Fuente: Expreso, Lima
Perú - APRO alerta avance del hambre en Lima: La mitad de peruanos tiene días en que no come
lunes 25 de mayo de 2026
Perú - APRO alerta avance del hambre en Lima: La mitad de peruanos tiene días en que no come
Ollas comunes y comedores populares siguen siendo urgentes.
23 May 2026
Expreso, Lima
https://www.expreso.com.pe/economia/apro-alerta-avance-del-hambre-en-lima-la-mitad-de-peruanos-tiene-dias-en-que-no-come-fenomeno-el-nino-vaso-de-leche-noticia/1289039/
Por Cristina Luna
Casi cinco años después de la pandemia, las ollas comunes continúan alimentando a miles de familias en Lima. Para Aracely Lay, de la Asociación de Productores de Harina y Aceite de Pescado conocida como APRO, la emergencia no terminó.
¿Por qué APRO empezó a trabajar con organizaciones sociales?
El tema del hambre para nosotros es inseguridad alimentaria, un problema que no se ha tocado mucho en los últimos años y que se agudizó a raíz de la pandemia. Tenemos más del 51% de la población que sufre inseguridad alimentaria. Eso significa que la mitad de los peruanos hay días que no come.
Desde el 2021 empezamos a trabajar con el programa Armada de Hierro en la línea de alimentación saludable, compartiendo pescado con ollas comunes y comedores populares. Para nosotros, estas mujeres de hierro que lideran cada olla y cada comedor son quienes sacaron adelante a comunidades enteras durante la pandemia.
¿Cinco años después de la pandemia siguen siendo necesarias?
No solo son necesarias, son urgentes. Esto es una crisis. No vamos a salir de la anemia ni de la inseguridad alimentaria si no contribuimos desde el sector privado y nos sumamos para ayudar a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Las personas consume mucho carbohidrato porque es lo más barato, pero no proteína.
¿Cómo funciona el programa Armada de Hierro?
Se empezó a gestar en 2021, a raíz de la pandemia, y comenzó a ejecutarse en enero de 2022. El primer convenio lo firmamos con la Municipalidad de Carabayllo. La idea era compartir pescado con las poblaciones más vulnerables y, al mismo tiempo, contribuir a mejorar su alimentación. Trabajamos principalmente con ollas comunes y comedores populares porque son organizaciones que llegan directamente a las familias que más lo necesitan.
¿Cuál es la dimensión del programa actualmente?
Trabajamos con volúmenes importantes. En San Juan de Lurigancho, por ejemplo, cada entrega representa alrededor de 10 toneladas de pescado. Solo entre ollas comunes y comedores populares existen más de 780 organizaciones de base, sin contar los comités del vaso de leche. Por eso necesitamos grandes cantidades de pescado para atender la demanda existente.
¿Por qué sostiene que el hambre sigue creciendo en Lima?
Porque la inseguridad alimentaria sigue aumentando. Si tienes índices tan altos de inseguridad alimentaria, la anemia no se va a reducir. Es un círculo. Lo que estamos viendo es que la necesidad se siente cada vez más en la ciudad. El hambre, la falta de recursos y las dificultades para llegar al mercado y abastecer a la familia son una realidad.
¿La crisis alimentaria ya no es un problema solo rural?
Definitivamente no. Cuando hablamos de inseguridad alimentaria muchas veces pensamos en zonas alejadas, pero la realidad es que también está presente en Lima.
¿Qué riesgos observa para la alimentación de las familias en los próximos meses?
Nos preocupa mucho la disponibilidad de pescado. Con el fenómeno de El Niño y las aguas calientes hay muy poco jurel, el bonito está en veda y la oferta de pescado se ha reducido.
Si esta situación continúa, podría haber menos pescado en los mercados. Y cuando escasea una fuente importante de proteína, otras alternativas también suben de precio. Sino hay pescado, el pollo sube y la carne también. Entonces la pregunta es: ¿qué proteína va a consumir la población?
APRO exige acción conjunta
La inseguridad alimentaria sigue golpeando a miles de familias peruanas y ya no es un problema exclusivo de las zonas rurales. APRO advirtió que el hambre es cada vez más visible en Lima y otras ciudades, donde muchas personas no acceden a proteínas de calidad.
Señaló que reducir la anemia y enfrentar esta crisis requiere una articulación efectiva entre el Estado, las empresas privadas y las comunidades vulnerables.
Los hijos de pescadores buscan oportunidades lejos del mar
En varios puertos del país, los hijos de pescadores están construyendo trayectorias laborales distintas a las de sus padres. A través de programas de capacitación impulsados por las APRO, jóvenes de zonas como Puerto Chicama acceden a estudios técnicos y nuevos empleos.
Según Aracely Lay, de APRO, muchos ya trabajan en sectores como minería, carpintería y administración, mientras otros desarrollan emprendimientos familiares. El cambio también alcanza a las mujeres, que pasaron de participar en talleres productivos a liderar pequeños negocios.
La red que alimenta barrios
Más de 2.7 millones de personas recibieron pescado y conservas a través de Armada de Hierro, programa impulsado por APRO para enfrentar la inseguridad alimentaria en comunidades vulnerables.
Entre 2022 y 2025, la iniciativa distribuyó cerca de 699 mil kilos de pescado y más de 71 mil conservas mediante una red integrada por ollas comunes, comedores populares y programas de vaso de leche.
APRO paralelamente desarrolló 97 campañas de salud y nutrición que permitieron tamizar a 4.874 niños. Como resultado de estas intervenciones, se diagnosticaron 757 casos y se logró la recuperación de 446 menores.
El programa impulsado por la Asociación de Productores de Harina y Aceite de Pescado trabajó de manera articulada con organizaciones sociales en distintas localidades de la costa durante ese periodo.








