Fuente: InfoBae, Buenos Aires

Argentina - No se reconocen, pero lo usan como herramienta para ubicar a sus presas: la curiosa relación de los pulpos con los espejos

Pulpo de tono ocre con ocelos azules brillantes situado frente a un espejo de cr

viernes 2 de octubre de 2026

Argentina - No se reconocen, pero lo usan como herramienta para ubicar a sus presas: la curiosa relación de los pulpos con los espejos

Un estudio de Dartmouth College reveló que estos invertebrados pueden extraer información valiosa del entorno a partir de un reflejo, una acción que habrían desarrollado debido a la repetición

Por Santiago Abraldes

30 Sep, 2026
InfoBae, Buenos Aires
https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/09/30/no-se-reconocen-pero-lo-usan-como-herramienta-para-ubicar-a-sus-presas-la-curiosa-relacion-de-los-pulpos-con-los-espejos/

Frente a un espejo, un pulpo ve la imagen de un cangrejo que parece estar al alcance de sus brazos. En vez de acercarse al reflejo, debe darse vuelta y buscar la recompensa en otro lugar.

Esa fue la tarea que aprendieron tres pulpos de dos manchas de California en un estudio de Dartmouth College publicado en junio. El hallazgo se inscribe en una pregunta sobre la inteligencia animal: qué información puede obtener un animal a partir de un espejo.

Estas superficies pueden servir para observar el propio cuerpo, como ocurre en las pruebas de autorreconocimiento, o para conocer lo que queda fuera de la vista. El experimento examinó este segundo uso y no demuestra que los pulpos se reconozcan en su reflejo.

El estudio, publicado en la revista Current Biology, evaluó si los animales podían aprender la relación entre el reflejo y el espacio real. Los investigadores advierten que los resultados tampoco permiten asegurar que cuenten con mapas mentales completos de su entorno.

El experimento exigía mirar el reflejo y buscar la recompensa en otro lugar
El equipo trabajó con tres ejemplares de Octopus bimaculoides en el Laboratorio de Pulpos de Dartmouth. Antes de iniciar las pruebas, los dejó convivir con un espejo hasta que su presencia dejó de alterar su conducta.

Ese paso buscaba evitar que lo interpretaran como una amenaza o como otro animal. Después comenzó el aprendizaje con un cangrejo vivo dentro de un frasco, situado detrás de una esquina. El pulpo solo podía ver el frasco en el espejo.

Para conseguir el alimento, debía apartarse del reflejo, girar 90 grados y avanzar hacia el sitio donde estaba el cangrejo. Así aprendía que la imagen no era la presa, sino una señal sobre su ubicación.

“No nacemos sabiendo usar un espejo, aprendemos a usarlo”, afirmó Peter Tse, neurocientífico y profesor de Ciencias Psicológicas y del Cerebro de Dartmouth, según el comunicado de la universidad. El investigador comparó ese aprendizaje con el uso del espejo retrovisor al conducir.

La prueba principal eliminó una posible pista. Como los pulpos poseen quimiorreceptores, estructuras sensoriales que les permiten percibir sustancias químicas por contacto, el equipo no usó un cangrejo real como señal visual. En su lugar, proyectó la imagen de un cangrejo.

Cada pulpo comenzaba dentro de una caja abierta por arriba y por delante, con un espejo frente a él.

La imagen aparecía detrás del animal, a la izquierda o a la derecha, y solo podía verse en el reflejo. Para alcanzar la recompensa, debía darse vuelta y elegir el lado correspondiente. Si acertaba, recibía un cangrejo vivo como recompensa.

Los pulpos llegaron al sitio correcto en aproximadamente el 73 % de los ensayos, según informó Dartmouth. En algunas pruebas treparon por encima de la caja para alcanzar el lado señalado, en lugar de salir por el frente y rodearla.

El equipo registró desde arriba un punto del manto, la parte principal del cuerpo del pulpo, para seguir los recorridos de los animales. Aunque no siempre tomaron la ruta más corta, redujeron el tiempo que necesitaban para llegar a la recompensa a medida que repetían la tarea.

El resultado muestra que los ejemplares entrenados podían usar el espejo como una referencia para orientarse en esa situación. “Los pulpos también pueden aprender a usar un espejo para inferir dónde están las cosas en el mundo”, sostuvo Peter Tse, según el comunicado.

El estudio no prueba que los pulpos se reconozcan ni que posean mapas mentales completos
El autorreconocimiento requiere que un animal identifique su propia imagen. En los ensayos clásicos se coloca una marca en una zona de su cuerpo que no puede ver directamente y se observa si intenta tocarla al mirarse.

El equipo de Dartmouth no aplicó ese método, ya que los pulpos pueden percibir una marca sobre la piel sin necesitar un espejo. Por eso, los investigadores optaron por una pregunta previa: si podían usar el reflejo para localizar algo que permanecía oculto.

“Nuestros resultados son los primeros que demuestran que los invertebrados pueden usar espejos para comprender su entorno y encontrar presas”, afirmó Mary Kieseler, autora principal del estudio e investigadora posdoctoral de la Universidad de Friburgo, según el comunicado.

Kieseler señaló que humanos y pulpos están separados por una amplia distancia evolutiva. A partir de esa diferencia, planteó la posibilidad de una evolución convergente, un proceso por el cual especies alejadas desarrollan soluciones semejantes frente a problemas similares.

Peter Tse propuso que los cazadores suelen ser más eficaces si conocen su posición dentro del lugar donde buscan alimento.

El investigador sostuvo que el trabajo sugiere que los pulpos podrían tener representaciones internas del espacio, aunque el comunicado aclara que serán necesarios más estudios para comprobarlo.