Fuente: Diario de Chimbote, Chimbote

Perú - Chimbote ancestral y sagrado: 50 Siglos de Explotación Pesquera

lunes 19 de octubre de 2026

Perú - Chimbote ancestral y sagrado: 50 Siglos de Explotación Pesquera

17/10/2026
Diario de Chimbote, Chimbote
https://diariodechimbote.com/2026/10/17/chimbote-ancestral-y-sagrado-50-siglos-de-explotacion-pesquera/

Por: Hugo Abraham Sifuentes Ponte
Ex Asesor de la Dirección Regional de Pesquería

Nuestro Señor Padre crea geográficamente y excepcionalmente a Chimbote. Hubo un tiempo en que el mar de Chimbote no olía a industria, sino a pura vida. Antes de que las chimeneas y el cemento transformaran el paisaje en la década de 1950, la Bahía El Ferrol era considerada por científicos y viejos pescadores como una de las “maternidades marinas” más perfectas y ricas de toda Sudamérica. Un gigantesco banco natural donde la anchoveta, la sardina y los mariscos encontraban el hogar ideal para nacer y multiplicarse. Una piscina perfecta diseñada por la naturaleza. ¿Por qué este rincón del litoral ancashino era tan especial? La respuesta está en su geografía privilegiada. Resguardada del violento oleaje del Océano Pacífico por una barrera natural conformada por la Isla Blanca y las Islas Ferrol, la bahía funcionaba como una gran piscina de aguas tranquilas.

En este espacio de aguas someras, los rayos del sol calentaban la superficie con facilidad, acelerando la eclosión de millones de huevos de peces. Además, el imbatible fenómeno de afloramiento costero inyectaba nutrientes profundos de manera constante, creando nubes masivas de plancton. En términos sencillos: las larvas que nacían en El Ferrol tenían el alimento asegurado en la puerta de su casa. El fondo marino era un tapiz viviente de conchas de abanico, pulpos, caracoles y cangrejos.

Al ser Chimbote una zona costera rica en recursos marinos gracias al afloramiento de la corriente de Humboldt, las sociedades más antiguas de la costa norcentral aprovecharon la abundancia de anchovetas y sardinas de esta bahía bajo dinámicas muy similares a las de Caral. Los principales hallazgos y razones científicas que demuestran este vínculo son:

1. El hallazgo de “Pueblo Viejo” en Chimbote En el año 2010, arqueólogos descubrieron el sitio monumental de Pueblo Viejo, ubicado en la cuenca del río Lacramarca, en Chimbote (Provincia del Santa, Áncash). Similitud arquitectónica: Este complejo de aproximadamente 5 hectáreas presenta un diseño urbano con estructuras piramidales y recintos que guardan una directa similitud con el patrón constructivo de Caral. Ausencia de cerámica: Al igual que en la Ciudad Sagrada, los niveles más antiguos muestran una sociedad precerámica que ya construía arquitectura monumental, evidenciando que la “ola tecnológica y organizativa” de Caral se expandió hacia los valles andinos y costeños de Áncash.

2. El modelo réplica de Áspero en la Bahía de Chimbote La Civilización Caral no era un imperio centralizado, sino una red de valles cooperativos. El puerto de Áspero (en Supe) era el centro pesquero oficial de Caral. Sin embargo, las evidencias arqueológicas en el litoral de Áncash demuestran que las poblaciones prehispánicas tempranas de Chimbote y Coishco explotaban la anchoveta usando exactamente la misma tecnología: Redes de algodón y pesas de piedra: Se han encontrado restos de herramientas de pesca idénticas en contextos precerámicos de la costa de Áncash. Chimbote funcionaba de manera gemela a Áspero, procesando anchovetas mediante secado y salazón para enviarlas hacia los valles interiores del Santa y Lacramarca.

3. Conexión comercial transandina (Ruta del Santa) El río Santa es el único río de la costa peruana que rompe la cordillera (en el Cañón del Pato) conectando directamente el mar con el Callejón de Huaylas. Las investigaciones de la Zona Arqueológica Caral señalan que las sociedades precerámicas locales de la costa de Áncash utilizaban la cuenca del Santa como una gran autopista natural. La anchoveta capturada en lo que hoy es el puerto de Chimbote viajaba hacia la sierra alta de Áncash a cambio de minerales, productos agrícolas y piedras semipreciosas, imitando a la perfección el modelo de trueque e intercambio pacífico que Caral lideraba más al sur.

El sitio arqueológico de Pueblo Viejo, ubicado en la cuenca alta del Río Lacramarca (a unas dos horas de Chimbote), fue descubierto oficialmente en noviembre del año 2010. Este hallazgo cambió la comprensión del mapa arqueológico de la provincia del Santa, ya que la mismísima Dra. Ruth Shady (descubridora de Caral) y el arqueólogo Régulo Franco Jordán confirmaron en su momento que este complejo tiene una antigüedad estimada de 5,000 años. Esto lo convierte en un asentamiento contemporáneo e ideológicamente hermano de la Civilización Caral y Bandurria (Huacho).

En resumen, Chimbote no solo es la capital pesquera del Perú en la actualidad; sus bahías y recursos ya eran un motor económico clave hace 5,000 años, integrados completamente a la esfera cultural de la civilización más antigua de América (Caral).