Fuente: La Primera, Lima

Peru - Nuevo Ministerio de Pesquería

Luis A. Giampietri Rojas / Vicealmirante AP.

viernes 3 de febrero de 2006

La reciente declaración del ex presidente Alan García respecto a la recreación del Ministerio de Pesquería pone sobre el tapete un tema que no fue discutido lo suficiente antes de que se produjera su eliminación en el 2002.

Fue entonces difícil entender a los partícipes del sector el porqué un ministerio relativamente pequeño y bastante eficiente era subsumido dentro del Ministerio de la Producción, disminuyéndole el nivel al de viceministerio, pero conservando la misma estructura con la que venía trabajando.

Es decir, no sufrió mayores transformaciones en su estructura material y de personal. Lo que sí es cierto es que con esta decisión se perdió la fuerza y el vigor que demanda un sector que contribuye con la segunda generación de divisas para el erario nacional.

La incorporación del subsector pesquería al Ministerio de la Producción trajo diversos problemas de gestión que hasta la fecha no ha sido posible superar.

Dentro de ellos se puede resaltar la pérdida casi total de los recursos directamente recaudados, producto del cobro de licencias, inspecciones, multas y otros, que eran fuente de financiamiento de diversos organismos pertenecientes al sector.

En especial se han visto perjudicados el Instituto del Mar, el Instituto Tecnológico Pesquero, el Centro de Entrenamiento Pesquero de Paita y otros, pues ellos veían reforzados sus magros presupuestos asignados por el Estado con partidas adicionales que permitían la adquisición de equipamiento.

El convertirse en una instancia de menor nivel lo ha hecho perder velocidad y eficiencia en el proceso de toma de decisiones. Esto resulta particularmente grave, dadas las características en que se desenvuelve la actividad de la pesca en el mar de Grau. Las condiciones mar-atmósfera-biomasas se realizan en un medio en el que la constante es la variabilidad climática.

Esta situación obliga a que la toma de decisiones sea rápida y casi instantánea en muchos casos, para impedir el daño de las biomasas y dar cumplimiento al Código de Pesca Responsable, del que el Perú ha sido ejemplarmente cumplidor durante muchos años.

Por eso, entre otras razones, es necesario que el sector pesca vuelva a tener independencia. Creo que los actores del sector han sentido que su voz se ha alejado de los niveles de la alta dirección del Estado.

El Perú tiene todas las condiciones para mejorar el nivel de eficiencia y desarrollar políticas pesqueras más agresivas, que incluyan el aumentar el valor agregado en las exportaciones de los frutos del mar.

No sólo se trata de hacer un sector más eficiente, lo cual es conveniente; sino más importante, lograr que la mayoría de peruanos se beneficie de los recursos pesqueros enormes que Dios, a través de la naturaleza, puso a nuestra disposición.

Un mejor empleo de los recursos pesqueros duplicará nuestros ingresos y generará fuentes de trabajo que ayudarán a resolver el agudo problema del desempleo en el país.