Fuente: Revista Puerto, Mar del Plata
Argentina - Pesquería argentina de merluza negra: una de las más selectivas del mundo
Fotos Diego Izquierdo
viernes 6 de marzo de 2026
Argentina - Pesquería argentina de merluza negra: una de las más selectivas del mundo
06.03.2026
Revista Puerto, Mar del Plata
https://revistapuerto.com.ar/2026/03/pesqueria-argentina-de-merluza-negra-una-de-las-mas-selectivas-del-mundo/
Un nuevo estudio del INIDEP demuestra que, a pesar de emplear redes de arrastre, el esquema de manejo implementado en el Mar Argentino ha logrado reducir drásticamente la captura de juveniles. Asegurando la sustentabilidad del recurso a largo plazo y posicionan al país como un referente internacional.
Un reciente trabajo de investigación realizado por científicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) revela cómo Argentina logró transformar una situación crítica en un modelo de éxito mundial. El estudio, titulado “Towards a more selective Patagonian toothfish fishery: How measures implemented in Argentina reduced the proportion of juveniles in catches”, ha sido aceptado para su publicación en la prestigiosa revista científica MAFIS (Marine and Fishery Sciences).
El grupo de trabajo responsable de este hallazgo estuvo liderado por el director de investigación del INIDEP Otto Wöhler, junto a la investigadora Patricia Martínez y los investigadores Gonzalo Troccoli, Germán Lukaszewicz y Emiliano Di Marco. El estudio detalla el proceso que permitió pasar de capturas con proporciones preocupantes de ejemplares inmaduros a niveles mínimos que garantizan la salud del stock.
El desafío de la selectividad
A diferencia de otras especies, la merluza negra (Dissostichus eleginoides) presenta desafíos únicos para su conservación. Dado que los juveniles pueden superar los 80 centímetros de longitud y poseen una morfología particular, las modificaciones tradicionales en las artes de pesca (como aumentar el tamaño de la malla en las redes o de los anzuelos en los palangres) resultaban poco efectivas e inviables operativamente para la flota.
El «secreto» está en la profundidad
La solución analizada por el equipo de científicos no vino de la mano de cambios tecnológicos en las redes, sino del aprovechamiento de una característica biológica de la especie: su distribución batimétrica. Los científicos confirmaron que, mientras los adultos habitan profundidades de hasta 2.500 metros, los juveniles se concentran en aguas más someras, generalmente en profundidades inferiores a los 800 metros.
A partir de este conocimiento científico, la administración pesquera nacional implementó medidas que hoy son ejemplo global:
Restricción de profundidad: Prohibición de la pesca dirigida en estratos donde predominan los juveniles, limitando la accesibilidad de la flota a estos especímenes.
Áreas de protección: Consolidación del Área de Protección de Juveniles de Merluza Negra (APJMN).
Interacción permanente entre científicos, administradores y la industria: Creación de la Comisión de Seguimiento de la Pesquería de Merluza Negra (CASPMeN).
Control y Monitoreo: Un esquema de control estricto que incluye observadores científicos a bordo y un seguimiento exhaustivo de los desembarques.
El impacto de estas medidas fue casi instantáneo. Según los datos analizados entre 1993 y 2024, tras la implementación de las regulaciones en 2001, las capturas de juveniles cayeron significativamente y se han mantenido desde entonces por debajo de los umbrales de seguridad establecidos por las autoridades con el permanente asesoramiento de la ciencia.
El rol clave de la CASPMeN
Un componente esencial en este éxito ha sido la articulación entre el sector público y privado a través de la Comisión de Seguimiento de la Pesquería de Merluza Negra (CASPMeN). Esta comisión no solo actúa como un espacio de diálogo, sino que garantiza que las medidas de manejo se cumplan de manera efectiva. La participación activa de las empresas en la verificación de las capturas y el estricto seguimiento de los desembarques —complementado con la presencia obligatoria de observadores científicos del INIDEP en el 100% de las mareas de la flota dirigida— asegura una transparencia y un flujo de datos en tiempo real que permiten ajustes inmediatos ante cualquier señal de alerta biológica.
Referencia frente a la situación internacional
Los resultados obtenidos en Argentina contrastan positivamente con lo que ocurre en otras pesquerías de merluza negra del mundo. Un caso emblemático es el de las Islas Georgias del Sur, donde a pesar de utilizar mayoritariamente palangre —un arte de pesca teóricamente más selectivo—, se han reportado niveles significativos de captura de ejemplares juveniles que han generado preocupación en foros internacionales como la CCRVMA. El modelo argentino —que combina ciencia aplicada, participación de la industria y un control riguroso— demuestra que una pesquería de arrastre bien administrada, con cierres espaciales y batimétricos estrictos, puede alcanzar niveles de selectividad superiores incluso a los de pesquerías de anzuelo, desmitificando la idea de que el arte de pesca es el único factor determinante de la selectividad.
Con esta investigación, el INIDEP reafirma que la integración de ciencia de vanguardia y una gobernanza sólida es posible mantener una pesquería industrial productiva y, al mismo tiempo, proteger la fracción juvenil necesaria para asegurar que el «oro negro» del Atlántico Sur siga presente para las futuras generaciones.
El artículo completo puede consultarse en el sitio oficial de la revista MAFIS a través del siguiente enlace: Towards a more selective Patagonian toothfish fishery (MAFIS – In Press) https://ojs.inidep.edu.ar/index.php/mafis/es/article/view/491







