Fuente: Expreso, Lima
Perú - Cuotas y canon a la pesca de anchoveta
martes 1 de mayo de 2018
Perú - Cuotas y canon a la pesca de anchoveta
30 de abril del 2018
Rafael Hidalgo (Columnista Invitado - Diario Expreso)
En el segundo semestre del 2018 se vencerán las cuotas para la pesca de anchoveta fijadas por el Decreto Legislativo 1084 (ley de Cuotas Pesqueras), que señala “la vigencia de los contratos será de 10 años”. No obstante, la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), Elena Conterno, sostiene que esta ley “se mantendrá vigente hasta que una nueva norma con rango de ley decida derogarlo”. Dicho de otra manera, le corresponde al actual Congreso la tarea de la renovación de estas cuotas a menos que quieran que se mantenga el ‘statu quo’.
En la SNP se agrupan las seis pesqueras (G-6) que controlan casi la totalidad (93%) de las cuotas: TASA (grupo Brescia, antes grupo Galsky), Copeinca (acreedores de China Fishery Group, antes grupo Dyer), Pesquera Exalmar (grupo Matta y Sebastián Piñera), Pesquera Diamante (grupo Ribaudo y Enfoca), Pesquera Hayduk (grupo Martínez-Baraka) y Austral Group (Austevoll de Noruega, antes Alejandro Gonzales-Venezuela). En el 2017 la harina de pescado se colocó como quinto producto de exportación del país (US$ 1,800 millones).
Esta suerte de coto de caza de gratuito se sancionó bajo el argumento de “permitir la generación de productos alternativos en conservas, congelado y acuicultura”; sin embargo, a la luz de las cifras públicas, esto no ha sucedido. No hay conservas peruanas sino chinas. Y, por ejemplo, en Exalmar la pesca de consumo directa bajó de 15 % a 8.5 % de su facturación en el período 2014-17 mientras que en Austral cayó de 22.3 % a 3.5 % en el período 2011-17. En reciente entrevista el exsecretario general de la OEA, el colombiano César Gaviria, señaló su preocupación por nuestro modelo pesquero, porque privilegia la quema de pescado para fabricar harina para alimento de ganado en lugar de priorizar la pesca para la alimentación popular.
Una manera de impulsar esta pesca de consumo directo sería -salvo mejores ideas- la de establecer una canon anual pesquero para la renovación de las cuotas otorgadas mediante una “subasta holandesa”, que no gana el 100 % de la cuota el que más ofrece, sino que se distribuye entre los que participa que pagan el promedio. Este canon podría financiar los muelles para pescadores artesanales, la investigación tecnológica, el desarrollo de la acuicultura, etc.
Rafael Hidalgo








