la generación de fitoplancton, el alimento esencial para el funcionamiento de la cadena trófica. «A productividade na proliferación primaveral pode decrecer de forma sustantiva», sostiene el investigador del CSIC Xosé Antón Álvarez Salgado, quien advierte de que los datos del estudio son lo suficientemente robustos como para tenerlos en cuenta.

Otro efecto es la irrupción en Galicia de especies propias de aguas tropicales, un fenómeno que ya se ha empezado a detectar en los últimos años.