Fuente: El Tiempo, Piura

Peru - Piura: Cierran puerto de Talara y caletas por oleaje irregular

martes 3 de enero de 2006

Carga y descarga de hidrocarburos también



El mal tiempo que reina en el litoral norte obligó a Capitanía de Talara a cerrar este puerto petrolero y las caletas de Lobitos, Negritos, Cabo Blanco, Los Organos y Máncora. Desde la tarde del domingo, las banderas rojas flamean en los desembarcaderos artesanales en señal de prevención.

Las turistas no han podido disfrutar del verano, pues está prohibido el ingreso al mar.



No sólo las actividades pesqueras y marítimas han quedado suspendidas, los bañistas que acuden a los balnearios, característicos, por su “tranquilidad”, se quedaron con las ganas de disfrutar de un chapuzón ante las fuertes olas, a las que se sumaron ventarrones.



Fuentes de Capitanía de Puerto de Talara informaron que de acuerdo a la evaluación realizada el puerto de Talara fue cerrado la tarde del domingo 1, luego de registrarse olas grandes y corrientes fuertes que ponían en riesgo las actividades pesqueras. De esa manera, los hombres de mar se quedaron en tierra, y de paso celebrando el advenimiento del nuevo año.



Progresivamente, la alerta llegó a las caletas de Negritos, Lobitos, Cabo Blanco, Los Organos y Máncora, donde los desembarcaderos pesqueros fueron cerrados después de las 5 p.m. ante las olas de gran tamaño que incluso “chocaron” contra los muelles de algunas de estas jurisdicciones impidiendo el embarque y desembarque de pescadores y de las especies marinas.



Especialmente este mal tiempo se notó en las caletas, ubicadas hacia el norte de Talara, como Cabo Blanco, Los Organos y Máncora.



En Talara, el muelle de Carga Líquida de Petroperú y la terminal submarina, ubicado al sur de Talara, donde la petrolera estatal carga y descarga combustibles, también quedaron cerradas las operaciones, ante el riesgo de cualquier accidente.



CON LOS CRESPOS HECHOS



Aunque algunos osados ingresaron en el mar, muchos bañistas se quedaron con las ganas de hacerlo después de las celebraciones de año nuevo. El balneario de Los Órganos, y particularmente la zona de Punta Veleros, muy visitada por turistas nacionales y extranjeros, estuvo “movido” con olas grandes y de fuerza que casi inundaron la parte de la playa abarrotada por los visitantes. Cerca del malecón de este distrito muchos debieron salir corriendo ante la invasión de las aguas. A lo largo de esta playa se advertía palizada traída por la fuerza de la corriente, y en los canales de drenaje el agua de mar se combinaba con la basura acumulada.



SIN SEÑALES



No obstante, en esta playa no existe una unidad de Salvavidas de la Policía Nacional, tampoco se izaron banderas de advertencia y muchos turistas quedaron decepcionados ante la falta de información y alerta ante el posible peligro.



Fuentes de crédito contaron también que en Máncora “se salió el mar”

ocurriendo lo mismo en el balneario de Punta Sal, ubicado en Tumbes donde el Presidente de la República, Alejandro Toledo, había recibido el nuevo año junto a su familia y amigos.



SIGUEN CERRADOS



Hasta el cierre de esta edición el puerto de Talara y las caletas citadas se encontraban cerrados para cualquier actividad, en tanto personal de Capitanía de Puerto realizaba constantes evaluaciones. Felizmente, no se reportaron accidentes debido al mal tiempo.



En Paita siguen actividades



En el terminal Marítimo de Paita, en cambio, las actividades continuaban debido que la Capitanía de Puerto indicó que la situación en esta localidad no amerita el cierre del puerto ya que la bahía es “cerrada” y protege las actividades portuarias.



Además la última inspección efectuada a las 7:00 p.m. de ayer determinó que el oleaje va de moderado a ligero. Sin embargo, la alerta a los veraneantes y pescadores artesanales se mantiene sobre todo en Bayóvar, donde el oleaje era más fuerte que en Paita, por lo que habían recomendado mantener “fondeadas” en bahía a las embarcaciones, es decir lejos del muelle para que el oleaje no las hiciera golpear contra el muelle. También las playas de Yacila y Colán, muy concurridas en verano, presentaron fuerte oleaje, el cual fue aprovechado por los temerarios surfistas que ingresaron a “correr olas” aprovechando precisamente las olas grandes.