Fuente: Diario de Chimbote, Chimbote

Perú - El valor de la ciencia para proteger la anchoveta

miércoles 22 de julio de 2026

Perú - El valor de la ciencia para proteger la anchoveta

21.07.2026
Diario de Chimbote, Chimbote
https://diariodechimbote.com/2026/07/21/el-valor-de-la-ciencia-para-proteger-la-anchoveta/

La decisión del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) de realizar un monitoreo bio-oceanográfico entre Paita, Chicama, Chimbote y Huacho constituye una de las acciones científicas más importantes en el actual escenario de incertidumbre climática. No se trata únicamente de una investigación académica, sino de un trabajo indispensable para conocer el verdadero estado del ecosistema marino y, especialmente, de la anchoveta, el recurso pesquero más importante del país y base de una actividad económica que genera miles de puestos de trabajo.

La experiencia demuestra que las decisiones relacionadas con la pesca no pueden sustentarse en percepciones, presiones económicas o intereses coyunturales. Deben basarse en información científica confiable y actualizada. Esa ha sido precisamente la fortaleza del manejo pesquero peruano durante las últimas décadas, permitiendo que la anchoveta continúe siendo una de las pesquerías mejor administradas del mundo.

Hoy esa necesidad cobra mayor importancia. Diversos organismos nacionales e internacionales vienen advirtiendo sobre el desarrollo de un nuevo episodio de El Niño Costero para el período 2026-2027. Si bien aún existe incertidumbre respecto a su intensidad final, es evidente que las condiciones oceanográficas ya presentan variaciones que pueden modificar significativamente el comportamiento de las especies marinas.

La anchoveta es particularmente sensible a los cambios de temperatura del mar. Cuando las aguas se calientan, los cardúmenes suelen desplazarse hacia mayores profundidades o migrar hacia zonas donde encuentran condiciones más favorables para su supervivencia. Estos cambios afectan su disponibilidad para la pesca, su alimentación, reproducción y crecimiento. Por ello resulta imprescindible conocer, mediante investigaciones directas en el mar, cuál es la situación real del recurso antes de adoptar decisiones sobre futuras temporadas de pesca.

En ese contexto, el monitoreo que desarrolla Imarpe permitirá recopilar información sobre temperatura, salinidad, oxígeno, plancton y otros indicadores biológicos que forman parte del equilibrio del ecosistema marino. No solo se evaluará la presencia de anchoveta, sino también las condiciones ambientales que determinan su distribución y estado biológico. Esa información constituye la base técnica sobre la cual posteriormente se elaboran las recomendaciones para la administración pesquera.

Es importante recordar que hace pocos días fue suspendida la pesca exploratoria de anchoveta, precisamente porque se requería contar con mayores elementos de evaluación. Esa decisión, aunque generó preocupación en el sector pesquero, evidencia que las autoridades buscan actuar con prudencia antes de autorizar nuevas actividades extractivas. En recursos naturales de tanta importancia económica y ecológica, siempre será preferible esperar resultados científicos antes que asumir riesgos que puedan comprometer la sostenibilidad del recurso.

Para ciudades como Chimbote, cuya historia y economía están estrechamente vinculadas a la pesca industrial, conocer el verdadero estado del ecosistema marino resulta aún más relevante. Miles de familias dependen directa e indirectamente de la anchoveta, por lo que cualquier decisión equivocada tendría repercusiones económicas y sociales de gran magnitud.

La ciencia debe seguir siendo la brújula que oriente el manejo pesquero nacional. Frente a un escenario climático complejo, las investigaciones del Imarpe representan una herramienta indispensable para anticipar los efectos de El Niño Costero, proteger los recursos hidrobiológicos y garantizar que las futuras generaciones continúen beneficiándose de la enorme riqueza del mar peruano. Invertir en investigación científica no es un gasto; es la mejor garantía para preservar uno de los principales patrimonios naturales y productivos del país.