Fuente: IPaAcuicultura, Vigo
España - Acuicultura española: ciencia, innovación y sostenibilidad para alimentar el futuro
Foto: Acuicultura de España-APROMAR
miércoles 8 de julio de 2026
España - Acuicultura española: ciencia, innovación y sostenibilidad para alimentar el futuro
Javier Ojeda, gerente de APROMAR
08 julio 2026
IPaAcuicultura, Vigo
https://www.ipacuicultura.com/noticia-75046-seccion-Empresas
“Hoy la acuicultura representa una nueva manera de entender la obtención de alimentos: más eficiente, más responsable y basada en el conocimiento”. Así lo señala Javier Ojeda, gerente de APROMAR en este artículo en el que pone de relieve la transformación estratégica de la acuicultura en España en los últimos años, apoyándose en el conocimiento científico, la innovación tecnológica y la capacidad del sector para adaptarse y apostar por la mejora continua continua.
Con la acuicultura como protagonista en el suministro de proteínas saludables y la soberanía alimentaria bajo estrictos estándares de sostenibilidad ambiental y bienestar animal, enfatiza el gerente de APROMAR cómo la sostenibilidad define la razón de ser de la actividad, y cómo gracias a más información y a un contacto más directo se han ido generando relaciones de confianza con la sociedad. Resalta, asimismo, el impacto positivo de la actividad en el desarrollo económico de las zonas rurales y costeras. Finalmente, expone cómo la acuicultura española “preparada para dar soluciones reales a la alimentación del futuro” afronta ese futuro con ambición; un futuro del sector en el que si se quiere crecer se ha de seguir avanzando en simplificación administrativa, seguridad jurídica y planificación adecuada de los espacios. El artículo en PDF puede descargarse aquí.
Hablar de la evolución de la acuicultura en los últimos años es hablar de la transformación de un sector que ha pasado de ser una actividad con un enorme potencial a convertirse en una pieza imprescindible de nuestro sistema alimentario. Hoy la acuicultura representa una nueva manera de entender la obtención de alimentos: más eficiente, más responsable y basada en el conocimiento. No es solo una opción de futuro: es una realidad estratégica del presente.
Durante décadas, España ha consolidado una acuicultura moderna, profesionalizada e innovadora, que la ha llevado a situarse como líder en Europa gracias a la combinación de unas condiciones naturales privilegiadas, un tejido empresarial comprometido y una comunidad científica de primer nivel. Pero si hay algo que define esta evolución es la capacidad del sector para adaptarse, aprender y mejorar continuamente.
La gran pregunta que debemos hacernos como sociedad es cómo vamos a alimentar a una población creciente garantizando al mismo tiempo la protección de los recursos naturales. La respuesta pasa necesariamente por contar con modelos de obtención de alimentos sostenibles y eficientes, y ahí la acuicultura tiene un papel protagonista. Complementa a la pesca convencional y aporta una fuente segura de proteínas saludables, contribuyendo a la soberanía alimentaria.
El contexto internacional ha cambiado profundamente. La demanda mundial de proteína de calidad continúa aumentando y la pesca extractiva, por sí sola, no puede responder a ese crecimiento. En este escenario, la acuicultura aporta una solución que permite reforzar la seguridad alimentaria, reducir dependencias exteriores y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria. Europa no puede aspirar a garantizar el abastecimiento de alimentos acuáticos dependiendo mayoritariamente de las importaciones. Necesitamos seguir fortaleciendo nuestra capacidad productiva bajo los más altos estándares ambientales, sanitarios y sociales.
España cuenta con una oportunidad extraordinaria. Nuestro país dispone de conocimiento, empresas innovadoras, profesionales cualificados y una larga tradición vinculada al mar y a los recursos acuáticos. La acuicultura española es hoy una actividad profundamente tecnológica, donde trabajan biólogos, veterinarios, ingenieros, especialistas en nutrición, expertos en datos y muchos otros perfiles altamente cualificados. Detrás de cada pescado de acuicultura hay ciencia, investigación y una apuesta constante por la mejora.
A LA VANGUARDIA EN INNOVACIÓN
La innovación ha sido, sin duda, uno de los grandes motores de esta transformación. Lo que hace unas décadas era una actividad con un enorme potencial de desarrollo es hoy un sector avanzado, basado en el conocimiento científico y la mejora continua. En los últimos años hemos dado pasos decisivos en ámbitos como la nutrición sostenible, el bienestar animal, la digitalización, la automatización de procesos, la mejora genética, la prevención sanitaria y la reducción de la huella ambiental.
Esta evolución demuestra que la acuicultura del siglo XXI tiene poco que ver con una visión tradicional de la producción de alimentos. Hoy hablamos de una actividad donde la ciencia y la tecnología están presentes en cada fase del proceso: desde la investigación sobre nuevos ingredientes para la alimentación de los peces hasta los sistemas de monitorización que permiten optimizar los recursos y garantizar el bienestar animal. La colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación ha sido clave para convertir los retos en oportunidades y generar soluciones que benefician al conjunto de la sociedad.
LA SOSTENIBILIDAD COMO RAZÓN DE SER Y COMO VENTAJA COMPETITIVA
La sostenibilidad no debe entenderse como una palabra de moda, sino como el principio que define nuestra razón de ser. La acuicultura española lleva años trabajando para avanzar hacia modelos cada vez más eficientes y responsables, incorporando mejoras en ámbitos como la nutrición sostenible, la reducción del impacto ambiental, la eficiencia energética, la optimización del uso de recursos, el bienestar animal y la innovación tecnológica.
En un mundo donde cada vez debemos hacer más con menos, esta capacidad es una ventaja estratégica. La acuicultura nace precisamente de la necesidad de obtener alimentos saludables utilizando los recursos disponibles de una manera más eficiente y reduciendo la presión sobre los ecosistemas.
Pero la sostenibilidad no puede quedarse en una declaración de intenciones: debe demostrarse con hechos, con indicadores, con datos y con una voluntad permanente de mejora
Pero la sostenibilidad no puede quedarse en una declaración de intenciones: debe demostrarse con hechos, con indicadores, con datos y con una voluntad permanente de mejora. Y la acuicultura española ya está demostrando ese compromiso a través de avances concretos. Este camino refleja un sector que evoluciona, que innova y que entiende que obtener alimentos acuáticos implica también cuidar los ecosistemas de los que depende. Porque la acuicultura solo tiene sentido si contribuye a alimentar mejor a las personas, protege los recursos naturales y forma parte de la solución frente a los grandes retos alimentarios y ambientales del futuro.
Instalaciones acuicultura continental_Oliván_ ApromarFoto: Acuicultura de España-APROMAR
Otro de los grandes cambios ha sido la relación con la sociedad. Durante años, muchas personas no conocían suficientemente qué era la acuicultura ni todo lo que había detrás de un pescado cultivado en una granja. Hoy esa realidad está cambiando gracias a una mayor transparencia, más información y un contacto más directo con los consumidores. La confianza se construye desde el conocimiento, y nuestro compromiso es seguir explicando quiénes somos, cómo trabajamos y qué aportamos.
También debemos destacar el impacto territorial de la acuicultura. Nuestras empresas están presentes en zonas rurales, costeras y fluviales, donde generan empleo, actividad económica y oportunidades. No hablamos únicamente de producción de alimentos: hablamos de cohesión territorial, de fijar población y de ofrecer nuevas perspectivas profesionales vinculadas a sectores punteros.
RETOS Y AMBICIONES
Por supuesto, todavía tenemos retos por delante. Necesitamos seguir avanzando en simplificación administrativa, seguridad jurídica y planificación adecuada de los espacios donde se desarrolla la actividad. La protección ambiental debe seguir siendo irrenunciable, pero también necesitamos marcos que permitan que una actividad estratégica pueda crecer de manera ordenada y sostenible.
La acuicultura española afronta el futuro con ambición. La inteligencia artificial, la digitalización, la economía circular y los nuevos avances científicos abrirán nuevas oportunidades para seguir produciendo mejor, con menor impacto y mayor eficiencia. Tenemos la capacidad y el talento necesarios para continuar liderando la innovación acuícola en Europa.
La alimentación del futuro necesita soluciones reales, y la acuicultura española está preparada para formar parte de ellas. Un sector que combina ciencia, innovación y sostenibilidad para obtener alimentos de calidad, generar riqueza y proteger los ecosistemas de los que depende.








