Fuente: La Prensa, Ciudad de Panama
Panama - Manglares: ecosistemas desconocidos
Jorge Morales
lunes 29 de enero de 2007
Zonas malolientes, criaderos de chitras y mosquitos, almacenadores de basuras, etc., pueden ser algunos de los atributos dados a los bosques de manglares por personas ajenas al conocimiento de estos magníficos ecosistemas. Sin embargo, si llegara a preguntar ¿para usted, qué representan los árboles de manglar? un pescador de alguna comunidad pesquera, a resumidas cuentas y con seguridad le respondería "estos árboles sustentan nuestra pesca". Y no es para menos, ya que de estos complicados sistemas ecológicos dependen muchas especies de peces que forman parte de la pesca artesanal e industrial.
Muchos de los panameños desconocen a plenitud las funciones que estos bosques realizan en la naturaleza y el valor incalculable para los seres humanos. Es precisamente esta ignorancia lo que ha llevado a la deforestación sin medida de este conjunto de árboles costeros. Actualmente la cobertura de manglares en todo el país se está reduciendo de manera acelerada; hoy vemos áreas como Cuatro Altos, la entrada de la ciudad de Colón, la entrada a Punta Galeta en la provincia de Colón, Guararé, en Los Santos y el retén en la provincia de Herrera (solo por mencionar algunos sitios), los cuales son fuertemente afectados debido a múltiples acciones antropogénicas logrando así, consecuencias negativas irreversibles para el medio ambiente, y para la población. Habrá que recordarles a nuestros amigos "destructores de mangle" la existencia de la antigua zona de manglares, que hoy es el desierto de Sarigua.
Pienso que en gran parte la poca divulgación de la importancia de conservar los manglares ha hecho que los panameños simplemente admiren este ecosistema como un desecho de la naturaleza. Si iniciáramos una campaña en aras de ampliar (o más bien cambiar) la perspectiva de la población panameña acerca de manglares, utilizando cualquier forma de comunicación y, que en ella se subrayara, que los manglares amparan las grandes y pequeñas pesquerías, que de ellos depende en gran parte la salud del segundo ecosistema de mayor biodiversidad, los arrecifes de corales, que además de peces estos bosques albergan otros grupos de especies como: aves, insectos, reptiles, mamíferos, orquídeas, etc., que siendo su distribución a lo largo de las costas y a manera de barrera podrían brindarnos una excelente protección contra las enormes olas o los fuertes vientos y que también, por la propiedad esponjosa de sus suelos podría absorber gran cantidad de agua depositada por las fuertes lluvias y de esta manera evitar inundaciones, en otras palabras, si diéramos a conocer las funciones más relevantes de este ecosistema para el medio ambiente, hoy día tendríamos una extraordinaria cantidad de personas poniendo en práctica una amplia variedad de esfuerzos por mantener intacto este sorprendente ecosistema.
El auto es biólogo ambiental








