Fuente: El Comercio, Lima
Peru - Las langostineras de Tumbes resurgen con apoyo de Imarpe
lunes 5 de junio de 2006
BUEN ESFUERZO.En las langostineras de Tumbes, los empresarios y los funcionarios del Estado --a través de Imarpe-- compartieron diversas investigaciones. Al final se logró vencer a la temida mancha blanca.
Plaga conocida como mancha blanca casi destruye el negocio. El año pasado lograron exportar unos cincuenta millones de dólares
Corría 1999 y, luego de importantes años de buena producción, la actividad langostinera en Tumbes fue afectada tremendamente. A los destrozos ocasionados por el fenómeno de El Niño de 1998 en algunas instalaciones de producción, se sumó un virus que hasta ese momento no era conocido por los langostineros de Tumbes. Su nombre: mancha blanca.
Ese virus redujo al 10% la producción langostinera y solo quedó un 15% de las hectáreas cultivadas con langostinos en esta zona de frontera. Es en ese momento cuando técnicos del Instituto del Mar del Perú (Imarpe), de la mano con el empresariado local, decidieron enfrentar el problema, con el objetivo de que no terminara esta pujante actividad acuícola que daba trabajo a miles de tumbesinos.
¿Y cómo se afrontó el problema? Se investigó el virus y se descubrió que era posible 'convivir' con él, siempre y cuando se cumplan ciertos estándares de calidad en cuanto al agua, las semillas, la alimentación, técnicas de cría, así como el monitoreo de la calidad del ambiente de cultivo.
Así se impulsó un plan piloto de investigación que desarrollaba cuatro proyectos de cultivo intensivo con empresas langostineras. Estas iniciativas implicaban la instalación de sistemas llamados intensivos, bioseguros y extensivos, los cuales si bien generaban una mayor productividad, también significaban mayores costos para ser implementados, según explicó el director de Investigaciones de Acuicultura, Gestión Costera y Aguas Continentales de Imarpe, Víctor Yépez Pinillos.
En el caso concreto de los sistemas bioseguros, el especialista indicó que se trabaja con semillas que no contienen el virus de la mancha blanca mediante la utilización de sistemas de oxigenación y aguas del subsuelo, siendo lento el recambio de aguas. De esta manera se mantienen los parámetros necesarios para evitar la muerte del langostino. El costo de estos sistemas bordea los 75 mil dólares por hectárea.
BENEFICIOS
El empresario langostinero Ernesto Quiroz Manucci señaló que la recuperación del sector ha permitido que en el año 2005 se exportara unos 50 millones de dólares en langostinos a los mercados de Europa y Estados Unidos. "El 70% de área sembrada da una buena producción y ahora hay 14 empresas que se dedican a la actividad langostinera en esta zona fronteriza del país", manifestó.
Recordó que entre los años 1996 y 2003 muchas empresas langostineras quebraron y que ahora esta misma actividad brinda trabajo a un 30% de la población económicamente activa de Tumbes, ya sea directa o indirectamente.
Gracias al éxito de esta experiencia, el Imarpe decidió presentarla como postulante al concurso Buenas Prácticas Gubernamentales que desarrolla la organización no gubernamental Ciudadanos al Día.
Todo comenzó en China
El virus de la mancha blanca apareció en China, entre 1993 y 1994. En el 1993 se detectó en Japón y Tailandia, y luego en Taiwán, India, Indonesia, Sri Lanka y Malasia. En 1995 se detecta por primera vez en Estados Unidos y después llega a Centroamérica. En Ecuador aparece después.
De las 3.800 hectáreas de cultivo de langostino que había en 1999 en Tumbes, se disminuyó a 500 hectáreas en el 2001 debido a los efectos de la mancha blanca. En ese mismo lapso las exportaciones bajaron de 50 millones a tres millones de dólares. Felizmente la capacidad exportadora se ha recuperado.








