Fuente: Municipalidad de Santa Catarina, Santa Catarina

México - Por primera vez un virus marino ha pasado a los humanos: una persona pierde la vista, dice el estudio

martes 14 de abril de 2026

México - Por primera vez un virus marino ha pasado a los humanos: una persona pierde la vista, dice el estudio

12 abril, 2026
Municipalidad de Santa Catarina, Santa Catarina
https://stacatarina.mx/consejos/por-primera-vez-un-virus-marino-ha-pasado-a-los-humanos-una-persona-pierde-la-vista-dice-el-estudio/

Un patógeno hasta ahora conocido sólo en animales acuáticos ha dado el llamado “salto de especie”, afectando a un ser humano y provocando una grave infección ocular con pérdida permanente de la visión. Esto se desprende de un estudio publicado en Nature Microbiology, citado por el especialista en enfermedades infecciosas Matteo Bassetti.

El virus en cuestión se llama Nodavirus de mortalidad encubierta (CMNV) y se pensaba que infectaba exclusivamente a invertebrados y peces (camarones, crustáceos) sin ningún riesgo para los humanos.

El estudio publicado en Nature Microbiology representa el primer intento sistemático de vincular el Nodavirus de mortalidad encubierta (CMNV) con una enfermedad humana. Los investigadores identificaron el virus en los tejidos oculares de los pacientes analizados, pero hablaron de una “asociación con una enfermedad emergente” más que de una relación causal definitivamente demostrada.

Qué provoca en el ojo humano
En humanos, el CMNV causa una afección llamada uveítis anterior viral hipertensiva ocular persistente (POH-VAU): una inflamación grave acompañada de un aumento peligroso de la presión intraocular, con síntomas similares a los del glaucoma. Si no se trata, puede provocar daños permanentes en la visión y ceguera.

Aunque el cuadro clínico está bien descrito, aún queda por aclarar si el virus es la causa directa de la patología o un cofactor que interviene en condiciones predisponentes. Es un paso crucial: en la literatura científica, distinguir entre la presencia del patógeno y la responsabilidad causal requiere mayor confirmación.

Cómo se produce el contagio
La transmisión parece ocurrir principalmente a través del contacto directo con mariscos crudos o manipulación prolongada de especies acuáticas. Los casos documentados se refieren principalmente a personas que trabajan en estrecho contacto con animales marinos. Los datos más relevantes, sin embargo, van más allá del caso clínico único.

El posible paso de un virus propio de invertebrados y peces a los humanos se enmarca en un contexto más amplio de transformación de los ecosistemas marinos, cada vez más influenciados por el cambio climático, la intensificación de la acuicultura y una mayor exposición humana. En este escenario, incluso los patógenos que antes se consideraban confinados a nichos ecológicos específicos pueden encontrar nuevas oportunidades de adaptación.

La alarma de la comunidad científica
Lo que más preocupa a los investigadores es la extraordinaria adaptabilidad del virus, capaz de infectar a invertebrados, peces y mamíferos.

Los océanos representan hoy una nueva frontera para las enfermedades infecciosas que pueden tener un impacto directo en la salud humana,

advierte Bassetti, subrayando que este acontecimiento marca un precedente sin precedentes.

Más que una “primera vez” en sentido absoluto (los saltos entre especies se conocen desde hace décadas), se trata de uno de los primeros casos documentados de un virus típicamente asociado al medio marino y a los invertebrados.


Por el momento no hay evidencia de transmisión entre humanos ni de un riesgo generalizado para la población. Sin embargo, el caso abre una nueva línea de investigación: los océanos, cada vez más interconectados con las actividades humanas, también podrían convertirse en una frontera emergente para las enfermedades infecciosas.