Fuente: Diario Digital Andalucia
Las necesidades de reactivación del sector pesquero de Andalucía
martes 21 de marzo de 2006
Las necesidades de reactivación del sector pesquero de Andalucía
1. Situación general de la pesca en Andalucía: Principales obstáculos
- El alza de los precios del combustible
No siendo este factor exclusivo del sector de la pesca, su incidencia en el coste de explotación de los buques de pesca es notable, con mayor repercusión de la flota de arrastre. Los precios del gasóleo pesquero han experimentado un alza del 100% en los últimos dos años.
Las ayudas instrumentadas a favor de los armadores para paliar la situación bajo la directiva de ayudas “de mínimis” son insuficientes para amortiguar el impacto de la subida.
- La falta de Acuerdo de Pesca con Marruecos
El sector pesquero andaluz ha mantenido una elevada dependencia de las posibilidades de pesca en Marruecos. Hasta el año 1999 faenaban en el país vecino más de 200 barcos con base en los puertos de Andalucía, en todas principales modalidades de pesca: arrastre marisquero y no marisquero, cerco, palangre y pesca artesanal. La falta de Acuerdo en el período 1999-2006 ha acrecentado las dificultades del conjunto de la flota andaluza y ha debilitado la actividad productiva en el entorno de los 25 puertos pesqueros andaluces. Todo ello pese a haber causado baja más del 60% de los barcos que pescaban en Marruecos.
- La comercialización de la pesca
o La insuficiente cultura empresarial dirigida a producir sólo lo que se vaya a vender en condiciones óptimas. Aunque se han producido avances en algunos puertos, los productores siguen estando aun en gran medida en manos de los mayoristas
o La competencia desleal que provocan el pescado procedente de otros países en condiciones de desigualdad de tallas comerciales y sin la debida diferenciación que permita a los consumidores apreciar el valor de la pesca local. Diferencias de tallas entre el Mediterráneo y el Atlántico en especies que compiten en los mismos mercados, la competencia de la merluza de Boston sobre la pijota de la costa andaluza, la comercialización de la pesca de la flota marroquí, son ejemplos de obstáculos para que los barcos tengan los resultados adecuados y motivo del rechazo de los marineros a continuar en este sector.
- La falta de armonización de la pesca en el Mediterráneo
La flota andaluza respeta la normativa española exigente y comprometida con la sostenibilidad de los recursos pesqueros y en consecuencia opera en desigualdad con las flotas de otros países comunitarios, con la flota marroquí, con la presencia en el caladero de redes de enmalle a la deriva, etc.
- El ajuste de la flota a las posibilidades de pesca
Las dificultades anteriores coinciden en el tiempo con la finalización de un programa de ayudas a las intervenciones con finalidad estructural en el sector de la pesca cofinanciado con los fondos europeos del IFOP (2000-06)
2. La concertación entre la Administración y el sector en la búsqueda de soluciones
El sector cada vez adquiere mayor conciencia de que el alza de los precios del combustible no tiene un carácter coyuntural y que el mantenimiento de un sector altamente subvencionado tiene un final próximo.
Fruto de estos trabajos conjuntos entre la Administración y los propios pescadores a través de sus representantes se han identificado una serie de medidas inmediatas que eviten impactos traumáticos en las zonas costeras dependientes de la pesca y, con ello, ayuden al tránsito del sector hasta alcanzar la fortaleza de la competitividad.
El trabajo de concertación, sensibilización y adopción de las medidas correctas no se ha visto influenciado por incidentes puntuales acaecidos en algunos puertos con motivo de la desesperación de algunos pescadores que les ha llevado a protagonizar acciones de protesta.
En ningún caso el Gobierno Andaluz promoverá, compartirá o permitirá salidas que no vayan en la dirección correcta de preservar el único bien de los pescadores que es el caladero y sus recursos pesqueros.
3. Las medidas nacionales de reactivación del sector
Dentro de as posibilidades que ofrece la Política Pesquera Común, el sector pesquero de Andalucía precisa de la adopción urgente de una serie de medidas. Dependiendo de su naturaleza, tienen una dimensión regional, estatal o comunitaria.
a) Medidas de competencia regional.
Entre estas figura la lucha y erradicación de las actividades de pesca ilícitas dentro de las aguas interiores, la mejora de la comercialización de los productos de la pesca a través de distintivos de calidad de la pesca desembarcada por la flota andaluza o la concesión de las ayudas al sector programadas en el actual IFOP con la mayor eficiencia y agilidad.
b) Actuaciones de alcance estatal.
Son básicamente:
La gestión de las ayudas permitidas por la Comisión Europea bajo el régimen “de mínimis”
La erradicación de las actividades de pesca ilegal por fuera de las aguas interiores.
La resolución de los conflictos en la pesca que realiza la flota andaluza en las cercanías de la frontera marítima con Portugal.
La armonización de las condiciones técnicas de pesca entre España y Portugal en la zona atlántica del Golfo de Cádiz.
el fomento de la pesca experimental con arreglo a las posibilidades del Reglamento 2792/99 (IFOP)
Las medidas de ámbito nacional de promoción de los productos de la pesca.
4. Las necesidades de apoyo comunitario a la reactivación del sector pesquero andaluz
Incremento de las ayudas “de mínimis”
Las ayudas “de mínimis” al alcance de la flota pesquera andaluz no han llegado a cubrir ni el 1% de la factura del gasóleo de los últimos dos años y, por tanto, se han considerado insuficientes para paliar mínimamente el impacto de fuerte alza de los precios en tan poco tiempo. Por ello se precisa de la mejora de las posibilidades de ayudas permitidas por la Unión Europea para el caso concreto del sector pesquero, donde los consumos de combustible llegan a suponer en modalidades como la de arrastre hasta el 30% del coste de operatividad del barco.
Nuevas ayudas para promover el ahorro de combustible
El Gobierno andaluz trabaja en un proyecto de Orden sobre articulación de una nueva línea de ayudas dirigida a los armadores de los buques de pesca para fomentar inversiones en innovaciones tecnológicas que repercutan en el ahorro de combustible y en la mejora de la rentabilidad de las operaciones de pesca. La propuesta incluye, entre otras innovaciones, el primer cambio de arte que derive en un método de pesca que consuma menos combustible y ello pueda acreditarse mediante aval científico suficiente. Se precisa el apoyo de la Comisión Europea a la articulación de esta medida.
Entrada en vigor del Acuerdo de Pesca con Marruecos
Los pescadores andaluces han acogido con satisfacción el acuerdo de pesca alcanzado en Bruselas el 28 de julio del pasado año por varios motivos:
q La vuelta a la normalidad de la cooperación y de las relaciones pesqueras beneficiosas para ambas partes, tras una interrupción que nunca se había producido con anterioridad de más de seis años.
q Los beneficios en la sostenibilidad en particular del caladero Atlántico del Golfo de Cádiz.
q La revitalización de localidades pesqueras fuertemente vinculadas a la pesca, que han sufrido la falta de acuerdo, con el caso del municipio de Barbate.
No obstante, se precisa su urgente ratificación por ambas partes y su entrada en vigor, y la resolución de algunas lagunas técnicas que permitan el regreso de los barcos con toda la seguridad y garantías de eficacia.
Además la Comisión Mixta celebrada en Rabat el 27 de enero abrió una nueva posibilidad de cooperación como son las Asociaciones Temporales de Empresas, que puede aportar nuevos beneficios para ambas partes. Es de interés para la flota andaluza la mayor promoción de esta nueva oportunidad de pesca por parte de la Comisión Europea.
Mejora de las ayudas a la adaptación de capacidades de la flota
A medida en que los barcos tienen un menor tamaño, las actuales ayudas al desguace pierden el interés para los propietarios de los barcos. Muchos de ellos mantienen los buques trabajando en condiciones de nula rentabilidad en espera del posible incremento de las ayudas que permita el nuevo Fondo Europeo de la Pesca 2007-13. La opción del amarre de los barcos no está a su alcance, por cuanto en el momento de solicitar las ayudas el barco tiene que acreditar una actividad en los últimos dos años. Esta situación precisa ser corregida, a través de las medidas legislativas y las intervenciones que sean oportunas.
El Fondo Europeo de la Pesca debiera considerar como gasto elegible los compromisos de ayudas al desguace que se pudieran adoptar en 2006 sin perjuicio de su pago en 2007.
Las condiciones de pesca en el Mediterráneo
La flota andaluza precisa de los esfuerzos de armonización de las condiciones de pesca en el Mediterráneo y la aprobación de medidas tendentes a evitar el progresivo deterioro de sus recursos. El Gobierno andaluz y español han impuesto a su flota exigencias de pesca responsable y sostenible que no comparten otras flotas.
La Comisión Europea y la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo conocen de primera mano los conflictos existentes, que perjudican a los barcos que respetan la legalidad. La medida prevista en el Acuerdo de Pesca con Marruecos para favorecer la retirada de las redes de enmalle a la deriva que utiliza la flota marroquí constituye una medida positiva en esta dirección.
Tallas biológicas y comerciales
Las diferencias entre tallas de capturas y de comercialización, y la competencia de especies pesqueras de apariencia similar entre ellas sin la suficiente diferenciación, condicionan los resultados de la comercialización de la pesca realizada por la flota andaluza. Se precisa en este punto, dentro del respeto a la libre competencia que rige en el mercado único y de libre comercio en el orden internacional, corregir desventajas en los mercados de la pesca local.
En Andalucía existen dos caladeros, el Mediterráneo y el Golfo de Cádiz, cada uno de los cuales cuenta con una reglamentación específica.
Concretamente, el Reglamento 850/98 del Consejo, de 30 de marzo de 1998, para la conservación de los recursos pesqueros a través de medidas técnicas de protección de los juveniles de organismos marinos, establece las dimensiones mínimas de determinadas especies pesqueras y las mallas mínimas permitidas en Golfo de Cádiz, mientras que el Reglamento 1626/94, de 27 de junio de 1994, por el que se establecen determinadas técnicas de conservación de los recursos pesqueros en el Mediterráneo, fija las tallas y mallas mínimas en el caladero Mediterráneo.
Ambos Reglamentos y su desarrollo en la normativa nacional recogen la misma malla mínima para la modalidad de arrastre y cerco, existiendo sin embargo diferencias, a veces notables, en las tallas mínimas biológicas entre el caladero Mediterráneo y el Atlántico, lo que además origina importantes problemas en el desarrollo de las funciones de control e inspección, al encontrarse en los mismos mercados especies con diferentes tallas mínimas en función de la zona litoral de captura.
A fin de profundizar en el conocimiento científico de la biología de las principales especies de interés comercial de nuestro litoral, la Consejería de Agricultura y Pesca suscribió un Convenio de Colaboración con el Instituto Español de Oceanografía, para la realización de un estudio de los parámetros biológicos (crecimiento y reproducción) de diversas especies de interés pesquero en aguas del Golfo de Cádiz y surMediterráneo andaluz. Entre las especies estudiadas se encuentran las que son objetivo de las pesquerías de arrastre (merluza, salmonete, lenguado, gamba) y de cerco (boquerón y sardina)
Este estudio concluye que desde el punto de vista del crecimiento no se observan diferencias significativas a ambos lados del Estrecho de Gibraltar, existiendo también notables similitudes en cuanto a los aspectos reproductivos, es decir no existen diferencias apreciables en la tasa de crecimiento ni en la talla de madurez sexual de las especies estudiadas en ambos caladeros.
A la vista de estos resultados, no parece justificada la diferencia legal de tallas mínimas biológicas entre ambas zonas, por lo que podría plantearse la revisión de alguna de las tallas mínimas vigentes en el Golfo de Cádiz, buscando una homogeneización con el caladero Mediterráneo, lo que evitaría discriminaciones entre flotas de distintos caladeros que trabajan con las mismas mallas y permitiría una mejor gestión y control de los recursos pesqueros.









