Fuente: La Industria, Chimbote
Peru - Chimbote: De ripley! por deuda de juego de 238 dolares jueza ordena liquidar Tucchisa
martes 23 de septiembre de 2003
No es broma... 1,665 trabajadores quedarían en la calle
72 cajas con envases de conserva vacíos, una deuda por 237.88 dólares de un típico juego de casinos y un Poder Judicial inefable, son los elementos de esta trágica situación que devendrá en que 1.665 personas que dependen de la fábrica autogestionaria Tucchisa se queden en la calle tras la orden de la jueza del Cuarto Juzgado Laboral, Lola Emérida Peralta García, que sentenció por la liquidación del centro laboral donde se producen conservas de pescado.
Los 83 socios de la empresa autogestionaria Tucchisa no se explican de qué manera un simple caso de deuda generado en 1989 entre el administrador de aquella época, Fiorani Izaguirre Paredes, y su primo y cliente, Jorge Chávez Pardo, por 72 cajas con envases vacíos y que -según el actual presidente de Tucchisa, Constante Enríquez García- fue tasado en 237.88 dólares, haya puesto en jaque a toda una comunidad laboral.
"Nosotros pagamos esa deuda a Jorge Chávez. En total se estableció que se le pagaría 7 mil dólares en dos armadas; hace un año se le entregó la mitad y apenas hace un mes y medio la segunda cancelación. Se firmó un acuerdo de cancelación de deuda y Jorge Chávez retiró la denuncia. Sin embargo, en el juzgado laboral se viene aplicando una legislación errónea que estipula una deuda por 78 mil dólares", explicó un atribulado Constante Enríquez.
. INDECOPI Y SUNAT SIN PIEDAD APARENTE
En otro momento, Enríquez García indicó que entidades como Indecopi y Sunat han participado de manera sesgada y con fuerza inusitada para lograr que se proceda a la liquidación de Tucchisa.
"Se supone que al demostrar voluntad de pago, Sunat e Indecopi deberían allanar el camino para la cancelación de una deuda. Aquí se propuso y se solicitó el fraccionamiento, sin embargo nos lo negaron. Al parecer existe la consigna de destruir los puestos de trabajo, dejar en el desamparo a cientos de familias y hacerse de la empresa por intereses subalternos", señaló el trabajador conservero.
En este punto, el presidente del directorio de Tucchisa mencionó que, para salvaguardar su patrimonio, 12 trabajadores formaron una tercería que es aceptada en primera instancia pero que, finalmente, ante las presiones de los acreedores, fue declarada improcedente.
En ese lapso es que la Sunat llama a la Junta Acreedora y nombra al presidente de la Junta Liquidadora. "Pero eso no es correcto pues ellos fueron catalogado por Indecopi como acreedor de cuarta categoría, es decir, si se liquidara la empresa ellos no cobrarían nada. Esto nos parece sumamente extraño y apelaremos a todo lo que esté a nuestro alcance para salvar nuestro medio de vida", apuntó.
Otro agravante más, explicó el conservero, es que Sunat siendo una entidad del Estado y acreedor de Tucchisa se presenta como único postor al remate.
"Además, no puede aplicar el Artículo 703 del Código de Procesos Civiles, ya que este caso se originó y procesó con la ley antigua; sin embargo, la jueza ha aplicado la ley actual y en vista de ello es que anula todo pues la ley no es retroactiva". (OChP)




