
Fuente: National Geographic, Barcelona
España - ¿Cómo distinguir una merluza de un merluzo? Un estudio realizado en España revela de qué depende el sexo de este pez
jueves 31 de julio de 2025

España - ¿Cómo distinguir una merluza de un merluzo? Un estudio realizado en España revela de qué depende el sexo de este pez
Esta especie emplea un sistema similar al humano, en el que un gen condiciona el desarrollo de unos órganos genitales u otros.
Daniel Pellicer Roig
Biotecnólogo especializado en biomedicina y enfermedades raras
30 de julio de 2025
National Geographic, Barcelona
https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/como-distinguir-merluza-merluzo-estudio-realizado-espana-revela-que-depende-sexo-este-pez_25886
La merluza europea (Merluccius merluccius) es un pescado muy presente en la gastronomía española y una parte esencial de la dieta mediterránea. Además de sus excelentes valores nutricionales, parte de su éxito en las cocinas se debe a su relativa abundancia y gran tamaño de su hábitat, que abarca desde las costas de Noruega hasta las de Guinea, así como el mar Mediterráneo.
Sin embargo, tras décadas de pesca intensiva, la merluza se considera una especie sobreexplotada. Este hecho, sumado a que no se adapta bien a las piscifactorías, requiere de un equilibrio entre garantizar su suministro para alimentación y que los miembros salvajes sigan ocupando su nicho en los ecosistemas.
La merluza europea salvaje vive a unas profundidades de entre 70 y 370 metros, aunque se han hallado ejemplares hasta más de mil metros de profundidad. Allí, devora otros peces más pequeños como sardinas, anchoas, calamares u otros animales que tengan la mala suerte de cruzarse en su camino.
Su mayor depredador somos los humanos ya que, según la FAO, se han llegado a pescar más de 150 mil toneladas cada año, por lo que sus números descendieron hasta alcanzar el estado de vulnerable en el mar Mediterráneo según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Desde la aplicación de medidas para su conservación en 2001, el número de merluzas ha ido recuperándose paulatinamente con los años y ahora es una especie en «preocupación menor».
Pero para seguir cuidando la especie es esencial y las características que la hacen única. Por ello, un equipo formado por la Universidad Santiago de Compostela, El Instituto de Investigaciones Marinas y el Centro Nacional de Análisis Genómico han dedicado un gran esfuerzo en comprender qué determina el sexo de esta especie. Es decir, han escudriñado el genoma de la merluza para saber exactamente qué controla que el pez se desarrolle como macho o como hembra.
Según indican Paulino Martínez y Fran Saborido, principales autores del artículo publicado en G3, de Oxford Academic, esta información «será de gran utilidad para la gestión pesquera de la merluza europea en el contexto del cambio climático, donde las herramientas de identificación sexual no invasivas son esenciales».
Las merluzas son más grandes
El dimorfismo sexual es una característica de ciertas especies por la que los machos son visiblemente distintos de las hembras. Podemos encontrar ejemplos muy claros de dimorfismo en ciertas aves, donde los machos presentan coloridos plumajes mientras que las hembras son más discretas. El tamaño y la presencia de otros caracteres sexuales secundarios también permiten distinguir entre los machos y hembras en otras especies.
Por ejemplo, en el caso de los elefantes marinos, los machos poseen una probóscide (una nariz abultada) y pueden llegar a pesar hasta 10 veces más que las hembras. Los humanos también presentamos cierto grado de dimorfismo sexual, que se muestra en el desarrollo de los genitales externos o de otros caracteres secundarios como los pechos y la cadera.
En el caso del dimorfismo de la merluza, las hembras se caracterizan por crecer más rápido y alcanzar un mayor tamaño que los machos. Durante la época reproductiva, cada hembra puede desarrollar en su interior hasta 7 millones de huevos, por lo que necesita de dicho espacio extra para poder crecerlos hasta su desove. Un equilibrio adecuado entre machos y hembras permite la correcta reproducción de la especie y, por ello, distinguir entre machos y hembras es importante tanto a nivel comercial, como de conservación de la especie.
¿Merluza o merluzo?
En la mayoría de los mamíferos, la diferencia entre machos y hembras suele estar determinada por la presencia del gen srY. Este gen, que generalmente se encuentra en el cromosoma Y, impide que se desarrollen los genitales femeninos. Ahora bien, en peces la forma de determinar el sexo varía de forma sustancial, ya que, aunque todo se clasifique como «pez» esta palabra engloba especies taxonómicamente muy alejadas entre sí.
En el caso de las merluzas, se ha podido observar que cuentan con 21 pares de cromosomas (los humanos tenemos 23) y 26.625 genes (los humanos tenemos casi 20.000). Para determinar qué diferencia su sexo, los investigadores compararon los genomas de 5 machos y 5 hembras y encontraron una serie de diferencias en el cromosoma 9. Estas diferencias cubrían en torno a 10.000 pares de bases o «letras» e incluían un gen denominado sox3. En los machos, había dos versiones distintas de este gen, mientras que en las hembras las dos eran iguales. Posteriormente, confirmaron el hallazgo con más ejemplares.
Por tanto, se trata de un mecanismo relativamente similar al de los mamíferos. Una vez conociéndolo, los investigadores están tratando de desarrollar sistemas no invasivos para determinar la presencia de machos y hembras en las pesquerías y, de este modo, averiguar su salud. Como explica el Dr. Tyler Alioto: «Hasta ahora era un completo misterio cómo esta especie tan conocida determina su sexo. Gracias a técnicas avanzadas de secuenciación, hemos descubierto esta información clave que ayudará decisivamente a su conservación y protección».