Fuente: Correo, Lima

Peru - No canibalicemos el recurso anchoveta

Salomón Manzur Salgado

miércoles 12 de abril de 2006

El Perú, poseedor de uno de los mares más ricos del planeta, actualmente detenta una magnífica posición estratégica en la actual coyuntura internacional, al mantener su liderazgo como productor de harina y aceite de pescado: 8’600,000 TM de extracción, 2’000,000 TM de producción de harina de pescado, que generaron ingresos por US$1’100,000.
El Perú viene intentando hace varios años establecer algo parecido al sistema chileno de cuotas individuales para reducir la extracción por parte de las empresas pesqueras del recurso anchoveta, coincidente con la recomendación de la FAO. Sin embargo, la implementación de este sistema resulta difícil por cuanto no se ha logrado un consenso en los criterios de aplicación por parte de los actores involucrados, al punto de que el ministro de la Producción ha manifestado que no tomará ninguna decisión sobre este tema y ha preferido dejarlo en manos de los agentes económicos.
Mientras tanto, el Estado debería recurrir a mecanismos de emergencia para reducir la presión sobre el recurso anchoveta, cada vez más amenazado por la descomunal flota existente.
En estas circunstancias, es conveniente analizar el protagonismo del Perú en el rol internacional, que podría llevarlo a regular los precios internacionalmente, en similar situación a la industria petrolera organizada en la OLP, con la ventaja de que el Perú no necesita interactuar con otros países productores, ya que la demanda es superior a la oferta.
El precio actual de la harina prime en el mercado internacional alcanza los US$850 y sólo China demanda más de 2’000,000 TM. Si partimos de una cuota permisible anual de extracción de 5’000,000 TM, los precios podrían tener una proyección interesante alcanzando quizás US$1,350 por TM de harina prime, con la consecuente alza de las demás harinas y aceite de pescado.
Esta reducción de la cuota anual permisible traería los siguientes beneficios:
1.- Habiendo la harina de soya dejado de ser competencia o sustituto en la crianza de peces, y dado el crecimiento internacional de piscigranjas y espejos de agua, la demanda de harina y aceite de pescado será mayor en la preparación del alimento balanceado.
2.- Se recuperará la población de peces, beneficiando el consumo humano directo y a miles de pescadores artesanales.
3.- El incremento de la demanda de la industria de conservas de anchoas y sardinas de los países conserveros del Mercado Común Europeo, que reconocen y aceptan a la anchoveta como sardina peruana, para suplir su materia prima.
4.- El desarrollo de programas de utilización de la anchoveta en la industria conservera peruana y otras preparaciones.
Por estas y otras consideraciones es importante que las autoridades y agentes de la cadena productiva puedan llegar a un consenso sobre este tema, reduciendo la extracción y obteniendo los beneficios antes mencionados. De esta manera, el Perú asume una actitud responsable ante la comunidad internacional preservando este valioso recurso, capaz de aliviar la desnutrición mundial. No hacer nada significaría CANIBALIZAR EL RECURSO ANCHOVETA.

* Salomón Manzur Salgado, Presidente de la Asociación Nacional de Pymes y Medianas Empresas de Consumo Humano Directo.