
Fuente: La Republica, Lima
Peru - Hugo Arevalo, presidente de Imarpe: Hay que proteger la anchoveta
viernes 11 de enero de 2002
Por MARÍA L. PALOMINO
El presidente del Instituto del Mar Peruano, almirante Hugo Arévalo Escaró,
señaló que a partir de marzo o abril se presentará un ligero proceso de
calentamiento, el cual no tendrá mucha duración.
Presidente de Imarpe, Hugo Arévalo: en marzo o abril se presentará un ligero
calentamiento, pero no es el Niño.
Arévalo indicó, además, que la pesca de anchoveta se encuentra temporalmente
prohibida, salvo en la zona más norte del país, como medida de protección a
la especie, al haberse verificado una alta incidencia de juveniles de
anchoveta.
-La Sociedad Nacional de Pesquería solicitó más facilidades para la pesca
del atún. ¿Existen demasiadas restricciones?
-Se trata de una especie altamente migratoria, que por sus características
requiere de una flota especial que actualmente no tiene el país. Las medidas
que dio el sector de pesquería, a través de incentivos de carácter económico
tributario, fueron con la finalidad de poder interesar a los inversionistas
y también a los armadores extranjeros de tal forma que pongan sus
embarcaciones de pesca a disposición y puedan descargar en nuestras
instalaciones procesadoras de atún.
-¿Las embarcaciones nacionales no tienen la capacidad necesaria para extraer
el atún?
-La realizan pero en forma limitada, aunque hay flotas de mayor capacidad de
bodega que pueden hacer esta labor más eficiente y de esta forma suministrar
más materia prima a las plantas procesadoras.
-¿Ud. está de acuerdo con que se brinden más facilidades?
-Este es un aspecto que actualmente lo está manejando el Despacho
Ministerial pues además el Imarpe tiene una función exclusivamente
científica y de investigación en asuntos oceanográficos e hidrobiológicos.
-Existe cierta expectativa y preocupación por una posible evolución de un
Fenómeno del NiñoÖ
-El Estudio Regional del Fenómeno del Niño, cuyo equipo de investigadores
(de Colombia, Chile, Ecuador y Perú) se encuentra actualmente en Lima (la
Comisión Científica de la CPPS), está realizando una evaluación de las
condiciones actuales existentes en el Pacífico sur oriental. Hace seis meses
terminamos un crucero oceanográfico orientado a determinar las condiciones
ambientales que pudieran darnos algún indicio del Fenómeno del Niño. Se
concluyó que no habría Fenómeno del Niño hasta fines del mes de enero, pero
de todas maneras acordamos reunirnos en enero acá en el Perú con la
finalidad de hacer una evaluación para los siguientes tres meses.
-¿Existe la posibilidad de que nuevamente tengamos Fenómeno del Niño?
-Recién mañana (hoy) se va a conocer el resultado del trabajo de los
investigadores de la región, pero de lo analizado hasta ahora se prevé que a
partir de marzo o abril habrá un proceso de calentamiento y justamente
estamos haciendo la evaluación para determinar la magnitud del mismo. Todos
los indicadores señalan que este será un calentamiento ligero y de no muy
larga duración.
-¿Cómo va la pesca de anchoveta en el país?
-En noviembre hubo una alteración como consecuencia de la corriente tropical
que viene del oeste, la cual provocó la dispersión de la biomasa pero poco a
poco se está normalizando. Ya en la zona más norte del litoral se está
pescando gran cantidad de adultos, es decir, anchovetas de más de quince
centímetros. Se tuvo que recomendar al Despacho Ministerial cerrar algunos
puertos en el norte del litoral, por la gran incidencia de anchovetas
juveniles, lo que se conoce como peladilla. Luego haremos una nueva
evaluación y de acuerdo a eso continuaremos con la temporada de pesca que
debe de culminar a fines de enero.
-¿Qué puertos se cerraron?
-A partir de los últimos días de diciembre cerramos por tres días desde
Chimbote hasta Supe. La semana pasada cerramos por ocho días desde Chicama
hasta el Callao. Actualmente estamos en un periodo de prohibición de la
pesca de anchoveta, dentro de estas áreas. Unicamente se permite pescar
desde Parachique, hacia el norte. Esta prohibición temporal se hace con la
finalidad de proteger la biomasa futura, es decir, a los juveniles.