Fuente: lista-oannes

EVOLUCION DEL CONSUMO EN ESPAÑA

ALICIA LANGREO NAVARRO

domingo 22 de diciembre de 2002

"El consumo de productos de la pesca en España, con una media en torno a 30 kilos por habitante y año, dobla la media comunitaria, unicamente superada por Dinamarca. A escala mundial solo superan el consumo español ademas de Dinamarca, Islandia, las Islas Feroe y Japon.

Según la FAO, los incrementos de consumos per capita se estabilizaran en un maximo de 20/40 kilos/año. Tras una caida al final de los años ochenta, el consumo español inicio una subida que se mantuvo hasta 1994, año en el que empezo a caer alcanzando un minimo en 1997, para luego repuntar. En 2000 el consumo total de productos de la pesca era el mayor desde 1987. El consumo de pescado fresco era superior al de inicios de los años noventa, pero inferior en casi un 10% al de 1994; por el contrario, el congelado mantiene una caida continua desde 1987, aunque desde 1997 esta estacionado entre 150 y 160 millones de kilos; paralelamente, el consumo de platos preparados derivados del pescado ha subido mucho (60% entre 1994 y 1999).

Los rasgos mas importantes del comportamiento del consumo son:

Incremento del consumo entre 1989 y 1994 en mas de un 8%. Ese ultimo año se inicio una caida que alcanzo el minimo en 1996/97, momento en el que inicio un repunte. El consumo total ha subido.

El consumo de pescado congelado cae continuamente entre 1987 y 1998, con algunos repuntes. Considerando los platos preparados la caida se reduce.

El consumo de pescado fresco cayo entre 1988 y 1990. A partir de ahi inicia una subida hasta 1994, año en el que empieza una caida que alcanza su punto minimo en 1997. En el año 2000 en consumo es sensiblemente inferior al de mitad de los noventa a pesar del repunte.

Las conservas de pescado han experimentado un incremento continuo, de forma que el consumo de 2000 multiplico por mas de 2,5 el de 1987. La buena calidad y la innovacion juegan un papel importante en este aumento.

Nuevas tendencias en el consumo y la comercialización de los productos de la pesca

El consumo de mariscos, crustaceos y moluscos subio de 1987 a 1992 mas de un 30%, cayó en 1993, se mantuvo entre 310 y 316 millones de kilos sin apenas moverse unos años, para iniciar una nueva subida en 1998 y situar al año 2000 como el de mayor consumo del periodo.

Entre los productos de la pesca el mayor consumo corresponde al pescado fresco, con el 45,6% del total en 2000. El año 1994, el de maximo consumo, este segmento supuso el 51% del consumo total de productos de la pesca.

Otra cuestion de interes es la evolucion del consumo per capita que era de 30,5 kilogramos en 1987, el 28,6 en 1997 y el 32,5 en 2000. Dentro del consumo total de productos de la pesca, el pescado fresco alcanza casi 15 kilos por persona y año (casi 2 mas que hace tres años); y el de mariscos, moluscos y crustaceos frescos en 9,6, muy por encima de los 5,3 kilogramos de 1997.

El consumo total de carnes, producto sustitutivo del pescado, sube ligeramente en cantidades absolutas entre 1987 y 1997, cayendo algo hasta 1999 en kilos per capita, de 66,9 a 64,9. En este periodo baja el consumo de carnes frescas provenientes de todas las especies con excepción del porcino, cuyo consumo per capita pasa de 9,3 kilogramos a 11,6. Sube significativamente el consumo de transformados. No parece que se haya producido un trasvase; posiblemente este comportamiento este ligado a la caida del consumo de alimentos con proteinas en todos los países europeos. Aunque apenas hay cifras estadísticas de referencia por el momento, cabe citar que la caída del consumo de vacuno debida a las "vacas locas" repercutio bien en la caida global de las carnes o en el aumento de porcino, pollo y ovino, pero apenas se noto en el consumo de pescado.

Las especies de mayor consumo son las sardinas y boquerones seguidos de merluzas y pescadillas. A lo largo de los noventa, estas últimas especies han desplazado a las primeras. Aquí hay que ver por un lado el factor precio y por otro los efectos de las campañas de consumo de pescados azules institucionales y por las recomendaciones sanitarias. El consumo de ambas gamas es muy similar en los hogares, pero en hosteleria se decanta por las sardinas y boquerones. El consumo de la merluza y pescadilla congelada ha caído mucho desde los primeros años noventa, en la actualidad supone el 55% del consumo congelado frente a cerca del 70% de finales de los años ochenta.

Otro aspecto importante es el incremento del numero de especies que entran en el mercado español lo que tiende a modificar la estructura del consumo.

Ademas de las especies señaladas, son importantes el lenguado (30,68 millones de kilos), el salmon (30,29 millones de kilos) y el bacalao (26,22 millones de kilos). Respecto a los mariscos, crustaceos y moluscos hay que reseñar la caída del congelado y el aumento del fresco, que supone el 62,2%.

La estructura del consumo de los productos de la pesca se caracterizan por una posición dominante del consumo en los hogares (75,28%). Sin embargo, en este terreno también es detectan cambios importantes:

Entre 1987 y 2000 el peso del consumo en los hogares ha caido desde el 82,4% al 75,28%. En correspondencia, el consumo en hosteleria ha pasado del 14,83% al 21,8%. Cabe citar que este es uno de los productos cuyo consumo es mas alto en hosteleria y con tendencia creciente. En buena medida se trata de consumo de calidad ligado a ofertas gastronomicas y celebraciones.

El pescado fresco se consume en un 80% en los hogares, participacion que ha bajado, y el congelado en un 72,7%.

Hay una tendencia a la caida del consumo de congelado en los hogares, en parte sustituido por elaborados congelados y pescado preparado refrigerado.

El pescado congelado es el unico que se destina en una cantidad considerable al canal institucional (casi 12%).

Por areas geograficas, el mayor consumo de pescados y mariscos en los hogares se localiza en Galicia con casi 29 kilos por habitante y año, seguida muy de cerca por Asturias; las areas de menos consumo son Baleares, Canarias y la Comunidad Valenciana. Es un consumo ligado a la calidad de la oferta y la imagen de gastronomia tradicional de calidad.

El consumo en las areas metropolitanas es algo superior al del conjunto del pais: 24,45 kilos por habitante y año frente a 23,41 kilos, debido al peso de los grandes nucleos urbanos en el interior y en el Mediterraneo. Tambien se detecta una variacion en el consumo segun el tamaño del habitat, de los 20,8 kilos por habitante y año en los núcleos menores de entre 2.000 y 10.000 habitantes a los 25,59 kilos de los superiores a 500.000.

El consumo de pescado y la opcion entre fresco y congelado varia segun las condiciones de éstos:

El consumo de pescado total es superior en los hogares donde el ama de casa no trabaja fuera del hogar, 24,92 kilos por habitante y año frente a 18,28 en los hogares donde el ama de casa trabaja fuera del hogar.

En los hogares donde la mujer no trabaja fuera del hogar es proporcionalmente mayor el consumo de pescado fresco.

El consumo de pescado en kilos por habitante y año es superior en los hogares sin niños (28,22 kilos) frente a 17,36 kilos en los hogares con niños menores de 6 años y 19,13 kilos cuando los niños tienen más de 6 años.

ALICIA LANGREO NAVARRO